Light
Dark

Estudio había advertido que pueden ocurrir terremotos «en pareja» como en Venezuela

Una investigación liderada por la Universidad Estatal de Oregón, publicada en 2025, encontró evidencia de que grandes fallas geológicas pueden producir terremotos distintos en rápida sucesión. El fenómeno, conocido como sincronización de fallas, también ha sido señalado por expertos para explicar eventos como el devastador doble terremoto de Turquía en 2023

Terremoto- Venezuela- Destrucción- Habitantes- Muertes- Perdidas- Catástrofe
Se cuentan por miles las personas que este jueves se encuentran fuera de las edificaciones en La Guaira, donde la desesperación se siente en el aire ante la poca presencia de autoridades y cuerpos de rescate tras los terremotos. Foto EDH/ AFP

El doble terremoto que sacudió a Venezuela esta semana, con magnitudes de 7.2 y 7.5 y apenas 39 segundos de diferencia entre ambos eventos, ha despertado interrogantes entre la población y la comunidad científica sobre si se trató de un sismo principal seguido de una réplica o de dos terremotos independientes.

Aunque tradicionalmente se suele asumir que un segundo movimiento fuerte corresponde a una réplica, investigaciones científicas recientes apuntan a que algunos sistemas tectónicos pueden generar terremotos distintos en rápida sucesión, un fenómeno que ya había sido advertido por investigadores estadounidenses antes de la tragedia venezolana.


En 2025, un equipo encabezado por el geólogo marino Chris Goldfinger, de la Universidad Estatal de Oregón, publicó una investigación en la revista científica Geosphere en la que encontró evidencia de que grandes sistemas de fallas pueden sincronizarse y producir terremotos separados por intervalos muy cortos de tiempo.

El estudio se centró en dos de los sistemas tectónicos más importantes de América del Norte: la falla de San Andrés y la zona de subducción de Cascadia, ubicadas en la costa oeste de Estados Unidos y Canadá.

La teoría de los terremotos sincronizados

Durante más de dos décadas, Goldfinger y su equipo analizaron sedimentos marinos extraídos de la denominada Triple Unión de Mendocino, una compleja región geológica frente al norte de California donde convergen varias placas tectónicas.

Los científicos estudiaron más de 130 núcleos de sedimentos acumulados durante aproximadamente 3,000 años. En ellos encontraron capas conocidas como turbiditas, depósitos que se forman cuando terremotos submarinos provocan grandes deslizamientos de sedimentos en el fondo del océano.

Lo que llamó la atención de los investigadores fue la presencia repetida de capas dobles de sedimentos, una señal de que dos terremotos distintos habrían ocurrido en rápida sucesión.

Según Goldfinger, el fenómeno puede compararse con dos osciladores que terminan vibrando en la misma frecuencia.

«Cuando estas fallas se sincronizan, una podría sintonizar la otra y provocar terremotos en pares», explicó el investigador al presentar los resultados.

El estudio identificó al menos ocho episodios durante los últimos tres milenios en los que grandes terremotos en la falla de San Andrés ocurrieron poco tiempo después de fuertes eventos sísmicos en la zona de subducción de Cascadia.

Los intervalos identificados por los investigadores variaron desde minutos hasta décadas, demostrando que una gran liberación de energía tectónica puede alterar el equilibrio de sistemas vecinos y favorecer nuevos terremotos.

PODRÍA INTERESARLE: Fallo de Suprema Corte pone en riesgo a tepesianos de 17 países, incluido El Salvador

Terremoto- Venezuela- Destrucción- Habitantes- Muertes- Perdidas- Catástrofe
Varias personas transportan a una mujer sobre una manta entre los escombros de un edificio de apartamentos dañado tras el terremoto en Catia La Mar, estado de La Guaira, a unos 30 km al noroeste de Caracas. Foto EDH/ AFP

Venezuela revive un escenario que la ciencia ya contemplaba

Aunque el doble terremoto venezolano ocurrió en una región tectónica completamente distinta, los especialistas consideran que el evento encaja dentro de un fenómeno geológico que ya había sido planteado por la literatura científica.

Los dos terremotos registrados frente a la costa venezolana tuvieron magnitudes similares y ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia, una característica que dificulta clasificarlos como una secuencia convencional de terremoto principal y réplica.

Los expertos suelen denominar estos casos como «dobletes sísmicos», es decir, dos terremotos de gran magnitud generados por rupturas diferentes pero estrechamente relacionadas.

En estos eventos, ambos terremotos liberan enormes cantidades de energía y pueden producir daños similares o incluso superiores a los que generaría un único gran sismo.

La particularidad del caso venezolano es que el segundo terremoto alcanzó una magnitud superior a la del primero, algo poco habitual en una secuencia tradicional de réplicas.

El terremoto de Turquía, un antecedente que sorprendió

Uno de los ejemplos más conocidos de este fenómeno ocurrió el 6 de febrero de 2023 en Turquía y Siria.

Aquel día, un terremoto de magnitud 7.8 sacudió el sureste de Turquía durante la madrugada. Horas después, cuando millones de personas intentaban recuperarse del impacto inicial, un segundo terremoto de magnitud 7.5 golpeó otra falla cercana.

Los científicos determinaron posteriormente que el segundo evento no era una réplica convencional.

Investigaciones publicadas por organismos como el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), la revista Nature y diversos centros sismológicos concluyeron que el primer terremoto modificó los esfuerzos tectónicos en la región y desencadenó una ruptura independiente en otra falla activa.

Aquella secuencia causó más de 59,000 fallecidos entre Turquía y Siria y se convirtió en uno de los desastres naturales más devastadores del siglo XXI.

Para muchos especialistas, Turquía demostró que grandes terremotos pueden activar otros sistemas de fallas cercanos y desencadenar nuevos movimientos de magnitud similar en cuestión de horas o incluso minutos.

¿Podrían ocurrir dos terremotos seguidos en otras partes del mundo?

La investigación de la Universidad Estatal de Oregón sugiere que la interacción entre sistemas de fallas puede ser más frecuente de lo que se pensaba.

Sin embargo, los científicos advierten que esto no significa que todos los terremotos importantes desencadenen automáticamente otro gran evento.

De hecho, algunos terremotos históricos, como el devastador sismo de San Francisco de 1906, parecen haber ocurrido de manera aislada sin activar sistemas tectónicos vecinos.

Aun así, los hallazgos han generado preocupación entre los especialistas en gestión de riesgos, ya que una secuencia de terremotos sincronizados podría complicar enormemente las labores de rescate y recuperación.

En el caso de la costa oeste de Norteamérica, por ejemplo, los investigadores advierten que un gran terremoto en Cascadia podría movilizar recursos de emergencia hacia el noroeste del continente, dificultando la respuesta si poco después ocurriera otro gran evento en la falla de San Andrés.

Mientras continúan los análisis sobre el doble terremoto venezolano, la tragedia parece confirmar una posibilidad que la ciencia ya había comenzado a documentar: en determinadas circunstancias, la Tierra puede generar dos grandes terremotos distintos en cuestión de segundos, minutos u horas, sin que uno sea necesariamente la réplica del otro.

El documento científico en el que se basa la nota se encuentra alojado en: https://www.scientificamerican.com/article/the-san-andreas-and-cascadia-earthquake-faults-may-be-linked/

MIRE TAMBIÉN: Más de 100 millones de europeos sofocados por una mortífera ola de calor

Legales Obituarios Epaper

Patrocinado por Taboola