La crisis de vivienda fragmenta el AMSS y empuja la demanda a la periferia
El encarecimiento del suelo genera un mapa de exclusión socioespacial: mientras el corredor suroeste concentra proyectos de alta gama, los distritos del norte y oriente absorben a las familias desplazadas, sumando altos costos de transporte a su economía
Una persona no puede pasar a ser el dueño de una vivienda o terreno solo por vivir en el lugar por décadas; debe cumplir una serie de requisitos. Foto EDH/Cortesía
Más allá de la brecha entre los salarios y el costo de los créditos hipotecarios, el encarecimiento de la propiedad en el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS) está provocando una profunda reconfiguración socioespacial en el territorio.
El fenómeno está expulsando a la clase media y trabajadora hacia los municipios del norte y oriente, al tiempo que consolida enclaves exclusivos de alta valorización inmobiliaria.
Esta es una de las principales alertas del estudio «Análisis de la variación de precios actuales de vivienda entre los distritos del AMSS y su implicación en el acceso a la vivienda», elaborado por el Departamento de Organización del Espacio de la UCA, el cual ya fue tratado en este medio.
La investigación detalla cómo el mercado formal ha dividido el gran San Salvador en dos realidades contrapuestas. Por un lado, el denominado Corredor Suroeste —integrado por Antiguo Cuscatlán, Santa Tecla y el poniente de San Salvador— opera como un submercado premium dominado por la construcción vertical y proyectos de alta gama, donde el metro cuadrado oscila entre los $1,950 y $2,053.
En el extremo opuesto, la Periferia Norte y Oriental (Apopa, Tonacatepeque, Ciudad Delgado, Soyapango e Ilopango) funciona como la principal «válvula de escape» residencial, con valores que bajan a rangos de entre $670 y $1,200 por metro cuadrado.
El aumento de las inversiones en infraestructura y construcción no ha contribuido a mejorar las condiciones para que las familias puedan acceder a una vivienda propia, según la investigación de la UCA. Imagen de referencia / elaborada con IA
Sin embargo, este desplazamiento periférico traslada la carga económica de las familias hacia el transporte diario y la precariedad en el acceso a servicios básicos.
Indicadores de Accesibilidad Habitacional por Distrito (UCA 2025-2026)
Distrito
Precio Mediano de Oferta
Años de Ingreso Necesarios (PIR)
Rango de Accesibilidad (Criterio UCA)
Antiguo Cuscatlán
$487,500.00
49.31
Excluyente / Inaccesible
San Salvador
$327,500.00
42.62
Excluyente / Inaccesible
Santa Tecla
$300,000.00
38.76
Excluyente / Inaccesible
Nejapa
$140,000.00
16.41
Excluyente / Inaccesible
Ilopango
$143,500.00
12.82
Excluyente / Inaccesible
Mejicanos
$122,500.00
11.34
Excluyente / Inaccesible
Apopa
$68,000.00
10.73
Excluyente / Inaccesible
Soyapango
$60,000.00
6.61
Difícilmente accesible
Ciudad Delgado
$47,000.00
5.00
Moderadamente accesible
Nota: El PIR (Price-to-Income Ratio) mide cuántos años de ingreso familiar íntegro se requieren para adquirir un inmueble sin financiar. Un valor superior a 10 años se considera inaccesible. Fuente: Investigación UCA con datos del PNUD, BCR y portales inmobiliarios.
El impacto desproporcionado en las mujeres jefas de hogar
Otro de los hallazgos críticos del informe resalta el impacto de género en el déficit habitacional.
En El Salvador, el 87.7 % de los hogares monoparentales están a cargo de mujeres; sin embargo, las brechas salariales persistentes y la alta concentración en el empleo informal limitan severamente su perfil de riesgo crediticio ante la banca.
Para este sector de la población, el financiamiento formal es casi inalcanzable, desplazándolas hacia el arrendamiento informal o hacia la adquisición de viviendas de segunda mano con serios rezagos de infraestructura.
Las propuestas: del crédito bancario a las políticas de suelo
Frente a este panorama, los académicos de la UCA sostienen que la crisis no se resolverá flexibilizando tasas de interés o extendiendo plazos de pago, ya que la oferta privada continúa orientada a la especulación y a los alquileres de corta estancia.
El informe plantea la necesidad urgente de reorientar el papel del Estado mediante herramientas de desarrollo urbano sostenible:
Bancos de suelo estatal: Destinar terrenos públicos estratégicos para el desarrollo exclusivo de vivienda de interés social.
Nuevos esquemas financieros: Promover el leasing residencial (alquiler con opción a compra) e incentivos fiscales para desarrolladores privados que incluyan cuotas asequibles en sus proyectos.
Regulación de plusvalías: Implementar marcos normativos que capturen la plusvalía generada por las obras públicas e impidan el acaparamiento especulativo de terrenos en el AMSS.