El incumplimiento deliberado destruye la confianza y perjudica a quien actuó de buena fe. Sin embargo, precisamente porque ambos tienen derechos y obligaciones, la ley establece reglas para los dos. El acreedor tiene derecho a reclamar judicialmente su crédito; el deudor tiene la obligación de pagarlo. Lo que ninguno puede hacer es reemplazar la ley …








