La Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL), una entidad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), actualizó sus proyecciones de crecimiento económico para el continente latinoamericano, incluído El Salvador.
Según el organismo, la economía salvadoreña tendrá un crecimiento menor a lo proyectado en diciembre de 2025, algo que obedece a las tensiones geopolíticas que ocurren en Medio Oriente y que han derivado en presiones inflacionarias sobre la mayoría de los países.
Puntualmente, según la CEPAL, el Producto Interno Bruto (PIB) salvadoreño podría crecer alrededor del 3.3% para el cierre de este año, una cifra menor a la que preveía en diciembre pasado, cuando estimaba un crecimiento del PIB de hasta 3.4%.
La nueva estimación coincide con la publicada recientemente por el Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo que también coloca su proyección de crecimiento económico en 3.3%. Ambas entidades coinciden en la incidencia que la guerra en Irán, y las consecuentes alzas en las materias primas y el mercado energético, está teniendo sobre la región.
En esta línea, la CEPAL señala que “el deterioro del escenario externo es uno de los principales factores detrás de la revisión a la baja de las proyecciones de crecimiento regional”, y apunta que “durante los primeros cuatro meses del presente año, el aumento de las tensiones geopolíticas y el conflicto bélico en Medio Oriente han elevado la incertidumbre global y la volatilidad en los mercados financieros y de materias primas”.
Lo anterior debido a que la actualización en las previsiones del organismo también incluyen una disminución en las proyecciones para toda Latinoamérica, pasando del 2.3%, estimado en diciembre, al 2.2%, ya con el factor Medio Oriente en la ecuación.
Para el caso centroamericano, la entidad considera que los países del istmo, en conjunto, podrían crecer hasta en un 3.9%, mientras que si se suman países como Cuba y Haití, la proyección cae hasta los 2.2%.
El Salvador de nuevo a la cola
Algo que, nuevamente, queda reflejado en las proyecciones de la CEPAL es que El Salvador será el país que menos crecerá entre sus vecinos centroamericanos, pues la proyección de crecimiento del 3.3% solo supera a Belice en la región, un país que podría crecer alrededor del 2.5%.
Los demás países crecerán así: Guatemala, 4.0%; Honduras, 3.8%; Nicaragua, 4.5%; Costa Rica, 3.9%; y Panamá, 4.0%. Por su parte, República Dominicana también tendría un crecimiento de hasta 4.0% al cierre de 2026.
De acuerdo con la CEPAL, las proyecciones para los países latinoamericanos, incluído El Salvador, podrían estar sujetas a nuevas actualizaciones en el futuro próximo y detalla: “El balance de riesgos de la región contempla factores que, de materializarse, podrían incidir en ajustes a la baja en las proyecciones de crecimiento esperadas para el año. Entre estos riesgos destacan la persistencia de condiciones financieras restrictivas, presiones inflacionarias asociadas al alza de precios energéticos y de los alimentos, la volatilidad en los mercados internacionales, la vulnerabilidad de los países a choques externos y la debilidad de la demanda interna en varias economías de la región”.
Asimismo, el organismo considera que el crecimiento y el desempeño económico podría verse afectado en países con “factores estructurales como restricciones externas, acotado espacio de políticas y debilidades institucionales”.