La producción agrícola para el ciclo 2026-2027, que ya comenzó en su fase de siembra, tendrá una déficit en comparación con el consumo de granos nacional, de acuerdo con las cifras de la Asociación Cámara de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (CAMPO).
Según el presidente de dicha asociación, Luis Treminio, el déficit podría rondar los 4.3 millones de quintales de granos, siendo el maíz el que más dificultades tendrá para suplir las necesidades de consumo nacional, con hasta 2.84 millones de quintales menos que la demanda.
Según CAMPO, en el país se consumen anualmente hasta 18.8 millones de quintales de este grano, mientras que de otros como el frijol o el sorgo se consumen hasta 2.4 millones y 2.9 millones, respectivamente. En el caso del arroz, el consumo anual ronda los 900,000 quintales.
De manera puntual, la proyección en cuanto a la producción de maíz alcanza los 15.96 millones de quintales; la de frijol, 1.95 millones de quintales; la de sorgo, 2.25 millones; y la de arroz 450,000 quintales.
A diferencia del maíz, el representante del sector señala que los déficits para el frijol, sorgo y arroz oscilarán entre los 450,000 y 650,000 quintales.
De acuerdo con Treminio, estas proyecciones no incorporan todavía el factor climático, es decir, ese pronóstico que indica que el fenómeno de El Niño se instalará en la región y provocará una canícula prolongada durante varios meses.
En este sentido, las proyecciones de este déficit se manejan en un escenario “normal” y sin incidencias del clima, por lo que al tomar en cuenta estos posibles efectos la brecha entre los granos que se producen y los que se consumen podría ampliarse.
Lo anterior, según Treminio, debido a que aún no se conoce el impacto real que tendrá la sequía en los cultivos, aunque en las últimas semanas se han emitido distintas recomendaciones desde diferentes frentes, incluyendo el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), CAMPO y otras gremiales agropecuarias.
A pesar de que hay diferencias en cuanto a las fechas para dar inicio a la siembra de granos, todos los sectores coinciden en que el impacto para el sector agrícola podría ser bastante significativo. Según organismos internacionales, El Niño comenzará a afectar la región a partir de julio y podría extenderse hasta finales de 2026.
En tanto, cabe señalar que CAMPO sugiere que hay otros factores que, aún sin la influencia de El Niño, mantienen el déficit en la producción, algunos de ellos son la erosión de los suelos, el déficit y estrés hídrico, el enmalezamiento, o la baja rentabilidad que supone la producción agrícola para el sector.
Aún así, otras gremiales, como la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena o la Asociación Nacional de Trabajadores Agropecuarios (ANTA), consideran que hay optimismo de alcanzar a producir lo necesario para abastecer el consumo nacional, esto pese a los pronósticos de sequía.
En este sentido, parte de las recomendaciones que han emitido ambas organizaciones es el sembrar la mayoría de granos durante la siembra primera (entre mayo y junio), ya que existe un riesgo de que la siembra postrera (de noviembre a enero) no se dé por la influencia que aún mantendrá El Niño en el calendario agrícola.
Este fenómeno climático, de hecho, se extiende más allá de la producción de granos básicos, pues luego de que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos advirtiera sobre una caída en la producción de café en el país, a causa de El Niño, el presidente de la Asociación Cafetalera de El Salvador (ACAFESAL), Sergio Ticas, comentó que los efectos negativos incluso podrían extenderse hasta el ciclo 2027-2028.