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Las estadísticas que explican el histórico 6-0 de Guatemala sobre El Salvador

Guatemala y El Salvador tuvieron una posesión prácticamente equilibrada, pero la diferencia se resume en la contundencia por sobre cualquier otro aspecto

Mario González Valladares
El arquero Mario González y Valladares intentan rechazar un balón en ataque de Guatemala. Foto EDH/EFE

El 6-0 de Guatemala sobre la Selecta puede parecer, a primera vista, un partido de dominio absoluto en todos los apartados.

Sin embargo, los números dejan una particularidad: la posesión fue prácticamente pareja. La gran diferencia estuvo en lo que ambos equipos hicieron con la pelota, especialmente cuando llegaron a zona de ataque.

Según los datos del partido oficiales del partido (Concacaf), Guatemala terminó con 51% de posesión frente al 49% de El Salvador, mientras que en pases también hubo una diferencia relativamente pequeña: 494 para los locales contra 475 de la Selecta.

La diferencia verdaderamente significativa apareció en los remates y, sobre todo, en la precisión con estos.

Guatemala disparó 18 veces, mientras que El Salvador tuvo 13 remates. Pero de esos 18 intentos guatemaltecos, siete fueron directamente a portería. La Selecta, en cambio, apenas consiguió un tiro entre los tres palos, el mano a mano que perdió Rafa Tejada frente al meta Hagen cuando perdían 1-0.

Ahí está uno de los principales argumentos estadísticos para explicar el 6-0.

Una posesión pareja que terminó en goleada

El Salvador no fue completamente desplazado de la pelota. Los números muestran una diferencia mínima en la posesión: 51%-49% a favor de Guatemala. En pases, la distancia también fue corta, con 494 para la Bicolor y 475 para la Selecta.

Es decir, el resultado no se explica porque Guatemala haya monopolizado el balón durante los 90 minutos.

La diferencia estuvo en la capacidad de convertir sus ataques en ocasiones claras, y en que muchos de esos pases fueron en zonas de peligro para el rival, mientras que la Selecta tuvo menos toques en esa zona, y si consiguió tantos pases fue también por una estrategia clara.

Christian Martínez Selecta Guatemala
Óscar Santis, de Guatemala, es presionado por Christian Martínez, de la Selecta, durante el juego de Liga de Naciones que los chapines ganaron por 6-0. Foto EDH/EFE.

Es que el equipo de Luis Fernando Tena fue muy inteligente. Intentaba recuperar (y muchas veces lo consiguió) de manera rápida presionando la salida rival (muchos pelotazos de la Azul y Blanco eran muestra de ello, y de su falta de capacidad para generar otras salidas. Pero lo más importante defensivamente hablando es que cuando no lograba recuperar fácil, inmediatamente se replegaba muchísimo, dejando pocos espacios atrás, concentrando su gente en un bloque muy compacto.

Pese a ello, la Selecta generó ocasiones, pero casi todas las tiró fuera de la portería de Hagen.

Guatemala terminó con 18 remates, seis más que los siete que aparecen como intentos a puerta? No: el dato completo registra 18 tiros totales, siete a portería, ocho fuera del arco y tres bloqueados. El Salvador tuvo 13 tiros, solo cinco menos, pero la gran deuda pasa porque precisamente de los 13 apenas uno iba a portería, nueve fuera y tres fueron bloqueados por la defensa.

La estadística más contundente, entonces, es 7-1 en tiros a puerta. Y el marcador terminó siendo 6-0, es decir, la contundencia de Guatemala fue enorme (con la complicidad de la Selecta, claro está).

Fajardo convirtió casi todo lo que tuvo

La gran figura estadística de la noche fue William Fajardo. El guatemalteco marcó tres goles, completando su triplete en el segundo tiempo. Anotó al minuto 32 para poner el 3-0, volvió a aparecer al 89′ para el 5-0 y cerró la cuenta en el 90+2′.

Los registros estadísticos disponibles le contabilizan cuatro remates, tres de ellos a portería y tres goles.

Es decir, Fajardo convirtió en gol el 75% de sus oportunidades, enorme, y terminó siendo el principal protagonista de la contundencia guatemalteca.

Guatemala distribuyó sus otros tres tantos entre Darwin Lom, Rubio Rubín y Jorge Aparicio.

Lom abrió el marcador al minuto 8; Rubín hizo el 2-0 al 28′; Fajardo marcó el tercero al 32′; Aparicio amplió al 56′; y Fajardo completó la goleada con sus dos tantos finales.

Tres goles en cada tiempo

Otro dato que retrata la contundencia de Guatemala es la distribución de los goles.

La Bicolor marcó tres veces en el primer tiempo y tres en el segundo, pese a cambios de sistemas y de jugadores de refresco en la Selecta, que no logró nada diferente (otro punto en contra) con los cambios.

El 1-0 llegó apenas al minuto 8, por medio de Darwin Lom. Veinte minutos después, Rubio Rubín amplió la ventaja y, al 32′, Fajardo puso el 3-0 antes del descanso.

La Selecta llegó al entretiempo con una desventaja de tres goles y sin haber encontrado una respuesta ofensiva.

Después del descanso, Guatemala no levantó el pie del acelerador. Jorge Aparicio hizo el 4-0 al minuto 56. Luego sí frenó su velocidad el cuadro chapín, pero con los cambios, eventualmente volvió a apretar y Fajardo apareció en el tramo final para marcar dos veces: al 89′ y al 90+2′.

La Selecta casi no inquietó

Quizá la estadística más preocupante para la Selecta está en la relación entre posesión y producción ofensiva.

El equipo salvadoreño tuvo prácticamente la mitad de la posesión y completó 475 pases, pero solamente uno de sus 13 remates terminó entre los tres palos.

En otras palabras, la Selecta tuvo la pelota durante largos pasajes, pero no consiguió transformar ese control en peligro real frente a la portería guatemalteca, un problema que ya ha sido evidente con «Bolillo» Gómez, y, además, históricamente también ha padecido el país con ello.

Guatemala, por el contrario, consiguió siete disparos a puerta y convirtió seis. La diferencia de efectividad fue enorme.

Centros, córners y pelota parada

Guatemala también tuvo una ligera ventaja en los tiros de esquina: 4 contra 3.

En centros, El Salvador intentó más: 21 frente a 19 de Guatemala. Sin embargo, nuevamente la diferencia estuvo en lo que ocurrió después de esos ataques y no necesariamente en la cantidad de acciones ofensivas.

La Bicolor también terminó con 15 tiros libres frente a cinco de El Salvador, mientras que la Selecta ejecutó 23 saques de banda contra 10 de los locales.

Pocas tarjetas en una goleada histórica

Pese a la intensidad del encuentro, el partido no terminó con una cantidad elevada de amonestaciones.

Cada selección recibió una tarjeta amarilla. En Guatemala fue amonestado Darwin Lom, mientras que por El Salvador recibió tarjeta Jefferson Valladares, según los registros disponibles.

También hubo una diferencia algo grande en las faltas: Guatemala cometió cinco y El Salvador 15.

El dato que resume la noche

Si hubiera que escoger una sola estadística para explicar el 6-0, tiene que ver con la contundencia. Sería el 7-1 en tiros a puerta.

Guatemala tuvo 18 remates y consiguió colocar siete entre los tres palos. El Salvador remató 13 veces, pero solamente una vez fue al arco.

Eso explica por qué un partido con una posesión prácticamente dividida terminó con una diferencia de seis goles.

Guatemala fue mucho más efectiva en las áreas. Y en una noche en la que Fajardo convirtió tres de sus cuatro oportunidades, la Selecta apenas consiguió una ocasión clara entre los tres palos, los números terminaron acompañando la contundencia del marcador.

Ficha estadística:

Marcador: Guatemala 6-0 El Salvador
Posesión: Guatemala 51% – 49% El Salvador
Pases: Guatemala 494 – 475 El Salvador
Remates: Guatemala 18 – 13 El Salvador
Remates a portería: Guatemala 7 – 1 El Salvador
Remates fuera: Guatemala 8 – 9 El Salvador
Remates bloqueados: 3-3
Tiros de esquina: Guatemala 4 – 3 El Salvador
Faltas: Guatemala 5 – 15 El Salvador
Tarjetas amarillas: 1-1
Fueras de juego: Guatemala 0 – 2 El Salvador
Centros: Guatemala 19 – 21 El Salvador
Atajadas: 1-1

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