La industria de los alimentos y bebidas en el país no es ajena a los efectos negativos que el conflicto en Irán ha venido provocando a nivel global durante los últimos meses, todo en un escenario en el que representantes del sector confirman que ese rubro ya está experimentando distintas dificultades, como lo es el incremento en sus costos de producción.
Durante el desarrollo del Congreso Industrial de Alimentos y Bebidas 2026, organizado por la Asociación de Industriales de El Salvador (ASI), la gerente de inteligencia industrial de dicha entidad, Karla Domínguez, explicó que actualmente se observa una “distorsión y una volatilidad en el comercio internacional”, todo a causa de las tensiones geopolíticas que ocurren en Medio Oriente desde finales de febrero y que han derivado en el incremento de distintas materias primas como el petróleo.
A propósito de esto, Domínguez señaló que la industria del plástico es una de las principales afectadas tras esta coyuntura, algo que coincide con lo reportado por la Asociación Salvadoreña de la Industria del Plástico (Asiplastic) a principios de este mes. A través de un comunicado, dicha gremial afirmaba que los insumos y materias primas para ese rubro han incrementado hasta en un 100% con respecto a los precios que se registraban antes de la guerra.
En este mismo sentido, la representante de la ASI también apuntó que el sector alimenticio está enfrentando un encarecimiento en sus costos de operación el cual, aunque no se puede expresar en cifras debido a la diversidad dentro de la misma industria, sí representa un reto debido a que estos costos suelen trasladarse a los precios de los productos finales que adquieren los consumidores.
De hecho, según los datos más recientes del Banco Central de Reserva (BCR), la tasa de inflación alcanzó un 2.16% en abril, una cifra que representa un incremento con respecto a marzo y que está impulsada, precisamente, por el rubro de los alimentos y bebidas no alcohólicas.
Según Domínguez, esto tiene sentido porque “siempre que hay crisis en el Medio Oriente, o países productores de petróleo, vemos cambios en los niveles de la inflación”, debido a la alta dependencia que tienen la mayoría de sectores industriales de insumos clave como los combustibles y las materias que derivan, precisamente, del petróleo.
Aún así, señala que, como sector, esperan que el conflicto geopolítico en esa zona del mundo mejore y que los países involucrados “mitiguen la situación”, y añade: “Los conflictos (como el de Irán) nos obliga a nosotros, como industria, a reinventarnos. Si sabemos que en una parte del mundo hay un problema, hay que buscar otros proveedores que estén más cerca, negociar y ver cómo generar nuevos productos, porque eso es lo que necesitamos, mayor inventivo industrial”.
Ante esto, Domínguez apunta que esta búsqueda de opciones es necesaria para la industria en el país debido al gran aporte que tiene sobre los indicadores de empleo. “Nosotros desde la ASI que tenemos el plan de desarrollo industrial, el cual busca, precisamente, que cuando se den este tipo de situaciones los sectores sigan produciendo y generando empleo, porque ese es el principal problema”, afirma.