Las remesas familiares que envían los salvadoreños en el exterior a sus familiares dentro del país tuvieron un incremento significativo en marzo, pues la cifra registrada supera hasta en 19.01% al total de remesas recibidas en febrero.
De acuerdo con los datos del Banco Central de Reserva (BCR), el mes pasado el país recibió una inyección de hasta $910.81 millones en concepto de remesas, una cifra que se aleja mucho de los $765.33 millones que ingresaron en febrero, algo que a su vez representa la tasa de crecimiento mensual más alta de los últimos años.
Lo anterior debido a que diciembre de 2025, hasta el momento, ha sido el mes con más ingresos de remesas, con la cifra récord de $961.12 millones, sin embargo, dicha suma superó a la de noviembre en “solo” 17.9%.
Esta tendencia de los últimos meses viene a reflejar una realidad por la que están pasando la mayoría de salvadoreños en Estados Unidos, el principal país de origen de las remesas, como lo es el temor a la política migratoria. Según distintas entidades, el aumento significativo de este indicador en el último año obedece a una precaución que los hermanos lejanos están tomando ante la posibilidad de enfrentarse a una deportación.
Puntualmente, a principios de este mes la Asociación Agenda Migrante El Salvador (AAMES) señalaba que si bien las remesas están creciendo “el miedo también”, pues “el incremento no refleja únicamente mejora económica: la diáspora envía más anticipando posibles deportaciones”, señala en un boletín.
Este crecimiento sostenido en el último año puede observarse en las cifras del BCR, pues a partir de marzo de 2025, la cantidad de dinero enviado por los salvadoreños en este país superó los $800 millones en todos los meses, y no fue hasta enero y febrero de 2026 que se presentó una desaceleración, cuando se registraron hasta $759.45 y $765.33 millones, respectivamente.
Esta desaceleración, de hecho, es probable que se vuelva a repetir a lo largo de 2026, pues según la AAMES el gobierno estadounidense ha implementado un impuesto del 1% al envío de remesas, lo que podría implicar la reducción de los flujos de envíos hacia El Salvador hasta en $30.1 millones.
Por otro lado, el primer trimestre de 2026 también supera con amplio margen al mismo período de años anteriores. Por ejemplo, si se compara con los primeros tres meses de 2020, puede observarse que en 2026 los salvadoreños de la diáspora enviaron casi el doble de dinero que hace seis años. En comparación con 2024, el acumulado de remesas de 2026 lo supera en más de $515 millones.
De igual forma, el acumulado de los meses enero-marzo de 2026 supera al mismo período del año pasado, hasta en 165.9 millones.
La importancia de las remesas
La nueva cifra de remesas da cuenta de la importancia que tiene este indicador en la economía del país. Según los datos de la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) de 2025, hasta un 24.75% de la población total del país es beneficiaria de este tipo de apoyo económico. Esa suma equivale a más de 1.57 millones de personas distribuidas en unos 533,875 hogares.
Otro factor que puede demostrar el peso que este tipo de ayuda tiene para los hogares es el uso que se le da a las remesas, pues de acuerdo con los datos del BCR, de los $910.81 millones recibidos en marzo, hasta $900.34 millones se destinaron al consumo, y “solo” $10.47 millones se utilizó en inversión. La proporción del uso queda así: 98.85% para el consumo y 1.15% para la inversión.
Lo anterior quiere decir que, básicamente, la gran mayoría de salvadoreños que reciben las remesas las utilizan para el sustento del hogar, lo que incluye la compra de alimentos, el pago de servicios básicos, la educación, la salud e, incluso, el entretenimiento y ocio.