La Asamblea Legislativa ratificó, este martes, un contrato de préstamo por $155 millones suscrito entre el Gobierno de El Salvador y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), recursos que serán destinados a la segunda fase del Programa de Infraestructura Vial y Movilidad Urbana (PIVMU), con el objetivo de ampliar carreteras, mejorar la conectividad y desarrollar nuevas obras para agilizar el tránsito.
La aprobación se dio con 56 votos durante la sesión plenaria número 120, y sin que hubiese solicitudes para el uso de la palabra por parte de los diputados.
El dictamen favorable 140 fue emitido previamente por la Comisión de Hacienda y Especial del Presupuesto, donde funcionarios del Ministerio de Hacienda expusieron el alcance de las inversiones contempladas en el programa.
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Ampliarán tramo entre Atiquizaya y Ahuachapán
Durante la sesión de la comisión, el director general de Inversión y Crédito Público del Ministerio de Hacienda, Marlon Herrera, explicó que uno de los principales proyectos será la ampliación de la carretera que conecta el desvío de Atiquizaya con el bypass de Ahuachapán.
La obra comprende un tramo de aproximadamente siete kilómetros, que pasará de dos a cuatro carriles e incluirá ciclovías, pasarelas peatonales, nueva señalización vial y otras mejoras orientadas a incrementar la seguridad y la capacidad de circulación.
Según las autoridades, esta intervención busca reducir los tiempos de desplazamiento y fortalecer la conectividad en el occidente del país.
Construirán el Corredor Norte
Otro de los componentes más importantes del programa será la construcción del Corredor Norte, una nueva vía de 8.3 kilómetros que conectará el cantón Zapote Arriba, en Ayutuxtepeque, con las cercanías de la colonia San Luis, en San Salvador.
El proyecto también contempla una interconexión con la carretera hacia Mariona, con el propósito de ofrecer rutas alternas y descongestionar parte del tráfico que actualmente circula por el Área Metropolitana de San Salvador.
Las autoridades consideran que esta obra permitirá mejorar la movilidad urbana y facilitar el transporte de personas y mercancías.
Estudios para nuevas conexiones estratégicas
El financiamiento también cubrirá los estudios técnicos para el desarrollo del denominado Corredor Oriente, un proyecto vial que partiría desde la carretera a Los Planes de Renderos y conectaría con la autopista a Comalapa.
Asimismo, se prevé diseñar un nuevo intercambiador que enlazará el bulevar del Ejército con la autopista Este-Oeste, una infraestructura que busca mejorar la circulación en uno de los principales accesos hacia la capital.
Estos estudios servirán de base para futuras etapas de ejecución de las obras.
Buscan fortalecer la competitividad
El director Marlon Herrera afirmó ante los diputados que las inversiones contempladas en el programa pretenden fortalecer la infraestructura vial del país como un mecanismo para impulsar el crecimiento económico.
Según explicó, una red de carreteras más eficiente facilitará la movilidad de la población, reducirá los costos logísticos para el sector productivo y contribuirá a mejorar la competitividad nacional.
Con este financiamiento, el Gobierno continúa ampliando la cartera de préstamos destinados a proyectos de infraestructura, una de las áreas en las que ha concentrado parte importante de la inversión pública durante los últimos años. El Programa de Infraestructura Vial y Movilidad Urbana Fase II se suma a otros proyectos financiados por organismos multilaterales con el propósito de modernizar la red vial y atender el crecimiento del parque vehicular del país.
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