El actor, comediante y director Fer Rodríguez revela los detalles detrás de la comedia «Así de simple», una puesta en escena que explora el pensamiento de las relaciones.
El actor, comediante y director Fer Rodríguez revela los detalles detrás de la comedia «Así de simple», una puesta en escena que explora el pensamiento de las relaciones.

Con una trayectoria de más de dos décadas sobre las tablas, Fer Rodríguez se ha consolidado como uno de los rostros más representativos del teatro y la comedia en El Salvador.
Reconocido por su icónica interpretación durante 17 años consecutivos en el unipersonal El Cavernícola, y por su papel como pionero del stand-up comedy nacional a través de ComediaES, Rodríguez asume ahora la dirección y producción general de Así de simple.
La comedia romántica contemporánea, escrita por Ignacio Bresso y Sofía González Gil, debuta del 15 al 18 de octubre en el Teatro Luis Poma.
Dicha puesta en escena plantea una propuesta particular: multiplicar a los personajes de Clara y Joaquín en seis intérpretes permanentes —tres para cada uno— que representan a la persona, su pensamiento racional y sus emociones.

En esta entrevista con eldiariodehoy.com, el director profundiza en los desafíos de coordinar este engranaje actoral, el impacto de su experiencia en el humor sobre el ritmo de la obra y sus proyecciones para fortalecer la producción teatral en el circuito capitalino con Producciones Fer Rodríguez.
La obra propone que veamos a tres Claras y tres Joaquines simultáneamente en escena para retratar lo que pasa por la mente de una pareja. Como director, ¿cómo fue el desafío de orquestar este engranaje de seis actores para que el diálogo entre lo que se dice y lo que se piensa fluya con dinamismo sin perder al espectador?
Ese fue uno de los retos más interesantes de la dirección. En realidad, no estamos viendo a seis personajes distintos, sino a Clara y Joaquín multiplicados en sus pensamientos, emociones y contradicciones. El desafío era lograr que el público entendiera muy rápido esa convención y, a partir de ahí, pudiera simplemente disfrutarla.
Trabajamos mucho el ritmo, las miradas, los silencios, los desplazamientos y, sobre todo, la escucha entre los seis actores. Hay momentos en los que una idea comienza en uno y parece terminar en otro, o en los que lo que alguien dice contradice completamente lo que está pensando. Para que eso funcione debe existir mucha precisión, pero sin que se sienta mecánico.
La intención siempre fue que el espectador no estuviera tratando de descifrar quién es quién, sino que reconociera inmediatamente algo muy humano: todo lo que pensamos mientras intentamos decir otra cosa.

Cuentas con 27 años de trayectoria en el teatro y eres muy reconocido por tu trabajo en la comedia y el stand-up. ¿Qué matices o sello personal le imprimís desde la dirección a esta comedia romántica contemporánea escrita por Ignacio Bresso y Sofía González Gil?
Creo que inevitablemente uno dirige también desde todo lo que ha vivido sobre un escenario. La comedia me ha enseñado muchísimo sobre ritmo, observación y, especialmente, sobre escuchar al público. El stand-up, además, parte de encontrar humor en situaciones muy cotidianas, y Así de simple está llena precisamente de esos pequeños momentos en los que uno piensa: “esto me ha pasado”.
Pero no quería que la obra se convirtiera simplemente en una sucesión de chistes. El humor funciona mejor porque detrás hay verdad, vulnerabilidad y emociones reconocibles. Mi búsqueda fue potenciar esa combinación: que el público pueda reírse mucho, pero también sentirse identificado e incluso sorprendido por lo cercano que puede resultar aquello que está viendo.
También he tratado de darle mucho dinamismo escénico. Los seis actores permanecen en escena y eso nos permite jugar constantemente con movimientos, imágenes, complicidades y diferentes focos de atención.
¿Cómo fue el proceso de trabajo para construir esa complicidad colectiva que requiere tener a los seis intérpretes permanentemente en el escenario?
Fue un proceso de mucha confianza y mucha escucha. Desde los primeros ensayos trabajamos ejercicios de integración, improvisación y conexión entre los actores antes de entrar completamente al montaje de las escenas.
Al estar los seis permanentemente en escena, ninguno puede desconectarse. Aunque en determinado momento no tenga el texto principal, sigue formando parte de lo que está ocurriendo emocionalmente. Todos tienen que saber dónde está el foco, qué está sintiendo la pareja y qué energía necesita la escena.
También trabajamos bastante desde la vida cotidiana de Clara y Joaquín: improvisamos situaciones que incluso no aparecen en la obra, pero que nos ayudaban a entender quiénes son, cómo se conocieron, qué les gusta del otro y qué cosas empiezan a incomodarlos. Eso fue construyendo una historia compartida y una complicidad que luego aparece naturalmente en escena.

A través del humor, «Así de simple» aborda temas cotidianos como las inseguridades, las expectativas no dichas y las pequeñas batallas de la convivencia. ¿Qué quieres que se lleve el público salvadoreño al verse reflejado en las contradicciones de esta pareja?
Primero quiero que se divierta. Es una comedia y queremos que la gente pase una muy buena noche en el teatro. Pero también creo que la obra tiene algo muy bonito: nos permite reírnos de situaciones que, cuando las estamos viviendo, probablemente no nos parecen tan graciosas. Las relaciones están llenas de expectativas, inseguridades, cosas que pensamos pero no decimos y conversaciones que muchas veces tenemos primero dentro de nuestra cabeza.
Me gustaría que alguien salga diciendo: “yo he sido Clara”, “yo he sido Joaquín” o “esa discusión la he tenido exactamente así”. Y quizá también recordar que muchas veces el conflicto no está solamente en lo que la otra persona hizo, sino en todo lo que nosotros imaginamos, interpretamos o esperamos que sucediera.
En ese sentido, la obra habla del amor de una manera muy contemporánea: no desde la idea de una relación perfecta, sino desde dos personas tratando de entenderse mientras también intentan entenderse a sí mismas.

¿Qué expectativas tienes para esta apuesta con Producciones Fer Rodríguez en el circuito teatral capitalino?
Para mí esta producción representa un paso muy importante. Después de muchos años trabajando como actor, director, productor y formando parte de distintos proyectos teatrales, quería fortalecer también un espacio desde el cual poder impulsar producciones propias.
Con Producciones Fer Rodríguez quiero desarrollar espectáculos que tengan calidad artística, que conecten con públicos amplios y que puedan tener continuidad. Así de simple es una apuesta importante porque reúne un elenco y un equipo creativo al que admiro muchísimo y porque es una obra contemporánea con la que creo que el público puede conectar fácilmente.
Espero que tenga una buena respuesta en esta temporada, por supuesto, pero también que este sea el inicio de un camino más largo. Me interesa seguir produciendo teatro, generar oportunidades para artistas salvadoreños y demostrar que podemos crear proyectos escénicos que sean atractivos para el público, sostenibles y que puedan crecer más allá de una primera temporada.
2026 – Todos los derechos reservados
La realidad en tus manos
Fundado en 1936 por Napoleón Viera Altamirano y Mercedes Madriz de Altamirano.
Facebook-f Instagram X-twitter11 Calle Oriente y Avenida Cuscatancingo No 271 San Salvador, El Salvador Tel.: (503) 2231-7777 Fax: (503) 2231-7869 (1 Cuadra al Norte de Alcaldía de San Salvador)
📞 +503 7854 1557
✉️ anunciate@elsalvador.com