Light
Dark

Bordadoras de Chalatenango, el arte textil que sana heridas de guerra y resguarda la memoria

El Museo de la Palabra y la Imagen (Mupi) consolida «Cartografías Femeninas», un proyecto donde mujeres de Chalatenango transforman el bordado en un poderoso lenguaje de sanación y registro histórico nacional

Bordadoras de Las Vueltas, en Chalatenango
Jueves a jueves, el grupo de mujeres se reúne para bordar memorias y sanar vidas. Foto / cortesía del Mupi

En el corazón de Las Vueltas, Chalatenango, el tiempo parece detenerse cada semana. Lo que comenzó como un simple taller técnico de costura, bajo la guía de la promotora cultural Teresa Cruz, se ha transformado en un pilar de resistencia cultural: los Jueves de Bordado.

Este espacio, lejos de ser solo un lugar de oficio, se ha convertido en un refugio de creación colectiva donde el Colectivo de Bordadoras Vueltenses utiliza la aguja para narrar lo que las palabras a veces no alcanzan a expresar.

Estas mujeres, protagonistas de la historia viva de El Salvador, plasman en mantas sus vivencias del conflicto armado, los duros años en campamentos de refugiados y la resiliencia de su vida actual.

Semana a semana, cada puntada contribuye a la creación de un registro invaluable que resguarda la memoria histórica de sus comunidades, evitando que el olvido borre las huellas del pasado.

Bordadoras de Las Vueltas, en Chalatenango
No solo bordan escenas del conflicto armado, también de su día a día en la actualidad, en la zona norte del país. Foto / cortesía del Mupi

El proyecto Cartografías Femeninas del Exilio y la Repatriación, respaldado por la Cooperación Española (AECID) y el Mupi, permite a las participantes «zurcir, de manera simbólica, las heridas que dejó la violencia», según explica Cruz.

Esta terapia ocupacional fomenta el diálogo intergeneracional, involucrando a jóvenes en el rescate de episodios como la «guinda de agosto de 1984».

Te puede interesar: Suchitoto celebra 20 años del «Festival de Altares de la Cruz» con color y tradición

La relevancia de este esfuerzo es tal que el talento joven ya trasciende fronteras: el bordado de una familia, realizado por una joven de 16 años, protagoniza la portada de la edición #12 de la revista Trasmallo, dedicada a las memorias chalatecas.

DEL RECUERDO AL MERCADO LOCAL

Además de su valor histórico, el proyecto impulsa el empoderamiento económico. Las obras, que van desde camisas y bolsos hasta delicadas tarjetas bordadas, se presentan en mercaditos de economía justa y están disponibles en la sede del Mupi en San Salvador.

Bordadoras de Las Vueltas, en Chalatenango
Algunas de las prendas que se bordan y luego se comercializan. Foto / cortesía del Mupi

Actualmente, el museo alberga la exposición «Historias Bordadas», fruto del trabajo de veinte mujeres y estudiantes locales. En el marco del 30º aniversario del MUPI, estas acciones demuestran que el arte textil no es solo decoración, sino un mapa de identidad y un testimonio de esperanza que mantiene viva la esencia de El Salvador.

Legales Obituarios Epaper

Patrocinado por taboola