El envío de remesas desde Estados Unidos podría caer drásticamente en la próxima década a falta de un relevo generacional
Las remesas que sostienen a miles de hogares salvadoreños dependen, en gran medida, de una población migrante que envejece en Estados Unidos. Especialistas advierten que las restricciones migratorias de los últimos años podrían dificultar la llegada de nuevos trabajadores capaces de sustituir a quienes eventualmente dejarán de formar parte de la fuerza laboral.
Por Juan Carlos Mejía
Publicado el 9 junio 2026 - 13:58
Remesa.
Foto EDH/ AFP
Las remesas que envían los salvadoreños en el exterior, y especialmente desde Estados Unidos, representan un pilar fundamental para la economía del país, pues según estimaciones, el monto total que se recibe anualmente representa casi el 25% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
Estos recursos, no obstante, se encuentran en riesgo debido a las políticas migratorias que, actualmente, se están implementando en Estados Unidos, las que incluyen controles más agresivos sobre el dinero de los inmigrantes y, por supuesto, la persecución a manos del ICE.
En este sentido, el economista Raúl Castellón, quien participó en la entrevista matutina de Canal 21, señaló que hay un factor clave que podría derivar en una caída drástica de los flujos de remesas en los próximos años, es decir, el relevo generacional que podría no darse en los próximos años.
Este relevo generacional es, prácticamente, la sustitución de una población productiva por otra más joven, lo que implica que los mayores dejan de generar ingresos debido a que su edad no se los permite o porque ya se jubilaron. En el contexto de la diáspora, Castellón señaló que la edad promedio de los salvadoreños que envían remesas desde Estados Unidos ronda los 44 años.
Lo anterior quiere decir que, con políticas migratorias cada vez más fuertes y con una inversión millonaria de parte del gobierno de Donald Trump para frenar los flujos migratorios que ingresan a ese país, la cantidad de salvadoreños en edad productiva, y con capacidad de seguir enviando dinero hacia sus familias en El Salvador, podría ir disminuyendo.
“Si soy sincero, no me preocupa tanto que las remesas, en el corto plazo, vayan a sufrir una caída tan fuerte, o sea en dos o tres años. Me parece que va a pasar una década hasta que la falta de un relevo generacional tenga un impacto real en la remesa”, señaló el economista.
Las remesas aportan casi el 25% del Producto Interno Bruto del país. Foto EDH/ Archivo
Por su parte, el experto en migración, César Ríos, quien también estuvo en la entrevista, catalogó este fenómeno como “una crónica de una muerte anunciada” al señalar que hacia ese camino se dirigen las políticas en el gobierno estadounidense.
“Donald Trump en menos de dos años ha llegado a la cantidad exorbitante de casi $250,000 millones para detener la migración y, aparte de eso, no hay fondos de cooperación para nuestros países. Entonces, ¿qué es lo que nos está diciendo con las políticas agresivas de migración? Que habrá menos migrantes. Ese relevo generacional entre los migrantes que llegaban con los que ya estaban son los que mantenían el crecimiento constante del flujo de remesas. Ahora no hay nuevos migrantes, hay más deportados y entonces las remesas tienen que disminuir.
Esto hace referencia a las proyecciones sobre la disminución en el ritmo de crecimiento de las remesas, las cuales alcanzaron niveles históricos en 2025, cuando sumaron casi $10,000 millones. Según los especialistas, ese incremento se debió, en gran medida, al temor de los salvadoreños de la diáspora ante las medidas antiinmigrantes en el territorio estadounidense, por lo que consideran que el crecimiento se debió a que los “hermanos lejanos” enviaron parte de sus ahorros para proteger su dinero.
Sin embargo, para este año esa tendencia podría disminuir porque ese dinero “no era ingreso mensual de trabajo, eran ahorros y se van a terminar pronto”, indicó Ríos.
Aún así, y pese a que la tendencia podría indicar que las remesas crecerán a un ritmo más lento en 2026, así como en los próximos años, lo cierto es que continuarán creciendo. De hecho, el economista Raúl Castellón señaló que, para el cierre del año, el monto total de ingresos por esta vía podría estar cercano a los $11,000 millones. Según los datos más actualizados del Banco Central de Reserva (BCR), entre enero y abril de 2026 el país recibió hasta $3,286.72 millones en remesas, lo que representa un crecimiento de hasta un 6.8% con respecto al mismo período de 2025.