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Votación en el Congreso de EEUU le asesta un duro golpe a Trump

La votación del Congreso y la creciente oposición dentro del partido de Trump, el Partido Republicano, contra las acciones bélicas norteamericanas en el Oriente Medio reflejan el malestar de la población con las secuelas de una guerra que fue impopular desde su inicio

El presidente Donald Trump sufrió un duro revés el miércoles 3 de junio, cuando la Cámara de Representantes aprobó una resolución para limitar los poderes de guerra del mandatario en Irán.

La votación en el Capitolio fue de 215 a favor y 208 en contra. Todos los demócratas votaron a favor, y la ventaja ganadora se consiguió cuando los congresistas republicanos Thomas Massie (del estado de Kentucky), Brian Fitzpatrick (Pensilvania), Tom Barrett (Michigan) y Warren Davidson (Ohio) se unieron a los demócratas en el intento por detener la intervención bélica de Estados Unidos en Irán.


La votación estaba prevista para el 21 de mayo, pero los líderes republicanos la aplazaron porque en ese momento había legisladores de ese partido ausentes. De todos modos, esta semana se aprobó la resolución, que fue presentada por Gregory Meeks, representante demócrata de Nueva York.

Ahora la medida pasa al Senado, que debe decir la última palabra.

Por ley, el presidente de la nación no puede mantener a tropas estadounidenses en combate por más de 60 días sin la aprobación del Congreso. El presidente puede ordenar acciones militares, pero no declarar una guerra; esa es una decisión que corresponde al Congreso. Contra lo que dicen Trump y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, los inspectores generales del Pentágono y del Departamento de Estado creen que el conflicto con Irán ha durado más de 60 días desde su inicio el 28 de febrero.

La votación del Congreso y la creciente oposición dentro del partido de Trump, el Partido Republicano, contra las acciones bélicas norteamericanas en el Oriente Medio reflejan el malestar de la población con las secuelas de una guerra que fue impopular desde su inicio.

Los estadounidenses están furiosos con el alza disparada del precio del petróleo a causa del cierre del estrecho de Ormuz debido al conflicto, y con la consiguiente subida de la inflación y el costo de la vida, mientras el auge económico prometido por el mandatario no se ve por ninguna parte. Los congresistas le han tomado el pulso al electorado y saben –incluso los republicanos– que los consumidores no están nada contentos cuando hacen la compra en el supermercado o cuando llenan el tanque de gasolina.

Trump también debe de haberlo advertido. Cuando inició la guerra, junto con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, posiblemente creyó que después del asesinato del ayatola Alí Jamenei el pasado febrero, en una operación conjunta de Israel y Estados Unidos, el cambio de régimen en Teherán sería inminente, pero no fue así. Irán ha demostrado que es un hueso duro de roer para el eje Washington-Tel Aviv. Y después la ofensiva israelí en el Líbano ha puesto en peligro el diálogo de Washington con Teherán, ignorando los deseos del mandatario norteamericano, que ha estado buscando un acuerdo satisfactorio para reabrir el vital estrecho de Ormuz.

El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, dijo que la resolución de poderes de guerra le quita capacidad de negociar a Trump, y que es muy inoportuna. Pero el congresista Meeks afirmó que muchos legisladores republicanos están sintiendo la presión del electorado por el costo de los alimentos y el costo de la gasolina, que ha subido de poco más de 2,50 dólares el galón durante el mandato de Joe Biden hasta más de 4 dólares ahora.

“Vamos a seguir cumpliendo con nuestras responsabilidades constitucionales… Vamos a continuar y ser un control y un equilibrio cuando la administración no siga la Constitución”, expresó Meeks.

Trump posiblemente tratará de soslayar la resolución y mantener su autoridad de comandante en jefe de las fuerzas armadas. Pero la votación en el Congreso es una clara señal del descontento de los políticos y de los votantes con su aventura en Irán y con su manejo de la economía. Un descontento que puede salirle muy caro al Partido Republicano en las elecciones legislativas de este próximo noviembre. [FIRMAS PRESS]

Andrés Hernández Alende es un escritor y periodista radicado en Miami. Sus novelas más recientes son El ocaso yLa espada macedonia, publicadas por Mundiediciones. También ha publicado el ensayo Biden y el legado de Trump con Mundiediciones y el ensayo Una plaga del siglo XXI, sobre la pandemia del COVID-19.

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