Light
Dark

La población en edad de trabajar creció en El Salvador, pero el 30.8% no se integró a la fuerza laboral en los últimos 15 años

El Salvador sumó casi 800 mil personas en edad de trabajar entre 2010 y 2025, pero una parte importante no logró incorporarse al mercado laboral. Según la EHPM, más de 244 mil salvadoreños adicionales quedaron fuera de la fuerza laboral y pasaron a formar parte de la Población Económicamente Inactiva (PEI)

IM SAN CAYETANO 5
A diario los trabajadores transitan sobre los dos rieles de hierro para las diferentes comunidades. FOTO EDH/INSY MENDOZA.

Los datos que arroja la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) de 2025 dan cuenta de los cambios demográficos que la población salvadoreña ha experimentado en los últimos años, algo que también puede trasladarse al plano laboral si comparamos las cifras de 2010 con las del año pasado.

En este sentido, una de las cifras que puede corroborarse en las publicaciones de ambos años es que, en los últimos quince años, la Población en Edad de Trabajar (PET), que incluye a la población de más de 16 años y que puede sumarse al mercado laboral, aumentó hasta en 793,059 salvadoreños, pues el total pasó de 4,127,560 en 2010, a 4,920,619 en 2025.

Lo anterior implica que la cantidad de salvadoreños que están aptos para aportar su fuerza laboral a la economía se amplió considerablemente, sin embargo, no todos lograron integrarse al mercado, por lo que la cantidad de trabajadores no creció de la misma manera.

Para entender este punto es necesario repasar los distintos segmentos poblacionales que toma en cuenta la Encuesta de Hogares además de la PET. En primer lugar, está la Población Económicamente Activa (PEA), que son los salvadoreños que forman parte de la PET y que se encuentran trabajando o buscando empleo. En segundo lugar está la población ocupada, que es aquella que forma parte de la PEA y tiene una ocupación, ya sea con empleo formal o informal. Seguidamente, está la población desocupada, que es aquella que no posee un empleo pero se mantiene en la búsqueda constante. Por último, está la Población Económicamente Inactiva (PEI) que, básicamente, no tiene empleo y tampoco lo busca, es decir, que no tiene un aporte directo al mercado laboral.

Teniendo claridad sobre estas categorías, los datos de la EHPM de 2010 contra los de 2025 reflejan que aunque a la Población en Edad de Trabajar se sumaron más de 790,000 salvadoreños en esos quince años, solo 548,568 se integraron a la PEA, lo que implica que hasta 244,491 salvadoreños (equivalentes a un 30.8% de los que se adicionaron a la PET) quedaron fuera del mercado laboral y, por ende, pasaron a formar parte de la PEI debido a distintas circunstancias.

En 2010 el total de salvadoreños en inactividad alcanzaba los 1,547,276 personas, mientras que para el año pasado la cifra se colocó en 1,791,768.

Según el documento publicado por el Banco Central de Reserva (BCR), para el 2025 el 47.2% de la población se quedó en inactividad económica a causa del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado, algo que es más predominante entre las mujeres, pues hasta un 61.8% de todas las mujeres que forman parte de la PEI señala que este es el principal motivo por el que se encuentran inactivas.

Otro motivo de peso que empujó a los salvadoreños a no emplearse ni a buscar empleo fue la educación, pues hasta un 17.2% de la población económicamente inactiva aseguró que se encuentra estudiando. De toda la PEI, solo un 8% corresponde a salvadoreños ya jubilados y hasta un 6.4% no trabaja ni estudia a causa de alguna enfermedad o accidente. En el caso de las discapacidades, hasta un 17.2% afirma que es el motivo por el que están inactivos.

Creció el número de empleos, pero no fue suficiente

De forma paralela, los datos de ambas versiones de la EHPM señalan que en el lapso de quince años la cantidad de personas con trabajo aumentó considerablemente en hasta 24.3%, lo que equivale a que unas 582,649 personas entraron al segmento de la Población Ocupada, una cifra que supera en 34,081 personas a las que se sumaron a la PEA debido a que la cantidad de personas desocupadas (en desempleo) disminuyó. En 2010, el total de desempleados alcanzaba los 181,806, mientras que para 2025 la cifra se colocó en 147,726 personas.

No obstante, y pese a que los puestos de trabajo aumentaron, tanto para el sector formal como para el informal, el crecimiento no fue suficiente para absorber a todas las personas que finalmente terminaron por incorporarse a la Población Económicamente Inactiva.

Asimismo, otro dato que da cuenta sobre las dificultades estructurales que enfrenta el mercado laboral en el país es el subempleo, el cual se cataloga en visible e invisible. El subempleo visible ocurre cuando una persona trabaja menos horas de las que necesita para ganar lo suficiente, mientras que el invisible se refiere a quienes trabajan jornadas completas pero aun así reciben ingresos por debajo del salario mínimo.

En 2010, el total de trabajadores en subempleo invisible alcanzaba un 22.6% de la PEA urbana, mientras que para el 2025 el porcentaje subió al 33.5%, algo que se traduce en una variación del 10.9%. En el caso del empleo visible, el porcentaje pasó del 6.3% en 2010 al 5.5% en 2025, lo que se traduce en una reducción leve.

Legales Obituarios Epaper

Patrocinado por Taboola