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Hurto y fugas de agua superan los 269 millones de m³ en El Salvador

Seis de cada diez litros de agua potable no se facturan en El Salvador. El informe de ANDA expone el impacto del deterioro de las redes y las tomas ilegales

La lotificación El Tempisque, en Salcoatitán, Sonsonate Norte, no cuenta con agua domiciliar por lo que sus habitantes se abastecen a través de cantareras. Detener el flujo de agua no facturada podría abrir la posibilidad de cobertura domiciliar en la comunidad. Foto EDH/Cristian Díaz
La lotificación El Tempisque, en Salcoatitán, Sonsonate Norte, en el occidente de El Salvador, no cuenta con agua domiciliar por lo que sus habitantes se abastecen a través de cantareras. Detener el flujo de agua no facturada podría abrir la posibilidad de cobertura domiciliar en la comunidad. Foto EDH/Cristian Díaz

De acuerdo con las cifras oficiales presentadas en el Boletín Estadístico 2025 de ANDA, el 61.2% del volumen total de agua potable producida en el país corresponde a «Agua No Contabilizada» (ANC).

El indicador refleja una ligera mejora de 1.2 puntos porcentuales con respecto al reporte del año previo, cuando el Boletín Estadístico 2024 registró un 62.4% de agua no contabilizada. 

Pese a ello, las pérdidas físicas y comerciales continúan representando la mayor parte del recurso hídrico procesado en el país.

En 2025, la producción nacional de ANDA y operadores descentralizados alcanzó los 440 millones de metros cúbicos (m3). 

Al aplicar la tasa oficial del 61.2% de Agua No Contabilizada, exactamente 269.28 millones de m3 no generaron ingresos para la institución debido a deficiencias en la red. 

Por su parte, el consumo facturado a los usuarios cerró en 170.35 millones de m3. 

Un año antes, en 2024, la producción total ascendió a 448.9 millones de m3 y la facturación alcanzó los 168.5 millones de m3.

La propia institución detalla en su reporte de 2025 que las pérdidas son «atribuidas a redes antiguas, conexiones ilegales y uso de hidrantes en emergencias”

A este panorama se suma que más de 50,000 servicios operan mediante conexiones directas sin medidor (5.4% del total), y un 5.3% adicional de los dispositivos instalados presenta fallas mecánicas por manipulación o antigüedad.

Brecha hídrica: La disparidad entre la ciudad y el campo

El reporte del Boletín Estadístico 2025 de ANDA expone la marcada desigualdad en el acceso al agua tratada y al saneamiento según la zona geográfica. 

El informe circunscribe sus datos a los sistemas administrados por la autónoma y no contabiliza a la población abastecida por juntas de agua comunitarias, pozos privados o sistemas independientes.

  • Zona Urbana: La cobertura de agua potable alcanza el 77.8%, registrando un 73.8% de la población urbana con conexión domiciliar directa a la red estatal.
  • Zona Rural: La cobertura del servicio cae al 32.9%. Más de dos tercios de la población en el campo depende de cantareras o pilas públicas para abastecerse del recurso.
  • Saneamiento: La cobertura urbana de alcantarillado sanitario se sitúa en 52.3%. Casi el 50% de las nuevas conexiones de alcantarillado del año se concentraron en la capital.

Ajuste en finanzas y costos operativos de producción

A pesar de las pérdidas en la red de distribución, los indicadores financieros recopilados en el Boletín Estadístico 2025 de ANDA muestran un acortamiento en la brecha entre los ingresos y los gastos de explotación de la entidad. 

El saldo operativo negativo pasó de $48.9 millones en 2023 a $11.0 millones en 2025.

Evolución del balance financiero de explotación de ANDA

En el detalle de los egresos, a nivel operativo, la producción y distribución de agua representó el mayor costo para la institución, absorbiendo $166.2 millones de su presupuesto de explotación durante el año.

Por distribución territorial, la Región Metropolitana continuó siendo el principal foco de demanda y operación del sistema, concentrando el 52.5% de la producción total nacional y el 50.5% del consumo facturado de El Salvador.

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