Experto advierte, si finaliza el TPS el país urge estrategia para recibir a salvadoreños
El representante de Agenda Migrante El Salvador, César Ríos, afirmó que el reciente anuncio de Estados Unidos sobre la extensión temporal de permisos de trabajo para beneficiarios del TPS de otros países no incluye a El Salvador y llamó a esperar una resolución oficial del Departamento de Seguridad Nacional. Además, instó al país a prepararse para un eventual retorno de esta población
Poblaciones de distintos orígenes realizan protestas por el fin del TPS para migrantes. Foto EDH/AFP.
El representante de Agenda Migrante El Salvador, César Ríos, pidió mantener la prudencia ante la ausencia de una decisión oficial del Gobierno de Estados Unidos sobre el futuro del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los salvadoreños y advirtió que el país debe comenzar desde ahora a prepararse para un eventual retorno de los beneficiarios.
Las declaraciones surgen luego de que el Gobierno estadounidense anunciara una extensión temporal de los permisos de trabajo para beneficiarios del TPS de países como Haití, Etiopía, Siria, Somalia, Yemen y Sudán del Sur, medida que no incluyó a El Salvador.
«No significa que el TPS haya sido cancelado»
Ríos explicó que la exclusión de El Salvador del anuncio no debe interpretarse como una cancelación del programa, pero tampoco como una prórroga.
«No significa que el TPS para los salvadoreños haya sido cancelado. Tampoco significa que haya sido prorrogado. Simplemente implica que el Departamento de Seguridad Nacional aún no ha emitido una decisión específica para El Salvador», señaló.
El representante de Agenda Migrante subrayó que existe una diferencia entre el TPS y la vigencia de los permisos de trabajo, ya que la medida anunciada por Washington busca evitar que beneficiarios de otros países pierdan su autorización laboral mientras continúan procesos administrativos y judiciales relacionados con ese estatus migratorio.
Añadió que, aunque congresistas estadounidenses y organizaciones de migrantes mantienen presión para lograr una nueva extensión del TPS para El Salvador, la única decisión con efectos legales será la que publique oficialmente el Departamento de Seguridad Nacional.
«El mensaje hoy debe ser de prudencia. No hay una resolución oficial para El Salvador y, mientras esta no exista, cualquier afirmación sobre una extensión o una cancelación sería muy prematura», afirmó.
César Ríos. Foto EDH / Francisco Rubio
Llama a preparar un plan para un eventual retorno
Más allá de la resolución que adopte Estados Unidos, Ríos consideró que El Salvador debe comenzar a diseñar una estrategia nacional para atender un eventual regreso de beneficiarios del TPS.
Explicó que esta población tiene características muy distintas a las de las personas deportadas en los últimos años, ya que muchos llevan más de dos décadas viviendo en Estados Unidos.
«Estamos hablando de personas que llevan más de 25 años viviendo en Estados Unidos. Muchos llegaron siendo jóvenes y hoy son profesionales, empresarios, técnicos especializados o trabajadores altamente calificados. Han comprado viviendas, pagan impuestos y en muchos casos tienen hijos ciudadanos estadounidenses», expuso.
Propone políticas para aprovechar el capital humano
El representante de Agenda Migrante sostuvo que un eventual retorno no debería abordarse con los mismos programas dirigidos a deportados recientes.
En ese sentido, planteó la necesidad de elaborar una caracterización nacional de los beneficiarios del TPS para conocer su nivel educativo, experiencia laboral, capacidad de inversión y necesidades de reintegración.
A su juicio, los beneficiarios del programa representan un importante capital humano y económico que podría contribuir al desarrollo del país mediante inversiones, generación de empleo y transferencia de conocimientos, siempre que existan políticas públicas que faciliten su incorporación.
Asimismo, señaló que el país podría requerir nuevas leyes orientadas a la reinserción de esta población y consideró que una mayor representación política de los salvadoreños en el exterior permitiría impulsar iniciativas relacionadas con un eventual retorno.
Ríos insistió en que el desafío no comenzará cuando Estados Unidos anuncie una decisión sobre el TPS, sino desde ahora, mediante la planificación de políticas que respondan a las características particulares de los beneficiarios salvadoreños del programa.
Poblaciones de distintos orígenes realizan protestas por el fin del TPS para migrantes. Foto EDH/AFP.
Acerca de las medidas de Trump en torno al TPS
Lo que anunció el Gobierno de Estados Unidos no fue una extensión del TPS para países como Haití, Etiopía, Siria, Somalia, Yemen y Sudán del Sur, sino una extensión temporal de la validez de los permisos de trabajo (Employment Authorization Documents, EAD) asociados al TPS para evitar que expiraran de forma inmediata mientras se implementan decisiones judiciales y administrativas.
Esta es justamente la distinción que hace César Ríos en sus declaraciones: una cosa es el TPS (el estatus migratorio) y otra la autorización de empleo (EAD). El anuncio reciente se refiere a esta última, no a una nueva designación o prórroga del TPS.
Para el caso de Haití, diversos reportes de prensa publicaron que los permisos de trabajo se extendieron hasta el 24 de julio de 2026. Mientras que para Myanmar (Birmania), Etiopía, Somalia, Sudán del Sur, Siria y Yemen, la extensión fue hasta el 17 de julio.