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«Me gustaría visibilizar mucho más estos espacios para los jóvenes»: Luisa Castro

EN PRIMERA PERSONA. El Diario de Hoy charló con la estudiante Luisa Castro, quien participó recientemente en una simulación académica y educativa del sistema de la ONU, una en la que alumnos de secundaria o universidad actúan como delegados diplomáticos

Foto: Cortesía

MI NOMBRE ES Luisa Castro, tengo 19 años. Actualmente estoy estudiando la Licenciatura en Diseño de Modas, pero a lo largo de mi vida, mi camino no solo se ha limitado a un área. Me considero una persona multifacética, profundamente involucrada en voluntariados y en el trabajo con niños; soy súper fan de cualquier actividad que tenga que ver con la niñez y la adolescencia.

A MÍ ME mueven mucho las causas humanas que tienen que ver con el bienestar de las personas en general. En esta ocasión hablaré un poco de mi participación en el modelo de Naciones Unidas; bueno, en el Modelo Interuniversitario de Naciones Unidas de El Salvador por primera vez. Esta experiencia, cabe recalcar, fue posible gracias a una plataforma llamada «Opportunities». Confiaron en mí y me abrieron ese espacio. Esta es una plataforma que se dedica a guiar —a través de mentorías— a jóvenes de bachillerato y universidad para que encuentren becas y hagan intercambios para pasantías en otros países.

PARTICIPAR MUCHO en actividades extracurriculares —que a fin de cuentas— genera un mayor valor en la hoja de vida de cada persona participante. Valoro muchísimo el espacio que me dieron dentro de este modelo. Como mencioné antes, estudio Diseño de Modas, entonces no consideraba que yo fuese, tal vez, la persona más adecuada o capacitada para la asignación; sin embargo, ellos lo hicieron posible luego de aprobar el proceso de selección.

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LO ASUMÍ como un reto personal: romper el estereotipo que existe sobre la moda, no solo en El Salvador, sino en general y tal vez hasta con otras carreras. También, sobre las personas que estudiamos esta licenciatura o tal vez nos dedicamos a este rubro de la moda. Vi esta oportunidad como una herramienta poderosísima de expresión desde la cual se podía comunicar. Bueno, yo siempre he visto la moda como un arte que nos ayuda a expresar tal vez cómo nos sentimos, o incluso para visibilizar problemas sociales o globales.

NUNCA HE separado mi vocación creativa de mi compromiso social; me gusta mucho participar en todo lo que tenga que ver con el bien común. Cuando empecé a estudiar, creí que tenía que separar todo esto que me llamaba la atención, porque tal vez no me podía dedicar a todo. Pero a lo largo del tiempo me di cuenta de que estas áreas las he podido integrar súper bien. Así que, introduciendo un poco sobre lo que viví en el modelo, sentí que no estaba representando solo una postura diplomática, sino que también estaba defendiendo mi identidad como joven y como persona. Los derechos humanos, especialmente los de la niñez, son un tema que me toca por mi experiencia en el trabajo con niños dentro de la iglesia y con mis voluntariados.

PUEDO DECIR que investigar acerca de la temática que se nos asignó, como lo fue la mutilación, la erradicación de la mutilación genital femenina, el matrimonio infantil y otras prácticas, fue un golpe de realidad bastante duro. Se me hizo difícil el proceso de investigación porque me tocó ver imágenes y leer cifras y gráficas de cómo se vive esto. Hace mucho tiempo había tenido cierta exposición al tema.

Foto: Cortesía

ME IMPACTÓ en el momento, mas no tuve una mayor intromisión en este. Pero esta vez sí fue bastante duro, me afectó en lo emocional como por una semana mientras hacía la redacción de mi *position paper*, que es el documento que presenta la postura de mi país frente a la problemática. En esta ocasión defendía la postura de la República Federativa de Brasil, que tiene una tasa súper alta de matrimonio infantil. Hasta hace algunos años, el matrimonio infantil —o no con esas palabras— era legal; es decir, casarse con niñas menores de 15 años.

HACE POCO se subió la edad en la que se puede contraer matrimonio en Brasil; sin embargo, esta no es (aún) la mayoría de edad. Por eso hay muchos casos, y probablemente es uno de los países de Latinoamérica con la tasa más alta (de casos), al igual que con el tema de la mutilación genital femenina. Si bien no es tanto por parte de los ciudadanos como tal, sí es una práctica de algunas tribus que ven esto como algo purificador o que prolonga la castidad y la pureza de la mujer. Tras la exhaustiva investigación sobre la temática, comprendí que, en la práctica, se vulneran los derechos de una persona, ya sea niña, mujer, hombre o niño, y no puede ser considerada parte de una cultura.

ESA ES LA POSTURA que redacté en mi *position paper*, y bueno, fue algo que se desarrolló porque en el modelo se trata sobre la política; se debe trabajar con base en la política de cada país. Entonces, en algunos países realmente también están bastante arraigadas estas prácticas, defendidas desde el hecho de que son parte de la cultura, que son parte de la tradición, pero que, reitero, vulneran los derechos de una persona que no puede defenderse bajo esos términos.

Foto: Cortesía

DENTRO DEL MODELO se debate frente a las posturas, frente a las soluciones que tienen los países, porque en muchos de estos en los que se prohíbe, (incluso) se practica. Sabemos que hay alguna falla con respecto a la intervención del gobierno dentro de esto. Luego de estas defensas de la opinión o de la postura de cada país, se llega al anteproyecto de resolución. Durante el proceso de las alianzas, de la creación de los bloques, pensaba mucho en que una solución puede acoplarse a un país específico porque se conocen cifras, porque se conocen las áreas más afectadas dentro del territorio.

SIN EMBARGO, estas no se pueden aplicar a otros países porque no se vive en el mismo contexto social ni religioso; entonces, puede ser muy contraproducente crear una sola solución para tantos países vulnerables, ya sea en el tema económico o en el tema de violencia. Hay muchos contextos diferentes como para que una solución se acople a todos, pero aquí es «donde me cae el 20»: UNICEF no puede intervenir en la política exterior de un país. Una de las personas que trabaja en UNICEF en El Salvador habló bastante de que a veces uno critica o habla sobre que UNICEF no está tomando cartas en el asunto frente a situaciones problemáticas que nosotros vemos.

PERO ESTO ES porque está financiado por los países que forman parte; entonces, los países son los que toman las decisiones de lo que es relevante o no, según ellos, según su beneficio. Volviendo a lo que me generó conflicto de nuevo, fue que ellos no pueden acompañar de otra forma. UNICEF solo puede capacitar, dar herramientas para educar a las personas; puede ayudar a distribuir información y a brindar herramientas que, al final, funcionan de manera informativa o educativa.

Foto: Cortesía

HEMOS CRECIDO CON la idea de que nosotros no podemos cambiar el mundo, o con la idea de que tal vez como individuos no hacemos nada, o en el lugar en el que estamos no hacemos nada. Si somos nosotros los que escogemos a nuestros gobernantes, somos nosotros los que decidimos por nuestro país. Creo que es mucho más fácil si nos damos cuenta de que nosotros tenemos el poder para cambiar las cosas, las realidades de tantas mujeres, de tantos niños, de tantos jóvenes, de tantos adolescentes, de tantos ancianos.

SOLO ES DE TOMAR acción, es dejar de repostear las publicaciones sobre lo que está pasando alrededor del mundo y realmente salir a la calle y ver los problemas que están en mi comunidad, ver los problemas que están en mi país y saber que yo puedo intervenir; saber que yo puedo hacer algo para que eso cambie, para que yo pueda cambiar la realidad de una persona. Minimizamos tanto la ayuda que le podemos dar a una sola persona, pero de una en una, de grano de arena en grano de arena, podemos construir una playa, podemos construir una sociedad que sea más consciente. Creo que nos hemos puesto tan cómodos, y me incluyo.

ESTAMOS TAN CÓMODOS hablando, subiendo vídeos o apoyando las mismas ideas de otra persona, sin generar un pensamiento crítico o un pensamiento propio. Eso es lo que le conviene a la sociedad para seguir por el camino por el que va; le conviene que nadie se cuestione, que nadie busque soluciones. Como dije anteriormente, nos han hecho creer y nos han hecho sentir que ir persona por persona e ir paso a paso no va a cambiar nada.

PERO SÍ SE PUEDE. Nosotros, así como UNICEF, podemos ayudar un poquito. De poquito en poquito podemos llegar probablemente a ese mundo, a esta paz con la que todos soñamos, y esta experiencia ha sido supremamente transformadora. Me ha hecho reflexionar mucho, pero también porque conecté con otras personas de otros países, de otras religiones, y realmente me alegra un montón saber que existen estos espacios, y que en El Salvador se están iniciando este tipo de espacios de diálogo, de negociación, donde los jóvenes pueden desarrollar estas habilidades que son tan necesarias y que probablemente por nuestra comodidad hemos perdido.

Foto: Cortesía

EL HÁBITO de la lectura es supremamente importante. Pienso que esta semana (de trabajo) fue en la que más me desvelé en toda mi carrera académica, pero siento que valió la pena. Espero que esta no sea la primera vez y que no sea el único espacio de diálogo o ejercicio de lo que las grandes organizaciones hacen para construir este mundo soñado del que tanto se habla, que tanto esperamos.

DENTRO DEL ANTEPROYECTO de resolución deben escribirse cláusulas donde se especifica la participación de los países donantes y firmantes, explicando de qué forma se brinda el apoyo y de qué forma se aplicará a los países afectados por estas prácticas. Si bien hay países donde no se practica la ablación femenina o tienen una tasa muy baja, puede que su problemática sea el matrimonio infantil o viceversa; entonces, en esas cláusulas deben tomarse en cuenta las prácticas religiosas y culturales que cada país sostiene. En la República Árabe de Egipto hay una ley dentro de su religión en la que se establece que no se puede intervenir.

ESTE TIPO DE COSAS van en el proceso de enmiendas. Luego de hacer la lectura del documento que contiene las cláusulas y los incisos donde se especifica la información anterior —o sea, el espacio donde va especificado cómo se va a hacer y por qué se va a hacer—, se hace la lectura del documento y luego cada país decide hacer enmiendas amistosas o no amistosas. Entonces se establece la moción para que cada país hable; en algunos casos, como mencionaba con la República Árabe de Egipto, esta podría presentar una enmienda no amistosa que sería realmente como su ‘no negociable’ con respecto a la religión principal que se practica o por la que está regida la república.

TAMBIÉN ESTÁN las enmiendas amistosas, que son tal vez correcciones directas al documento que se va a presentar, y básicamente de eso va un poco en lo que se trabaja durante el modelo de Naciones Unidas. También debe pasar por otro comité llamado «ECOSOC», que es el que avala el tema financiero. Dentro del modelo se presentó un Estado de Emergencia en el que varios países no habían cancelado la deuda; por lo tanto, su votación no era válida y no podían votar. Pero como parte del modelo, y para lo que se debía estar preparado, era encontrar una solución para este tipo de problemas, que es lo que se hace internamente cuando hay alguna crisis.

ME LLEVO mucha información nueva, muchas experiencias que debo aplicar a través de mi arte, porque siento que es la voz más fuerte que tengo y es la voz más relevante que ve el mundo. A veces no basta solo con hablarlo, sino también encontrar maneras con las que a la gente le llame la atención querer ayudar, querer empatizar con este tipo de cosas.

Foto: Cortesía

ESTOY SÚPER agradecida con cada uno de ellos (los miembros de mi delegación en Opportunities) por el apoyo que me brindaron, ya sea en la preparación antes o durante el evento. Fueron unos pilares súper importantes para mi desarrollo dentro del evento. Quedo bastante satisfecha y al final de esta simulación se nos extendió la invitación para participar en el ‘MINU’ de Honduras.

ME GUSTARÍA visibilizar mucho más estos espacios para los jóvenes, donde se generan estas nuevas habilidades que puedes aplicar en el día a día, tanto en lo académico como en lo profesional, y utilizar todas estas nuevas cosas, todas estas vivencias, que probablemente creemos que están tan lejos o están en otros países. Pero cosas tan feroces como la violación de derechos humanos están frente a nosotros.

ESTÁ EN LAS CALLES, está en el sistema que nos rige. Es un compromiso que cada persona debe adquirir y siento que ahora que he tenido este golpe de realidad, esta exposición a este tipo de problemas, me siento con el compromiso, con el deber moral de hablarle a las personas, y no solamente de esta situación, sino de muchas otras en las que se vulneran los derechos de las mujeres, de las niñas, de las personas.

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