A la larga, la ley esotérica del “eterno retorno” es el mismo tiempo circular que refieren los astrofísicos. Según ellos, el tiempo y el espacio son plásticos, eternos y cíclicos. Quizá ello permita que –embarcados en la infinita rueda del tiempo y de la vida—podamos en un dado caso volver a estar donde estuvimos ayer, donde dejamos voces e ilusiones. En el volver a vivir en el amor, en el mismo tramo y momento del tiempo del tiempo pasado y del que vendrá. Todo indica que el tiempo y el espacio son circulares. Sólo que somos tan pequeños ante esa inmensa naturaleza y medida, que vemos lineales tanto al tiempo como al espacio. Todo empieza y termina, es el modelo de la comprensión humana. Explicando el mundo a través de las conocidas dimensiones: amplitud, altura y profundidad. No obstante, se cree ciertamente en la existencia de una “cuarta dimensión”, la cual en dado caso podría ser el tiempo. U otra realidad de la Creación. Porque algunos astrofísicos –conociendo las hasta hoy leyes universales—no descartan que la misma Creación haya sido obra de un autor universal. Volveremos pues a estar juntos al ser amado, de nuevo en la alborada cósmica y circular del amor. (Libros Balaguer en librería UCA y La Ceiba)