Independentistas del norte de Mali toman Kidal y ataques simultáneos sacuden Bamako y su periferia
El portavoz del Frente de la Liberación del Azawad (FLA), Mohamed Elmaouloud Ramadane, fue el primero en anunciar la ofensiva en el norte del país a través de su página en Facebook con un breve mensaje en el que dijo que «la batalla de la liberación ha comenzado» para apoderarse de esa vasta región desértica que abarca aproximadamente el 60 % del territorio del país.
Los independentistas del norte de Mali lanzaron este sábado una operación para expulsar al Ejército gubernamental de sus territorios y tomaron la estratégica ciudad de Kidal, mientras otros grupos armados, supuestamente vinculados a Al Qaeda, atacaron de forma simultánea la capital, Bamako, y ciudades cercanas.
El portavoz del Frente de la Liberación del Azawad (FLA), Mohamed Elmaouloud Ramadane, fue el primero en anunciar la ofensiva en el norte del país a través de su página en Facebook con un breve mensaje en el que dijo que «la batalla de la liberación ha comenzado» para apoderarse de esa vasta región desértica que abarca aproximadamente el 60 % del territorio del país.
Toma de Kidal
Pocas horas después, el FLA reivindicó la operación en su cuenta de X y afirmó en un comentario que sus combatientes «se desplazan libremente» por el corazón de Kidal, mientras su portavoz anunció el derribo de dos helicópteros del Ejército en el norte del país.
El portavoz del FLA añadió que sus combatientes entraron en la estratégica ciudad norteña de Gao, a 350 kilómetros de Kidal, y tomaron el control de posiciones militares en su periferia, aunque todavía no han logrado el control de la urbe.
Vídeos no verificados que circulan en redes sociales cercanas a los independentistas muestran a efectivos del frente avanzando sin combates aparentes por Kidal, bastión histórico de los rebeldes tuareg y que fue recuperada por las fuerzas gubernamentales en 2023 tras años de conflicto.
El FLA es una entidad político-militar creada en diciembre de 2024 por la unión de los principales grupos separatistas activos en el norte de Mali, entre ellos el Movimiento Nacional para la Liberación del Azawad (MNLA), la principal organización secesionista tuareg fundada en 2010.
El objetivo del FLN es materializar las aspiraciones de autodeterminación de la región del Azawad mediante la independencia, tras el colapso de los acuerdos de paz de 2015 con las autoridades centrales y ante la ofensiva del Ejército maliense en 2023, que logró expulsar a los combatientes secesionistas de las principales ciudades del norte.
Soldados de las Fuerzas de Seguridad de Mali en una foto de archivo. EFE/ Str
El Ejército de Mali, que actualmente cuenta con el apoyo de las juntas militares de Burkina Faso y Níger, fue respaldado en su victoria de 2023 sobre los secesionistas del norte por los mercenarios rusos del grupo Wagner.
No está confirmado si los ejércitos de Burkina Faso y Níger están implicados en los enfrentamientos de este sábado, pero el FLA les exigió, a través de un comentario de su portavoz en Facebook, que mantuvieran la neutralidad.
Ataques en Bamako
De forma simultánea a la ofensiva del FLA en el norte de Mali, hombres armados desconocidos que se desplazaban en motos y coches todo terreno atacaron Bamako y varias ciudades del centro fuera de la zona reivindicada por los secesionistas.
Fuentes militares y testigos informaron a EFE de que estos ataques se produjeron de forma coordinada en múltiples localidades, incluida Bamako y su aeropuerto, Kati, Sévaré y Mopti, con detonaciones de artillería pesada y fuego de armas automáticas.
Según estas fuentes, los ataques en la zona septentrional del Azawad fueron lanzados por el FLA, mientras que los de Bamako y su periferia por el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM, filial de Al Qaeda en el Sahel), aunque esta organización yihadista no haya reivindicado los asaltos.
Por otra parte, el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Mali informó de que «grupos armados terroristas», sin citar sus nombres, intentaron atacar varias ciudades del país pero sufrieron «reveses inmediatos» ante la «respuesta profesional» del Ejército.
Según un comunicado militar difundido por la televisión estatal, los asaltantes sufrieron pérdidas gracias al «compromiso» de los soldados malienses, con varios terroristas neutralizados y equipamiento destruido, aunque sin precisar las ciudades donde se libraron los combates.
Confusión y apagón informativo
Este nuevo episodio de violencia en Mali se produce en medio de confusión y apagón informativo, y se desconoce el número de muertos entre civiles y en las filas de las partes que participan en las hostilidades.
Este sábado, el presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Mahmoud Ali Youssouf, condenó «enérgicamente» estos ataques que «ponen en riesgo la vida de la población civil» y destacó «el firme compromiso» de su organismo con «la promoción de la paz, la seguridad, la buena gobernanza y la estabilidad» en Mali.
Asimismo, expresó su «plena solidaridad» con el pueblo de Mali, su gobierno y sus fuerzas de seguridad.
Desde 2020, Mali está gobernado por una junta militar en un contexto marcado por la inestabilidad y la grave violencia que sufre el país desde hace más de una década a causa de los secesionistas norteños, que reclaman la región del Azawad, y de grupos yihadistas afiliados al Estado Islámico y a Al Qaeda.