Light
Dark

El mejor premio en el Balón de Oro para el jugador que devuelve la vista y esperanza a niños enfermos

Bukayo Saka, atacante de la selección inglesa y del Arsenal, fue galardonado en el Balón de Oro por sus labores comunitarias junto a la ONG BigShoe, permitiendo la cirugía oftalmológica y médica de cientos de niños en Nigeria y Ruanda.

Bukayo Saka gala Balón de Oro
Bukayo Saka ganó el premio Sócrates en la gala del Balón de Oro por su labor social. Foto EDH/AFP.

Más allá de sus amagadas, sus goles y su brillantez dentro del terreno de juego con el Arsenal de Inglaterra, Bukayo Saka demostró ser un verdadero «crack» fuera de las canchas.

La joven estrella fue galardonada con el prestigioso Premio Sócrates, distinción que reconoce el compromiso social, humanitario y la solidaridad de los futbolistas a nivel global, durante la gala de los premios del Balón de Oro.

Saka acudió al evento acompañado por una distinguida delegación de su club, integrada por el técnico Mikel Arteta y sus compañeros William Saliba y David Raya, quienes presenciaron el emotivo instante en que el extremo inglés alzó el trofeo por sus incansables proyectos benéficos en el continente africano.

Un testimonio que conmovió al mundo

El momento cumbre de la gala llegó cuando el futbolista subió al escenario para compartir la carta de Biringiro, un joven ruandés de 14 años cuya vida cambió drásticamente gracias a la asistencia médica impulsada por el jugador.

«Cuando tenía 12 años, empecé a perder la vista. En mi aldea no hay electricidad y, a medida que mi visión empeoraba, incluso moverme por casa se volvió difícil», leyó Saka ante la atenta mirada de la élite del fútbol mundial.

«Luego, gracias a Big Shoe, recibí la atención oftalmológica que necesitaba. Hoy puedo leer la pizarra incluso desde el fondo del aula… Por primera vez en mucho tiempo, me siento ilusionado con mi futuro. Algún día quiero ser profesor de inglés».

Esperanza para Nigeria y Ruanda

El impacto de las iniciativas lideradas por Saka abarca distintos rincones del planeta. A través de la organización benéfica BigShoe, el internacional inglés costeó la financiación de 120 operaciones quirúrgicas dirigidas a niños necesitados en Kano, Nigeria, tierra de la que son originarios sus padres. De igual forma, sus aportaciones en Ruanda han permitido que menores en situación vulnerable tengan acceso a tratamientos médicos decisivos y alimentación.

«Cada vez que tengo la oportunidad de ayudar a un niño es muy importante para mí. Trabajo mucho con mi familia y con mi asociación ayudando a los niños que no tienen las mismas oportunidades que nosotros. Dándoles de comer, ayudándoles con sus operaciones, lo que necesiten», expresó el jugador en su discurso de agradecimiento.

El fútbol como vehículo de alegría

Consciente de su rol como figura pública y referente para las nuevas generaciones, Saka dedicó el trofeo a cada uno de los infantes beneficiados por sus proyectos y reafirmó su compromiso con los sectores más desfavorecidos.

«Sabemos lo que se siente al ser niño y tener un balón a los pies; sabemos cuánta alegría produce eso. Cada vez que tengo la oportunidad de ayudar a otro niño a volver a experimentar esa sensación, para mí es algo importante. Es un honor estar aquí y recibir este premio. En nombre de todos los niños a los que hemos podido ayudar, gracias», concluyó la estrella de los Gunners.

Con reportes de EFE.

Legales Obituarios Epaper