Light
Dark

Salen de circulación 1,461 buses y microbuses en El Salvador y afecta a miles de usuarios diarios

La reducción en las unidades, los altos precios del combustible y de los repuestos, mantiene en «paro técnico» a los empresarios

La reducción en la cantidad de unidades del transporte colectivo complica el traslado de las personas a ciertas horas del día. Foto EDH/Referencia
La reducción en la cantidad de unidades del transporte colectivo complica el traslado de las personas a ciertas horas del día. Foto EDH/Referencia

El sistema de transporte público colectivo de pasajeros en El Salvador experimenta una drástica reducción en su parque vehicular, registrando 1,461 permisos de línea vigentes menos en enero de 2026 en comparación con los datos oficiales de 2020 emitidos por el Viceministerio de Transporte (VMT). 

De acuerdo con el gremio, esta contracción responde a un estado de «paro técnico» y quiebra económica inminente provocado por el congelamiento de las tarifas frente a la escalada en los costos operativos. 


Lucio Vásquez, vocero de la Mesa Nacional de Transporte (MNT), advirtió que la falta de liquidez impide a los empresarios la renovación de las flotas.

Lea además: Educación pide que alumnos con fiebre, ronchas y problemas respiratorios no asistan a clases

El VMT informó que «verificaciones al transporte colectivo para garantizar que se respete la tarifa del pasaje autorizada y se brinde el servicio en las frecuencias programadas». Foto EDH/Cortesía.

Crisis financiera asfixia a empresarios del transporte

Los registros del VMT detallan que para el año 2020 el país contaba con 10,553 unidades autorizadas (6,943 autobuses y 3,610 microbuses). 

No obstante, la cifra descendió sostenidamente hasta reportar 9,092 permisos vigentes al inicio de 2026 (6,008 autobuses y 3,084 microbuses). 

La reducción más severa ocurrió entre los años 2024 y 2025, periodo en el que se cancelaron o perdieron 738 permisos en el territorio nacional.

Datos del Observatorio Nacional de Seguridad Vial indican que a la fecha circulan 6,344 autobuses de transporte y 3,183 microbuses de transporte.

La entidad no aclara si las cifras incluyen el transporte público colectivo de pasajeros y transporte especial de pasajeros.

Este último también ha representado una disminución en los últimos años.

Pasaje sin variación

El vocero de la gremial explicó que las tarifas de $0.20 para autobuses y $0.25 para microbuses se han mantenido sin variaciones durante las últimas dos décadas. 

Este congelamiento contrasta con el incremento acumulado en insumos críticos como repuestos, lubricantes, llantas, baterías y el salario mínimo. 

El sector afirma que la compensación estatal está licuada ante la realidad actual.

“El usuario ya está sufriendo las consecuencias. Cuando los recursos no alcanzan, obviamente para nosotros se dificulta renovar llantas, reparar unidades con la rapidez que normalmente nosotros las reparábamos, mantener frecuencias ideales”, lamentó.

Le puede interesar: Juez de EE.UU. ordena retorno de salvadoreña que se autodeportó

Alto costo del diésel amplía la brecha económica

El factor determinante en la crisis del sector es el precio del combustible diésel, el cual se cotiza actualmente en $4.44 por galón. 

Vásquez detalló que la compensación económica vigente de $500 para autobuses y $250 para microbuses se fijó cuando el galón costaba $2.39. 

Esto representa un incremento cercano al 100% exclusivamente en el rubro de combustibles.

Mantener una unidad operando los 21 días reglamentarios exige un consumo promedio de 25 galones diarios, equivalente a $2,331 mensuales solo en diésel. 

Al restar el subsidio estatal de $500 asignado a los autobuses, se genera un déficit mensual de $1,831 por cada unidad. 

Dicha brecha descapitaliza a los operadores de forma progresiva.

“Lo que nosotros estamos solicitando es que se realice una revisión técnica y objetiva de los costos reales de operación para encontrar soluciones que permitan buscar esa eficiencia. Eso es lo que estamos buscando nosotros. Y que el problema no siga afectando a la población porque al final es para quienes tenemos que trabajar ambos, tanto nuestro ente rector como nosotros como brindadores del servicio”, señaló el empresario a El Diario de Hoy.

Los ingresos que obtiene el sector transporte evita que realicen mantenimiento oportuno a las unidades. Foto EDH/Archivo

Rutas rurales en El Salvador y el avance de la ilegalidad

La falta de liquidez impacta de manera directa a las rutas rurales y periféricas de menor demanda en los diferentes distritos del país. 

Al tener menos capacidad para absorber los costos fijos, estas comunidades corren el riesgo inminente de quedar desatendidas o completamente aisladas. 

Según datos gremiales, la pérdida de unidades deja diariamente a cerca de 1,000 usuarios sin servicio formal.

Las estimaciones de la MNT son que dos unidades dejan de circular cada día en el país, entre autobuses y microbuses.

Ante el retiro de las unidades reguladas, los usuarios deben recurrir a transporte no autorizado. 

El vocero citó casos de cantones donde operan hasta 40 taxis ilegales debido a la ausencia del servicio colectivo formal. 

Estas alternativas aplican tarifas excesivamente elevadas que afectan los ingresos económicos del 70% de la población que se moviliza en el sistema público.

Datos del Observatorio Nacional de Seguridad Vial indican que el parque vehicular de la marca de vehículos que son utilizados para el transporte alternativo supera las 43,098 unidades.

Muchos operan sin autorización para el traslado de pasajeros principalmente en cantones, caseríos y el área urbana del interior del país.

Deterioro del servicio colectivo y falta de respuestas

La Mesa Nacional de Transporte enfatizó que el descalabro financiero se traduce en un detrimento directo de las condiciones físicas del servicio. 

Los operadores admiten retrasos en el mantenimiento preventivo, la sustitución de llantas lisas y la reparación de desperfectos en asientos y pasamanos por la falta absoluta de presupuesto para compras inmediatas.

El pasado 17 de abril de 2026, la dirigencia gremial entregó una propuesta formal al Ministerio de Obras Públicas y Transporte (MOPT) solicitando el establecimiento de un precio tope al combustible diésel. 

Tras más de un mes de la gestión y dos comunicados públicos, los transportistas denunciaron la ausencia de mesas de diálogo o respuestas institucionales por parte de las autoridades ministeriales.

“Aquí no hay ruta que no tenga problemas económicos y financieros. Todas, por muy grandes que sean, están teniendo un problema de insostenibilidad en el servicio… Creemos que en paro técnico ya nos encontramos hace un par de años, ¿por qué? porque han ido desapareciendo las unidades cada cierto tiempo. Con esta crisis yo le puedo asegurar que vamos a ir perdiendo dos unidades por día. Y ese va a ser el detrimento del servicio y la repercusión que va a sufrir ese 70% de la población a la que nos debemos”, indicó Vásquez.

Mientras que el Viceministerio de Transporte (VMT) informó que «realizamos verificaciones al transporte colectivo para garantizar que se respete la tarifa del pasaje autorizada y se brinde el servicio en las frecuencias programadas».

Legales Obituarios Epaper

Patrocinado por Taboola