¡Echado por bocón! FIFA le arrancó la credencial al periodista paraguayo que insultó a Iván Barton
Jorge «Chipi» Vera, uno de los relatores más conocidos del grupo multimedios ABC de Paraguay, se pasó de rosca tras la expulsión de Miguel Almirón ante Turquía. Derrapó feo al aire tratando de «ladrones» y «hijos de…» al árbitro salvadoreño y a las máximas autoridades de Zúrich. La FIFA no tuvo piedad: le revocó la acreditación para todo el Mundial 2026 y al comunicador no le quedó otra que salir a pedir perdón con la cola entre las patas
Hay una línea muy delgada entre la pasión futbolística y la ordinariez total, y el periodista paraguayo Jorge «Chipi» Vera la cruzó a mil kilómetros por hora.
Lo que pretendía ser una defensa encendida de su selección terminó convirtiéndose en un suicidio profesional en plena Copa del Mundo de la FIFA 2026.
Al ente rector del fútbol mundial no le tembló el pulso para decretar la expulsión inmediata del comunicador del grupo ABC de todos los recintos mundialistas, tras constatar que incurrió en un nefasto historial de «repetidos ataques personales y comentarios despectivos» hacia el referí salvadoreño Iván Barton y la cúpula del organismo.
El brote de locura de Vera estalló luego de que Barton expulsara de forma impecable al paraguayo Miguel Almirón.
¿El motivo de la tarjeta roja? Algo tan simple como violar la flamante regla que la FIFA instauró estrictamente para este Mundial: taparse la boca con las manos para lanzar insultos o comentarios hacia un rival.
Incapaz de procesar el reglamento moderno y cegado por el berrinche de la derrota, el relator guaraní vomitó toda su frustración al aire:
“Barton, ladrón. Mataron el fútbol. FIFA, mataste al fútbol. Infantino, sos el responsable de esto. Ladrones”, disparó enfurecido.
Y por si fuera poco, subió la apuesta apuntando al presidente de la Conmebol: “Alejandro Domínguez, ponete los pantalones con Infantino. Ladrones de m…”, para rematar la transmisión con un ordinario grito de “qué hijos de p…”.
Foto: AFP
Del insulto rabioso al lamento con los ojos llorosos
La respuesta de la FIFA fue un cachetazo de realidad fulminante: le retiraron a Vera el pase de prensa de manera definitiva.
Sin credencial, el «Chipi» Vera se transformó en un fantasma en el torneo, quedando completamente inhabilitado para realizar cualquier tipo de cobertura o pisar las plataformas del grupo ABC en lo que resta de la cita ecuménica.
Golpeado por el peso de las consecuencias y consciente de que su carrera internacional quedaba al borde del abismo, el experimentado periodista deportivo tuvo que tragarse el orgullo y subir un video a sus redes sociales donde se lo ve visiblemente demacrado y afectado por el castigo.
Con un tono de voz que dista años luz del prepotente relato que lo dejó afuera, Vera ensayó una disculpa pública dirigida a la FIFA, a sus colegas y a su familia:
“Lo que dije estuvo mal y me corresponde asumirlo. No fui un buen ejemplo durante esos segundos”, admitió, reconociendo el grosero exabrupto que lo dejó mirando el Mundial por televisión.
Foto: AFP
El llanto corporativo de una prensa descolocada
Como era de esperarse, el holding de medios ABC no tardó en salir a blindar a su empleado con un comunicado oficial, aunque el tono de la queja rozó lo ridículo.
Desde el grupo corporativo calificaron la cancelación definitiva de la credencial como una «sanción extrema y manifiestamente desproporcionada», argumentando que se trataba de una «falta primaria» que el implicado reconoció al instante.
Sin embargo, para las autoridades de Zúrich, las disculpas tardías no borran la falta de respeto. En el fútbol de élite, los micrófonos exigen profesionalismo y no berrinches de tribuna.
Mientras la prensa paraguaya sigue buscando excusas para tapar sus frustraciones dentro y fuera de la cancha, Iván Barton sigue firme impartiendo justicia y la FIFA deja un mensaje rudo y clarito para todo el periodismo global: al que no le dé el cuero para respetar los reglamentos y la autoridad, se le quita el juguete y se lo manda de regreso a casa en el primer vuelo disponible.