Hay noches en las que una madre emprendedora se pregunta si lo está haciendo bien, si está siendo suficientemente presente, si algún día logrará descansar sin sentir culpa. Pero aun en medio de esas dudas, continúa. Continúa porque ama. Porque sueña. Porque quiere demostrarle a sus hijos que los sueños también se trabajan








