Light
Dark

Filosofarte/Escuela del fracaso

La llave mágica pues es buscar. Todo lo que se encuentra es que ha sido perseguido. Nadie puede hallar lo deseado quedándose sentado en una silla y sin ir en búsqueda del dorado vellocino. Nadie, en fin, llega sin haber andado. Nadie vive su sueño sin haber soñado la vida.

Nadie busca el fracaso. Fracasa por no buscar. Para que algo se encuentre hay que buscarlo. Hay que rastrear entonces día a día el triunfo, porque sólo yendo a él se podrá encontrar. Igualmente ocurre con otras cosas amadas o deseadas como el amor, la fortuna y la gracia. No estamos solos por alejarnos del mundo sino cuando nos alejamos de nosotros mismos. Que es lo mismo que alejarse de Dios porque la palabra y la tradición concluyen que fuimos hechos a “imagen y semejanza” de la divinidad. Somos acaso dioses caídos o que olvidaron su divinidad. O quizá sólo espejos. De ese sol inmemorial que cubre la estratosfera, el helio primordial, donde se manifiesta el Ser, la deidad. La llave mágica pues es buscar. Todo lo que se encuentra es que ha sido perseguido. Nadie puede hallar lo deseado quedándose sentado en una silla y sin ir en búsqueda del dorado vellocino. Nadie, en fin, llega sin haber andado. Nadie vive su sueño sin haber soñado la vida. Como igualmente nadie cae sin haber subido; nadie sube sin haber caído. Nadie obtiene sin haber procurado. Tanto en su fuerza, como en su fe. De la misma manera, el que no llega es aquel que nunca emprendió camino. Cuando el éxito no sólo fue por haber buscado el triunfo, sino por haber triunfado en ello. (Libros Balaguer en librería UCA y La Ceiba)

Legales Obituarios Epaper
Patrocinado por Taboola