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Calor afecta tamaño de los huevos y el bolsillo de los salvadoreños

Las altas temperaturas afectan la producción de las gallinas ponedoras y reducen el peso de los huevos. En el Mercado Central de San Salvador, el cartón jumbo se cotiza alrededor de $6, mientras el mediano ronda los $4.50

Huevos Canasta Basica El Salvador
El calor afecta la producción de huevos y también el tamaño de estos. Foto EDH/Archivo.

El calor no solo modifica la sensación térmica de los salvadoreños durante los meses con temperaturas más altas.

También puede tener efectos sobre la producción de alimentos y, en particular, sobre las aves de corral que producen uno de los alimentos de mayor presencia en la mesa de los hogares: el huevo.


En el Mercado Central de San Salvador se reporta que durante los períodos de altas temperaturas los huevos disponibles pueden presentar un menor tamaño. Al mismo tiempo, las referencias de precios sitúan el cartón de huevo jumbo en alrededor de $6.00, mientras que el cartón mediano ronda los $4.50.

La diferencia entre ambas presentaciones es de aproximadamente $1.50, aunque el precio puede variar de acuerdo con el establecimiento, la oferta y las condiciones del mercado.

El comportamiento observado en los puestos de venta coincide con una preocupación que ha sido estudiada por investigadores del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA): el estrés térmico puede afectar tanto la cantidad de huevos producidos por las gallinas como su peso y algunas características de la cáscara.

La evidencia científica, sin embargo, no permite afirmar por sí sola que el calor sea la única causa de los precios observados actualmente en el Mercado Central.

El precio final de un alimento también está determinado por factores como los costos de producción, alimentación de las aves, transporte, comercialización, disponibilidad y demanda, además de otros temas macros como la inflación.

Lo que sí está documentado es que las temperaturas elevadas representan un desafío para las gallinas ponedoras y pueden disminuir su rendimiento productivo.

Gallinas sometidas a 32.6 °C produjeron menos

Una investigación publicada por el Servicio de Investigación Agrícola (ARS) del USDA analizó precisamente los efectos del estrés térmico en gallinas ponedoras.

Los investigadores trabajaron con 90 gallinas de 28 semanas de edad, pertenecientes a dos líneas genéticas. Un grupo permaneció bajo una temperatura promedio de 24.3 °C, mientras otro fue sometido a una temperatura promedio de 32.6 °C durante dos semanas. Los resultados mostraron diferencias entre ambos grupos.

Las gallinas sometidas al calor presentaron una reducción en la producción de huevos y en el peso de los mismos, además de una disminución en el grosor de la cáscara durante el período analizado.

El estudio también documentó cambios en el comportamiento de las aves. Las gallinas expuestas a temperaturas más elevadas pasaron más tiempo bebiendo y descansando, mientras redujeron algunas de sus actividades normales.

Los investigadores concluyeron que el estrés por calor afecta la producción y genera cambios en el comportamiento de las aves, aunque la intensidad de la respuesta también depende de la genética de cada grupo de gallinas.

Esto es relevante para la producción avícola porque una gallina sometida de manera prolongada a condiciones de calor puede destinar más recursos a enfrentar el estrés térmico y menos a mantener sus niveles normales de producción.

El huevo mediano no es simplemente un huevo «más pequeño»

Para el consumidor, la diferencia puede observarse a simple vista cuando compara un huevo jumbo con uno mediano. Sin embargo, técnicamente la clasificación por tamaño está relacionada con el peso, no únicamente con las dimensiones del huevo.

El USDA establece categorías de tamaño para los huevos de acuerdo con el peso neto mínimo de una docena. Bajo los estándares estadounidenses, una docena jumbo debe alcanzar al menos 30 onzas, mientras que una docena mediana debe alcanzar un mínimo de 21 onzas.

Eso equivale aproximadamente a 850 gramos para una docena jumbo y 595 gramos para una docena mediana.

Dos huevos fritos sobre una porción de frijoles blancos guisados en un plato hondo con un tenedor plástico.
Rompiendo la rutina culinaria. Los huevos estrellados se adaptan perfectamente a otras legumbres de la dieta local, como una porción de frijoles blancos cocidos, ofreciendo una alternativa proteica muy cotizada en los comedores. Foto EDH/ Archivo

Por tanto, cuando un consumidor observa una diferencia entre presentaciones, no se trata únicamente de una diferencia visual. La clasificación comercial también está vinculada con la cantidad de producto que contiene el cartón.

Es importante aclarar que estas categorías corresponden a los estándares utilizados en Estados Unidos y se presentan como referencia técnica para explicar cómo se relacionan el tamaño comercial y el peso del huevo.

¿Qué ocurre con las gallinas cuando aumenta la temperatura?

Las gallinas ponedoras son particularmente sensibles al estrés térmico. Cuando las temperaturas aumentan, las aves modifican su comportamiento para intentar disipar el calor. Entre los cambios documentados por las investigaciones se encuentran un mayor consumo de agua y períodos más prolongados de descanso.

El estudio del USDA realizado con temperaturas promedio de 32.6 °C encontró que las gallinas sometidas al calor tuvieron menores niveles de producción y huevos de menor peso frente al grupo mantenido a 24.3 °C. También se observó una reducción en el grosor de la cáscara.

La investigación señala además que el estrés térmico puede afectar el peso corporal de las aves y otros indicadores fisiológicos.

Esto significa que el impacto del calor no se limita al huevo que llega al mercado. Las altas temperaturas también pueden afectar el estado general de las gallinas y, con ello, la eficiencia de la producción avícola.

El calor también puede afectar la cáscara

Otro de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue el comportamiento de la cáscara.

Las gallinas expuestas a estrés térmico registraron menor grosor de la cáscara en comparación con las aves que permanecieron bajo temperaturas de control.

La calidad de la cáscara es importante para la comercialización del huevo porque una cáscara más frágil puede aumentar el riesgo de daños durante la manipulación, transporte y almacenamiento.

Los resultados no significan que todos los huevos producidos durante una ola de calor necesariamente serán pequeños o tendrán cáscaras más delgadas. La respuesta depende de diversos factores, entre ellos la genética de las aves, la duración de la exposición al calor, las condiciones de las instalaciones, disponibilidad de agua y los mecanismos utilizados para reducir la temperatura.

Pero sí existe evidencia científica de que el estrés térmico puede afectar el rendimiento de las gallinas ponedoras.

Refrigerar o ventilar a las aves puede ayudar

Otra investigación del USDA ha analizado mecanismos para reducir el impacto de las altas temperaturas en las gallinas.

En uno de los experimentos, aves expuestas a temperaturas de hasta 35 °C fueron evaluadas con y sin sistemas de enfriamiento mediante perchas refrigeradas.

Las gallinas que contaron con mecanismos de enfriamiento presentaron mejores resultados de producción y peso de los huevos que las aves que permanecieron sin ese sistema de refrigeración.

La evidencia apunta a que el manejo de la temperatura en las instalaciones avícolas puede convertirse en un elemento importante para reducir los efectos negativos del calor.

Esto adquiere especial importancia en países tropicales como El Salvador, donde las temperaturas elevadas forman parte de las condiciones habituales de determinadas épocas del año y pueden intensificarse durante períodos secos o de canícula.

Morfología animal
Ludwing Leyton, ingeniero agrónomo y docente del Departamento de Zootecnia de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la UES, y la futura ingeniera agrónoma Marilin Sandoval enseñan a estudiantes la forma de tomar temperatura rectal a una gallina. Foto EDH/Cortesía Wilfredo Díaz.

El Salvador enfrenta meses más cálidos

El escenario actual se presenta en medio de una temporada en la que el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) ha advertido sobre condiciones de temperatura por encima de lo normal.

En su perspectiva climática para mayo-agosto de 2026, el MARN señaló que durante julio y agosto se esperaba una canícula de intensidad moderada a fuerte, acompañada de una reducción significativa de las lluvias en buena parte del territorio.

La institución también proyectó temperaturas por encima de lo normal, con ambientes más cálidos tanto durante el día como durante la noche.

El MARN advirtió además sobre la posibilidad de olas de calor durante la canícula, condiciones que pueden incrementar la sensación térmica y representar un desafío adicional para las actividades agropecuarias.

La perspectiva climática también contempla la posibilidad de períodos de sequía meteorológica, con especial atención en sectores del oriente y la zona paracentral del país.

De acuerdo con Medio Ambiente, el comportamiento climático de 2026 está relacionado con la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas, incluida la transición hacia una fase cálida de El Niño, que puede influir en la distribución de las lluvias y favorecer períodos secos dentro de la época lluviosa.

Del gallinero al mercado

Para el consumidor, los efectos de estas condiciones pueden hacerse visibles en distintos puntos de la cadena de comercialización.

En el caso del huevo, una reducción en la producción o en el peso promedio de las unidades puede modificar la disponibilidad de determinadas presentaciones. Sin embargo, no debe interpretarse automáticamente que una variación de precio sea causada exclusivamente por el calor.

En el Mercado Central de San Salvador, las referencias disponibles colocan actualmente el cartón jumbo en torno a $6.00, mientras el mediano ronda los $4.50.

Para una familia que compra regularmente este producto, la elección entre una presentación y otra puede representar un ahorro inmediato, aunque también implica adquirir una categoría de menor peso.

La clasificación por tamaño permite entender por qué dos cartones con el mismo número de unidades pueden tener diferencias importantes en el peso total del producto.

El precio no depende únicamente del tamaño

Aunque el calor puede afectar la productividad de las gallinas, existen múltiples factores que determinan el precio que finalmente paga el consumidor.

Entre ellos están el costo del alimento utilizado para las aves, transporte, energía, mano de obra, disponibilidad del producto, intermediación, demanda y condiciones generales del mercado.

Por ello, la relación entre calor, menor producción y precio debe entenderse como parte de una cadena más amplia.

La evidencia científica demuestra que el estrés térmico puede reducir la producción y el peso de los huevos, pero para determinar cuánto de una variación específica del precio en El Salvador responde a las temperaturas actuales sería necesario contar con datos locales de producción, costos y comercialización.

Lo que sí ocurre es que el sector avícola enfrenta un desafío adicional cuando las temperaturas permanecen elevadas durante períodos prolongados.

Una temporada de calor que también impacta al campo

Las condiciones previstas por el MARN para julio y agosto de 2026 colocan a El Salvador en un escenario de mayor calor y menor disponibilidad de lluvias durante determinados períodos.

Para la población, esto se traduce principalmente en jornadas más calurosas y una mayor sensación térmica. Para el sector agropecuario, las consecuencias pueden ser más amplias.

Las aves necesitan mecanismos para regular su temperatura corporal. Cuando el calor se intensifica, aumenta su consumo de agua y pueden modificar sus patrones de alimentación y descanso. En las gallinas ponedoras, investigaciones del USDA han documentado que estas condiciones pueden terminar afectando tanto la cantidad de huevos producidos como su peso y la calidad de la cáscara.

Así, el calor que los salvadoreños sienten durante estos meses también representa un factor que productores y comerciantes deben vigilar.

En los mercados, mientras tanto, los consumidores encuentran diferentes presentaciones y precios. La referencia actual en el Mercado Central coloca el cartón jumbo en $6 y el mediano en $4.50, una diferencia de $1.50 que puede influir en las decisiones de compra de las familias.

El fenómeno deja una conexión directa entre clima, producción agropecuaria y consumo: mientras el país atraviesa una temporada con temperaturas superiores a lo normal, la ciencia ya ha documentado que las gallinas sometidas a estrés térmico pueden producir menos huevos y de menor peso.

Y aunque el precio final depende de muchos más factores que la temperatura, el calor se suma a los retos que enfrenta la producción de uno de los alimentos básicos de los hogares salvadoreños.

Con reportes de Daniela Alegría

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