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Agricultores salvadoreños afrontan impotentes la pérdida de cosechas por El Niño

El Salvador, de seis millones de habitantes, afronta una sequía generalizada y registró 14 récords de temperatura en agosto, según las autoridades ambientales.

Sequía y pérdida de cosechas en El Salvador
Sequía y pérdida de cosechas en El Salvador

Los campesinos de un poblado del centro de El Salvador afrontan impotentes la pérdida de sus cultivos por la sequía causada por el fenómeno de El Niño, que se perfila como el más intenso jamás registrado y por el que ya se declaró la emergencia en el país.

El Salvador, de seis millones de habitantes, afronta una sequía generalizada y registró 14 récords de temperatura en agosto, según las autoridades ambientales. 


La falta de lluvias, que tradicionalmente se presentan durante esta época, ha provocado una reducción del nivel de las fuentes de agua y la destrucción de siembras.

Dolores Menjívar, de 38 años, invirtió 1,000 dólares en una plantación de maíz destinada al engorde de gallinas en un pequeño terreno en Tocoluca, en el municipio de San Vicente Sur, a unos 70 kilómetros de la capital salvadoreña. 

Pero la cosecha se perdió por falta de agua y solo ha podido recuperar 150 dólares por la venta del pasto, relató el miércoles a la AFP esta madre soltera con tres hijas y un nieto.

También se secó el pozo de donde saca agua para beber. 

«Es una gran pérdida la que he tenido (…) la fe que teníamos se fue abajo», dijo Menjívar. 

Profundizado por el calentamiento global por la actividad humana, El Niño tiene el potencial de provocar en los siguientes meses eventos meteorológicos extremos, incluidas fuertes lluvias, en distintas regiones del planeta, según los expertos.

Marlon Ortiz, de 25 años, también resiente la falta de pasto para alimentar a su ganado, lo que redujo la producción de leche. Teme un aumento en el precio de los alimentos.

«La mayoría de gente se está quejando porque hay quien sembró y no tiene cómo regar», atestigua el agricultor Ángel de Jesús Cruz, 72 años, quien apenas contabiliza «tres tormentas en todo el invierno».

Según la Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios, la primera cosecha de granos básicos registrará una pérdida de alrededor del 20% por la crisis hídrica.

Varios municipios de El Salvador se ubican en el Corredor Seco centroamericano, una franja árida que también abarca partes de Honduras y Nicaragua y es vulnerable a eventos climáticos extremos.

En Honduras, la sequía también ha provocado pérdidas de cultivos de maíz y frijol y llevó al gobierno a declarar en alerta la mayor parte del territorio. Panamá también se declaró en emergencia por El Niño el martes.

Honduras amplía a 103 los municipios en alerta roja por la sequía asociada a El Niño

El Gobierno de Honduras amplió este miércoles a 103 de los 298 municipios del país la alerta roja (emergencia) por la sequía asociada al fenómeno de El Niño, una escasez de agua que además está afectando a cultivos y animales.

La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) indicó en un boletín que 28 nuevos municipios se han sumado a la máxima alerta, decretada el pasado martes para 75 localidades de la nación centroamericana.

La medida, de carácter indefinido, abarca municipios de los departamentos de Comayagua, La Paz, Francisco Morazán, El Paraíso, Valle, Choluteca, Intibucá y Lempira, en el centro, este, sur y oeste del país.

El organismo de socorro también elevó a 82 los municipios en alerta amarilla (vigilancia) y mantiene otros 48 en alerta verde (preventiva).

Según el Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), en Honduras «persisten condiciones más cálidas y secas de lo normal, asociadas a un evento de El Niño fuerte».

El retraso de la temporada lluviosa ha ocasionado déficits acumulados de entre 100 y 200 milímetros de precipitación, con impacto en la disponibilidad de agua para el consumo humano y animal, y se preveía un incremento de las temperaturas de 0,5 a 1 grado centígrado entre marzo y agosto, con mayor incidencia en la zona sur del país, señala el boletín de la Copeco.

La sequía ha generado especial preocupación en el denominado Corredor Seco, donde la escasez de lluvias afecta la producción agrícola y ganadera, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de miles de familias que dependen de la agricultura de subsistencia.

La emergencia también ha agravado la situación hídrica de la capital Tegucigalpa, donde las autoridades han endurecido el racionamiento de agua debido al descenso en los niveles de los principales embalses que abastecen a la ciudad.

Ante este escenario, el Gobierno ha anunciado medidas para atender a las comunidades afectadas, entre ellas la construcción y rehabilitación de sistemas de abastecimiento de agua, apoyo a productores agrícolas y ganaderos y distribución de alimentos en las zonas más críticas.

La semana pasada, el coordinador residente de las Naciones Unidas (ONU) en Honduras, Alejandro Álvarez, anunció una nueva ayuda de 20 millones de dólares para mitigar los efectos de la sequía, con lo que los recursos movilizados por el organismo para atender la emergencia climática ascienden a 86 millones.

El Corredor Seco centroamericano es una franja territorial que atraviesa la región desde el sur de México hasta Costa Rica, altamente vulnerable a las variaciones climáticas extremas, y que incluye zonas de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua.

En esta zona viven alrededor de 10,5 millones de personas, muchas de ellas dedicadas a la agricultura de subsistencia, principalmente al cultivo de maíz y fríjol, cuya producción y alimentación dependen de las lluvias de temporada. 

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