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Casa Blanca no aplicó el máximo nivel de seguridad para la gala de corresponsales, dice The Washington Post

El tiroteo ha puesto el foco en los protocolos que se emplean en el país para garantizar la seguridad presidencial y nacional.

Servicio Secreto
Elementos del Servicio Secreto de EE. UU. reaccionan luego de un tiroteo en la cena que tenía Trump con periodistas. Foto EDH/AFP.

El Gobierno estadounidense no implementó el máximo nivel de seguridad para la cena de corresponsales del sábado en la que hubo que evacuar al presidente, Donald Trump, y a varios miembros del Gabinete debido a la irrupción de un hombre armado en el hotel donde se celebró el evento, según informó el diario The Washington Post citando fuentes cercanas al asunto.

La decisión se tomó a pesar de que en la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA) celebrada en el hotel Hilton de Washington acudieron Trump, la primera dama, Melania Trump, el vicepresidente, JD Vance, o los secretarios de Estado, Marco Rubio; Guerra, Pete Hegseth; Tesoro, Scott Bessent; o Salud, Robert Kennedy Jr.

También estuvieron presentes el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, la directora de Seguridad Nacional, Tulsi Gabbard, o el director del FBI, Kash Patel.

Cuando tantos funcionarios se reúnen en un mismo lugar para funciones oficiales, como una toma de posesión o el discurso sobre el Estado de la Unión, el secretario de Seguridad Nacional suele encargar al Servicio Secreto la coordinación de toda la seguridad mediante una designación formal conocida como «Evento Nacional de Seguridad Especial».

Según fuentes cercanas al asunto citadas por The Washington Post, la administración Trump ofreció un nivel de seguridad menor para la cena de corresponsales de la Casa Blanca que para otras reuniones de altos funcionarios, a pesar de la presencia del presidente y muchos miembros del gabinete.

Sin embargo, no se realizó tal designación para el evento del sábado, al que también asistieron miles de periodistas y otros funcionarios gubernamentales, según indicaron fuentes de autoridades locales y federales que pidieron anonimato por no estar autorizadas a comentar detalles de seguridad.

La detención de Cole Allen, el hombre que trató de entrar armado en la sala de baile donde se celebraba la cena, ha puesto el foco en el dispositivo de seguridad y en la posibilidad de que en eventos de este tipo se aplique el llamado sistema del «superviviente designado». Este mecanismo, que se activa cada año durante el discurso sobre el Estado de la Unión, busca evitar que se decapite por completo a la Administración si se produce un atentado en el Capitolio.

Puesto que la práctica totalidad del Gabinete se encuentra en el Congreso para escuchar la alocución del presidente, el protocolo obliga a designar a un miembro del Gobierno que permanece durante el discurso en una localización segura que no se da a conocer.

Muchos otros han querido además cuestionar el dispositivo para la entrada al evento, que contaba con un control de seguridad centralizado en el vestíbulo del hotel, y han planteado la necesidad de establecer más niveles para realizar un evento como la cena de corresponsales, la cual el propio Trump ha dicho que quiere volver a celebrar dentro de un mes. 

El tiroteo pone el foco en protocolos de seguridad nacional

El tiroteo ha puesto el foco en los protocolos que se emplean en el país para garantizar la seguridad presidencial y nacional.

En redes sociales y en medios de comunicación, varias figuras políticas expresaron sus opiniones acerca de los protocolos empleados en la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA), celebrada en el hotel Hilton de Washington y a la que acudieron Trump, la primera dama, Melania Trump; el vicepresidente, JD Vance, y los secretarios de Estado, Marco Rubio; Guerra, Pete Hegseth; Tesoro, Scott Bessent, y Salud, Robert Kennedy Jr.

También estuvieron presentes el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson; la directora de Seguridad Nacional, Tulsi Gabbard, y el director del FBI, Kash Patel.

El congresista de Nueva York Ritchie Torres fue hoy uno de los más críticos con el plan y el dispositivo de seguridad.

«No se requirió ningún control de seguridad para acceder a un evento en el que participaron el presidente de los Estados Unidos, el presidente de la Cámara de Representantes, miembros del Gabinete y otros funcionarios en la línea de sucesión», escribió Torres en redes sociales.

Más allá de las medidas de seguridad en el recinto, el comentario remite al llamado sistema del «superviviente designado», que se emplea durante el discurso sobre el Estado de la Unión cada año y busca evitar que se decapite por completo a la Administración si se produce un atentado en el Capitolio.

Puesto que la práctica totalidad del Gabinete se encuentra en el Congreso para escuchar la alocución del presidente, el protocolo obliga a designar a un miembro del Gobierno que permanece durante el discurso en una localización segura que no se da a conocer.

El congresista de Texas Michael McCaul fue muy claro durante una entrevista otorgada hoy a la cadena CNN con respecto a la posibilidad de replantear la lista de invitados a la cena anual de corresponsales en Washington.

«Creo que el Servicio Secreto debería reconsiderar la idea de reunir al presidente y al vicepresidente en un evento de ese tipo», dijo.

En cambio, el fiscal general interino, Todd Blanche, aseguró a la cadena CBS que el Gobierno Trump no dejará de participar en eventos como el de anoche y subrayó la rápida actuación del Servicio Secreto a la hora de detener a Cole Allen, el hombre que trató de entrar armado en la sala de baile donde se celebraba la cena.

Muchos otros han querido además cuestionar el dispositivo para la entrada al evento, que contaba con un control de seguridad centralizado en el vestíbulo del hotel, y han planteado la necesidad de establecer más niveles para llevar a cabo un evento como la cena de corresponsales, la cual el propio Trump ha dicho que quiere volver a celebrar dentro de un mes.

Por su parte, el congresista que preside el Comité de Supervisión de la Cámara Baja, James Comer, aseguró hoy en X que el órgano ha pedido mantener una sesión informativa con el Servicio Secreto sobre el incidente y centró la atención en la necesidad de aprobar un presupuesto para el Departamento de Seguridad Nacional, que está en cierre parcial desde febrero debido al boicot de los demócratas para con las duras políticas de inmigración del Gobierno Trump. 

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