Ni Hitler, el mayor monstruo de maldad en la historia contemporánea, ni los ayatolás de Irán —anclados en una creencia medieval que en su momento tuvo relevancia, pero que hoy en día resulta un anacronismo—, y que al reprimir a balazos a la oposición se confirman como asesinos, pueden ser considerados legítimos líderes. Esto mismo …








