La propuesta de reforma al Código Electoral, impulsada por el Ministerio de Gobernación, plantea la creación de una circunscripción especial para salvadoreños residentes en el exterior con entre cinco y seis diputados propios, pero al mismo tiempo incidirá en la representación partidaria, sobre todo de la oposición, en la Asamblea Legislativa, .
La iniciativa establece que esos nuevos escaños serían obtenidos mediante la redistribución de diputaciones de los dos departamentos con mayor población del país, según el censo nacional de 2024: San Salvador y La Libertad.
Actualmente, San Salvador cuenta con 16 diputados y La Libertad con siete. De acuerdo con la propuesta, a San Salvador se le restarían cinco escaños y a La Libertad uno para conformar la representación legislativa de la diáspora salvadoreña.
El planteamiento ha generado críticas desde la oposición, que advierte que la medida podría terminar reduciendo aún más la pluralidad partidaria dentro de la Asamblea Legislativa de cara a las elecciones de 2027, debido a que los departamentos afectados concentran a los pocos diputados no alineados con el oficialismo.
Entre ellos se encuentran Marcela Villatoro (ARENA) y Claudia Ortiz (VAMOS), ambas representantes de San Salvador, así como José Francisco Lira (ARENA), electo por La Libertad.
También figuran legisladores que, aunque pertenecen a otros partidos, suelen acompañar las votaciones del oficialismo, como José Serafín Orantes y Reynaldo López Cardoza (PCN) y Reinaldo Alcides Carballo (PDC). El resto, 54 diputados, son de Nuevas Ideas.
La diputada Marcela Villatoro criticó la propuesta y aseguró que el objetivo real sería eliminar representación opositora en el Parlamento.
“Corrección, Nuevas Ideas está tan c… que tiene que volarse 5 diputados de San Salvador para ver si así tal vez borran a 2 diputadas de oposición. Los tenemos tan afligidos que quieren rascar votos de la diáspora. Y se van a quedar con las ganas papayito”, expresó la legisladora de ARENA a través de sus redes sociales.
La reforma incorporará un nuevo inciso al artículo 13 del Código Electoral, en el que se establece que la circunscripción en el extranjero se integrará “a través de la redistribución de escaños asignados a los dos departamentos con mayor índice de población según el censo nacional”. Cabe recordar que el jueves, durante la plenaria número 108, la reforma a la Constitución únicamente se efectuó en cuanto a la modificación de la carta magna para permitir la representatividad directa a los votantes de la diáspora, pero no cómo se redistribuirían los curules en la Asamblea, aunque ya el oficialismo había adelantado que no variaría la cantidad total: 60 diputados en el palacio legislativo.
Ante esto, Villatoro ya había advertido lo que se venía.
El mecanismo propuesto mantiene un esquema similar al utilizado actualmente para distribuir diputaciones departamentales, basado en el cociente nacional de población. Sin embargo, la iniciativa no detalla públicamente los cálculos técnicos que justifican la asignación de seis diputados para la diáspora.
Mecanismo
Durante la discusión de la reforma al artículo 79 de la Constitución de la República en la plenaria 108, Villatoro cuestionó la ausencia de especialistas electorales, representantes de partidos políticos y organismos internacionales en el análisis de la propuesta durante las reuniones de la Comisión Política, más allá de que hubo representantes del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y del Registro de las Personas Naturales (RPN).
“A pesar de que se solicitó dentro de la Comisión que llegaran personas clave, por ejemplo miembros de los partidos políticos para que pudieran hablar sobre lo que pensaban de estas reformas; representantes, por ejemplo, de la OEA, que es una autoridad muy importante en materia electoral, entre otras personas que nosotros invitamos, igualmente especialistas electorales”, afirmó.
La legisladora sostuvo que el debate no debía centrarse únicamente en garantizar derechos políticos a la diáspora (algo que reconoció), sino también en evaluar si el Tribunal Supremo Electoral (TSE) posee la capacidad técnica para implementar este nuevo modelo electoral.
“Más que el tema del voto es saber si realmente estamos preparados, si realmente el Tribunal Supremo Electoral está listo para una elección como esta”, manifestó. Villatoro recordó además los problemas registrados durante las elecciones anteriores y señaló que el TSE enfrenta actualmente debilidades técnicas tras recientes despidos de personal especializado. “De lo que más carece el Tribunal en este momento es de personas técnicas porque pusieron sus cuotas políticas”, aseguró.
Justificación
La diputada también criticó que el oficialismo utilice las remesas como argumento para justificar la reforma. “Son salvadoreños y se merecen el derecho por ser salvadoreños, simple y sencillamente”, expresó. Y mencionó que reformas constitucionales que implican cambios también en leyes secundarias deberían analizarse en cuanto a la implicación total de los movimientos que implicarían, por ejemplo, en la Ley de Partidos Políticos, y en la distribución de curules. Pero al final, la reforma constitucional fue aprobada por el oficialismo y fue hasta el final de la plenaria que ingresó la propuesta de gobernación de la distribución de escaños, lo cual estará bajo estudio en la Comisión Política y sería aprobado, probablemente, en la siguiente plenaria.
El oficialismo partió de la premisa que “el crecimiento sostenido de salvadoreños en el exterior impone revisar el modelo de asignación de escaños a fin de garantizar que sus votos no sean diluidos ni desproporcionalmente representados”, según se leyó durante la sesión plenaria 108, además de que Christian Guevara, diputado de Nuevas Ideas, señaló que con esta reforma se abre la posibilidad de que los salvadoreños fuera del territorio nacional elijan a representantes específicos. El diputado sostuvo que el derecho político de los salvadoreños no desaparece por residir fuera del país. “Ese derecho no se pierde simplemente porque alguien haya cruzado la frontera hace 5, 10, 15 o 45 años”, afirmó.
Pero Villatoro señaló, previo a la postura oficial y a sabiendas de lo que venía, que la discusión no debería ir centrada en los derechos que sí tiene la diáspora, sino en cómo se ejecutaría dicha reforma y los fines que hay detrás. Advirtió que reducir diputaciones a departamentos dentro del país podría generar una desigualdad entre los votantes residentes en El Salvador y quienes viven en el exterior.
“Si ustedes le van a quitar diputados a los que viven acá están dejando en desventaja a los nacionales con las personas que están en otros países”, afirmó.
Según Villatoro, en las elecciones anteriores participaron poco más de 300 mil salvadoreños en el exterior y la mayoría de esos votos fueron asignados al departamento de San Salvador. “Haciendo cuentas, no salían ni tres diputados”, sostuvo.
Sin embargo, serían hasta seis, según la propuesta de gobernación, los que pasarían a representar a la diáspora, cinco menos para San Salvador y uno menos para La Libertad.
Así las cosas, San Salvador quedaría con 11 diputados; La Libertad, con seis, igual que la diáspora; Santa Ana, San Miguel y Sonsonate, con cinco; le seguiría con cuatro Usulután. Luego, con tres Ahuachapán y La Paz; y con dos los restantes, es decir, La Unión, Cuscatlán, Chalatenango San Vicente, Cabañas y Morazán.
La propuesta oficial, por tanto, se basa en la distribución de población, restándole a los departamentos que más tienen en favor de la diáspora; para Villatoro, lo que en todo caso debió hacerse es que estos curules fueran restados de los departamentos de los que más ha migrado población, es decir, los de oriente, aunque también aparece en esa lista Chalatenango.
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