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Baja demanda y dificultades financieras limitan funcionamiento de microempresas en 2026

De acuerdo con el Informe Dinámica Empresarial Mype, elaborado por la Fundación Salvadoreña de Apoyo Integral (FUSAI), los microempresarios salvadoreños también se enfrentaron al encarecimiento de los insumos que necesitan para operar durante el primer trimestre del año

PESCADORES
Según el V Censo Agropecuario, más del 95 % de los microempresarios del sector pesquero nunca solicitó un crédito bancario, pese a que la aprobación de estos préstamos supera el 90 %. La falta de información y el temor al sistema financiero perpetúan la dependencia de la usura.

El primer tramo del 2026 ha representado un pequeño freno para las microempresas y emprendimientos del país si se compara con el optimismo que se alcanzó al cierre de 2025, de acuerdo con los más recientes datos que arroja el Informe Dinámica Empresarial Mype, elaborado por la Fundación Salvadoreña de Apoyo Integral (FUSAI).

De acuerdo con el documento, en los primeros tres meses del año los microempresarios salvadoreños se enfrentaron a distintas dificultades, o inhibidores, en sus negocios, entre las cuales predomina la baja demanda como principal problema en su actividad económica.


Puntualmente, el informe de FUSAI sostiene que hasta un 40% del ecosistema emprendedor ha reportado que hay una disminución en la demanda de los productos que ofrecen, lo que podría indicar que los clientes están consumiendo menos a causa de una reducción en sus capacidades adquisitivas. De hecho, del 40% que considera la baja demanda como su principal dificultad, hasta un 25% afirmó que “la situación económica en general” ha impactado en sus ventas, mientras que un 56% aseguró que la situación se debe a un cambio en las preferencias de los clientes.

Esta situación económica en general podría comprenderse si se toma en cuenta un indicador clave en la economía, como lo es la tasa de inflación, la cual ha mantenido un ritmo de crecimiento en los primeros meses del año, impulsada principalmente por los incrementos en los precios del petróleo a nivel internacional, de hecho, en comparación con el último trimestre de 2025, la cantidad de emprendedores que consideró la baja demanda como su principal dificultad aumentó hasta en 11 puntos porcentuales.

Asimismo, otro inhibidor que ha afectado a los microempresarios salvadoreños en lo que va del año es el aumento de la competencia, es decir, la creación de nuevos negocios que ofrecen productos o servicios similares. En este sentido, hasta un 34% de los emprendedores consideró ese aumento en la competencia como el principal reto o dificultad en lo que va del año.

De acuerdo con FUSAI, este 2026 presenta resultados que varían con respecto a informes de años anteriores, y apunta que “durante los últimos años, el principal reto identificado por las MYPE había sido el aumento de la competencia. Sin embargo, en el inicio de 2026 la principal limitante para sus negocios fue la disminución de la demanda, mientras que el aumento de la competencia pasó a un segundo plano”.

Asimismo, un punto que también menciona es el informe son las dificultades financieras como principal inhibidor para un 25% de los negocios, de los cuales casi la mitad señala que esas dificultades se deben a una disminución de ingresos, una situación que podría estar directamente vinculada con las otras dificultades, ya que ante una baja demanda y un aumento de la competencia, los ingresos por ventas suelen disminuir.

Por otro lado, la incidencia de la inflación también podría estar afectando por el lado del abastecimiento de las microempresas en el país, pues según FUSAI, hasta un 17% advirtió que su principal dificultad en el primer trimestre del año fue la escasez de mercadería o el incremento de precios en los insumos o productos clave para el funcionamiento de los emprendimientos.

Aún así, el informe destaca que el sector se mantiene resiliente ante estas dificultades y sostiene que hasta un 78.9% de los microempresarios no ha considerado la opción de cerrar sus negocios a cambio de un empleo formal.

“El inicio de 2026 muestra a una mype resiliente que mantiene altos niveles de confianza, aunque comienza a moderar sus expectativas. La adaptación, por medio de una mejor gestión empresarial, frente a un contexto marcado por incremento de costos y mayor competencia será determinante para que los altos niveles de confianza se materialicen en mejores resultados en ingresos, rentabilidad y empleo”, concluye el informe.

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