ASILECHE: reforma no disminuirá la demanda de leche fresca nacional
Según el coordinador nacional de la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena, Mateo Rendón, la medida no afectará la producción de leche nacional porque es solamente una alternativa que permitirá reducir los costos de producción de los lácteos en el país, algo que a su vez permitirá que los ganaderos puedan comercializar sus productos a precios similares a los que ingresan al país provenientes de Nicaragua, por ejemplo.
Por Juan Carlos Mejía
Publicado el 23 junio 2026 - 8:40
Según ASILECHE, la leche producida en el país seguirá siendo la materia prima en la elaboración de lácteos. Foto de referencia EDH/AFP
La reforma que la Asamblea Legislativa avaló la semana pasada a cerca de eliminar la prohibición de utilizar leche en polvo en la elaboración de productos lácteos en el país continúa generando opiniones divididas entre representantes del sector, sobre todo, porque no ha quedado claro cuál será el alcance de la reforma o las implicaciones para el sector.
A propósito de esto, la Asociación Salvadoreña de Ganaderos e Industriales de la Leche (ASILECHE) emitió un comunicado en el que «respalda» las medidas que está implementando el gobierno en estos momentos, al mismo tiempo que asegura que la demanda de leche fresca nacional no disminuirá.
«Las plantas procesadoras asociadas a ASILECHE continuarán comprando la leche a los productores nacionales que históricamente han abastecido a la industria, y asumimos el compromiso de seguir acompañando al sector ganadero en su desarrollo: mejores prácticas, tecnificación, genética y productividad. Queremos un sector ganadero más fuerte y rentable, porque su crecimiento es la base de una cadena láctea más competitiva», señala la gremial en el comunicado.
En este sentido, también afirma que El Salvador era el único país que, hasta la semana pasada, todavía prohibía el uso de la leche en polvo en la producción de diversos productos lácteos, «un proceso estándar a nivel mundial, regulado por el Reglamento Técnico Centroamericano (RTCA) bajo estrictos controles de calidad e inocuidad», sostiene, a la vez que agrega que esta reforma «corrige una restricción que limitaba la inversión y permite que el país compita en igualdad de condiciones frente a productos importados elaborados bajo estos mismos procesos».
Según el coordinador nacional de la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena, Mateo Rendón, la medida no afectará la producción de leche nacional porque es solamente una alternativa que permitirá reducir los costos de producción de los lácteos en el país, algo que a su vez permitirá que los ganaderos puedan comercializar sus productos a precios similares a los que ingresan al país provenientes de Nicaragua, por ejemplo.
Según Rendón, en Nicaragua (país de origen de la mayoría de los quesos y requesones importados) y en otros países ya se usa la leche en polvo como parte de los ingredientes de los lácteos, razón por la cual estos productos pueden encontrarse más baratos que los productos elaborados en el país, pero también afirma que no se sustituirá la leche fluida que los ganaderos salvadoreños producen.
Gran parte de los lácteos que se consumen en el país vienen de Nicaragua. Según la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena, en ese país ya se utiliza la leche en polvo en la elaboración de quesos y cremas. Foto EDH/ Archivo
Con respecto a esto, ASILECHE «aclara a la población y a toda la cadena láctea nacional que la leche en polvo no sustituye la producción nacional: es una herramienta complementaria para fortalecer el abastecimiento ante escenarios climáticos adversos y evitar la escasez de productos lácteos para las familias salvadoreñas», según el comunicado.
Básicamente, la medida buscaría que se reduzca la dependencia de los productos lácteos nicaragüenses así como aumentar la competitividad de la producción nacional. Según Rendón, quien estuvo en la entrevista matutina de la Telecorporación Salvadoreña, esa falta de competitividad que sufren los ganaderos del país ha permitido que ingrese demasiado producto proveniente de los países de la región. «Guatemala y Nicaragua mandan sus productos porque aquí hay dólares y porque somos el mercadito en Centroamérica, debido a que no somos competitivos», afirma.
Otro punto que ASILECHE menciona en su comunicado es que la reforma va encaminada a «fortalecer la seguridad alimentaria en el país frente al riesgo que representa el fenómeno de El Niño para la disponibilidad de materia prima», es decir, que con este aval para elaborar lácteos que utilicen leche en polvo se podría garantizar una producción sostenida debido a que ese tipo de leche constituida puede durar hasta dos o tres años en buenas condiciones de almacenamiento, mientras que la leche fluida no puede almacenarse durante tanto tiempo.
Aún así, la Asociación de Productores de Leche de El Salvador (PROLECHE) externó recientemente su preocupación debido a que “diversas empresas procesadoras de lácteos han notificado a varias ganaderías y productores de leche a nivel nacional su disposición de suspender o cesar la compra de leche fresca producida en sus hatos, limitando la producción nacional de leche fresca y aumentando seguramente el uso de leche en polvo reconstituida o bases análogas”.
La preocupación radica, principalmente, en que la leche en polvo no se produce en el país. Según Rendón, en el país no hay plantas procesadoras de este tipo de leche, pero afirma que con la medida podrían impulsarse las inversiones para que se produzca en el país y, con ello, podrían crearse también nuevos empleos.
Por su parte, el viceministro de Agricultura y Ganadería, Óscar Domínguez, afirmó en la red social X que «procesar lácteos 100% con leche en polvo es posible en algunas ocasiones pero sale más caro, tiene un sabor y textura diferentes, por ende, los consumidores lo notarían. La combinación con leche fluida es necesaria para obtener mejor calidad y eficiencia. Cuanta más leche fluida, mejor el producto. Al prohibir los adulterantes, obligamos a los procesadores a usar leche sin trampas».
Según el funcionario, «la verdadera competencia desleal que hunde a los ganaderos son los análogos, extensores y grasas vegetales que sustituyen la leche, además de adulterar el producto y poner en riesgo la salud. Eso está prohibido», enfatizó.