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«La música es la fiesta de la diversidad y la humanidad»: pianista español Javier Negrín

El reconocido pianista español Javier Negrín se presenta este jueves 8 de octubre en la BINAES, en el marco del Día Nacional de España, uniendo su virtuosismo al desarrollo musical salvadoreño.

Pianista español Javier Negrín ofrecerá concierto en El Salvador este 8 de octubre de 2026
Es la tercera vez que el virtuoso del piano visita El Salvador. Foto Miguel Lemus / EL DIARIO DE HOY

El virtuoso pianista español Javier Negrín, formado en el Royal College of Music de Londres y de destacada trayectoria internacional en más de 25 países, ofrecerá este jueves 8 de octubre a las 7:00 p.m. un recital en el marco de la Fiesta Nacional de España, en el nivel 1 de la Biblioteca Nacional de El Salvador (BINAES).

En esta velada, Negrín interpretará la célebre suite Goyescas de Enrique Granados, una obra inspirada en los claroscuros y pasiones del pintor Francisco de Goya, entre otras piezas del compositor español de finales del siglo XIX.

Más allá del escenario, el intérprete canario demuestra su compromiso social apoyando el programa de formación artística impulsado por la pianista boliviana-croata residente en El Salvador Cynthia Coscio, «Pasión por el piano».

Tras compartir una jornada con los niños y jóvenes beneficiados del país -como parte del IV Encuentro Internacional de pianistas»-, Negrín destacó en entrevista con eldiariodehoy.com la actitud amorosa e implicada de los padres de familia, calificando la experiencia como un ambiente sano e integrador.

Afiche del concierto del pianista español Javier Negrín
Afiche del concierto compartido por el CCESV en sus redes sociales. Foto: imagen de carácter ilustrativo y no comercial / https://www.instagram.com/p/DeGMZxSgevw/?hl=es

Asimismo, el concertista resalta que aprender a tocar piano representa «una fiesta psicomotriz» y un aprendizaje cognitivo ideal para coordinar la mente y las emociones, además de fomentar el trabajo en equipo y el compañerismo.

Para Negrín, defender estos proyectos culturales es fundamental, pues la música sana, integra y sirve como un valioso pegamento social. Acá las respuestas a las preguntas de eldiariodehoy.com.

¿Qué le parece el programa de Cynthia Coscio?
Muy bien. Me parece que es una oportunidad para exponer a los chicos a algo que normalmente no tiene tan cerca. Y respetando, por supuesto, los espacios que ya están, que están muy bien también; se trata de sumar y, sobre todo, de decir: «Bueno, aquí hay un camino que puede llegar hasta aquí y nos convertimos un poco en ese ejemplo». De venir y decir: «Bueno, chicos, si esto va bien, pues podéis dedicaros a esto, podéis hacer esto, existen este tipo de oportunidades para vivir de la música»; y, sobre todo, de hacerles ver que sí se puede, que se puede hacer una carrera de la música, incluso en lugares donde no exista todavía una infraestructura cultural o esté en proceso de formación.

Yo creo mucho en eso, porque a veces me ha pasado, porque a mí me ha pasado que un profesor de repente, en una masterclass, en un encuentro, me ha abierto un camino bien técnico o bien musical o incluso su persona me ha servido de inspiración. Uno no sabe hasta dónde puede llegar una pequeña palabra, dónde puede llegar un concepto, donde puede llegar una palmadita en el hombro también. Uno no lo sabe, y muchas veces esas cosas son las primeras piedras para decir, «Sigue, que vale la pena».

«Javier Negrín (es) considerado como uno de los mejores intérpretes actuales de la obra de Granados por su estilo emocional, su búsqueda del color sonoro y su virtuosismo».

Centro Cultural de España de El Salvador (CCESV)

¿Cuáles son los beneficios que les transmite el aprender piano en los niños y jóvenes?
Es una fiesta completa desde el punto de vista de la neurociencia, es tremendo porque es coordinar la parte sensorial con la emocional, con la razón. O sea, es como una auténtica fiesta psicomotriz de aprendizaje cognitivo, es de las mejores cosas. Y luego ya a nivel psicosocial, tenemos la parte del aprendizaje en conjunto, en las candidaturas de orquesta, de coro, de plaza, un trabajo en equipo, (generación de) valores, compañerismo; yo creo que es una de las mejores cosas que hay en la enseñanza: la música compartida.

El nivel de penetración social que puede tener en la música es realmente fascinante. Claro, yo, por ejemplo, me dedico a dar clases más individuales, pero esas clases individuales en un contexto en donde hay una comunidad y se trabaja la música en colectivo: es una fiesta. Y los niños lo viven como viven el colegio, de una manera muy natural, con sus compañeritos, sus amigos, pues van a tocar, están en la misma sección, todos tocan el mismo instrumento; al mismo tiempo nos complementamos con otros instrumentos. Es la fiesta de la diversidad y del compañerismo, y de la humanidad. Es la música. Ojalá los gobiernos apostaran mucho más por este tipo de cosas.

Han pasado siete años desde que ofreció el concierto en el Centro Cultural de España en San Salvador. Al regresar al país en 2026, ¿cómo siente que ha evolucionado su vínculo con el público salvadoreño y qué sensaciones le produce volver a El Salvador?
A ver, para mí es muy especial venir a Centroamérica, especialmente a El Salvador. Yo he estado mucho en Honduras y en El Salvador. Son los dos países -después de las primeras visitas- con los que tuve más arraigo, donde hice más amistades. En Honduras, estuve por un lado en Tegucigalpa, y por otro en San Pedro Sula, en la Escuela Victoriano López. Estuve 2 años viviendo ahí, tocando en la orquesta. Acá también estuve dos veces.

Para mí es especial, porque cuando uno establece un vínculo de amistad es como un sitio donde siempre puedes y quieres volver. ¿No? Entonces, cuando me dijeron de volver a El Salvador, digo: «Mañana mismo. O sea, ¿qué hace falta?».

Pianista español Javier Negrín tocando el piano en Kalpataru
El pianista ha estado ensayando previo al concierto de este jueves en Plaza Kalpataru. Foto Miguel Lemus / EL DIARIO DE HOY

¿Encontró diferente este El Salvador?
Bueno, el país está cambiado evidentemente, y hay una sensación de seguridad (…) y se nota. Por ejemplo, ayer (martes pasado) di un paseo por el centro, está cambiadísimo y da gusto ver a la familia disfrutando y a la gente disfrutando de lo suyo (…) ese cambio es muy impactante, ha sido muy impactante…

En esta visita interpretas la suite Goyescas, inspirada en los cuadros de Goya: cuando te sientas al piano frente a un público que quizás escucha esta obra por primera vez, ¿qué historia o emoción buscas transmitirles más allá de la técnica?
Ah, bueno, pregunta muy fácil de responder, porque ya Granados lo dejó descrito. Porque él decía que en su música, en especial en esta pieza, -la cito más o menos de memoria-: él esperaba retratar por un lado el gracejo y el cortejo tan típicamente español -como es la parte trágica y más oscura- y por otro lado la alegría de las pinturas de Goya, de las pinturas cortesanas, de las escenas cotidianas, la de los cartones para tapices que pintó Goya para Carlos IV. Entonces tiene por un lado el gracejo, la luminosidad, los requiebros; y por el otro, la parte trágica de la vida. Entonces, en esa dualidad se mueve constantemente…

De hecho, de las piezas que interpretaré mañana (hoy jueves 8) dos están directamente inspiradas en dos Caprichos de Goya: «El amor y la muerte» y «Tal para cual» (…) Y los voy a proyectar…

«… es una música que encaja muy bien, porque Granados se vio muy influenciado por el nacionalismo español de finales del siglo XIX, impulsado por el musicólogo Felipe Pedrell».

Javier Negrín, al respecto del concierto enmarcado en la Fiesta Nacional de España.

¿De qué manera el contacto con distintas culturas y geografías nutre tu sensibilidad al interpretar estas piezas?
A ver. Es como si preguntáramos ¿cómo nos nutre la vida en la interpretación? La vida nos nutre porque la música está viva y porque el arte está vivo. Mucha de la maduración del artista viene por exponerse a diferentes culturas, a vivencias, a compartir, a fusionar, a sublimar, a entender, a profundizar; es decir, es todo un proceso en donde el arte no está separado de la vida.

De hecho, al final, yo entiendo que hay una parte práctica de la vida y de la gestión del arte -o sea, un artista tiene que vivir de algo, un artista tiene que comer-, pero hay una parte de todo esto que es lo que realmente engancha a un artista: y es el intercambio cultural, las vivencias, los vínculos. Todo eso es lo que conforma el imaginario del artista y lo que hace que pueda conectar con el compositor.
O sea, tomar de sí mismo todo lo que puede aprender de la vida.

Cuando está tocando el piano en un concierto, ¿pasa algo por su mente?
Ese no es momento de pensar. De hecho, es bastante peligroso ponerse a pensar. Es una cuestión más de sentir y de fluidez. De ya (está) hecho todo el trabajo. Es una especie de conexión sensorial. Hay un pianista que a mí me gusta mucho, Arturo Benedetti Michelangeli, que decía una frase: «Yo ante el piano me pierdo». I’m lost, estoy perdido. Y lo ves incluso en la cara del artista; es como una especie de trance, de concentración, de vínculo con la música, en la que el intelecto se fusiona con el sentimiento, con la sensación y es un estado de fluidez que te permite la comunicación y ser libre.

Pianista español Javier Negrín, en entrevista con eldiariodehoy.com
Negrín recomienda al público olvidarse de los prejuicios o ideas preconcebidas al asistir a un concierto de piano, para poder disfrutarlo. Foto Miguel Lemus / EL DIARIO DE HOY

En el marco de encuentros internacionales y conciertos en espacios públicos abiertos a todo tipo de público, ¿qué mensaje te gustaría dejar a los jóvenes salvadoreños que se acercan a la música académica o que sueñan con sentarse algún día frente a un piano de gran cola?
Que no pierdan la fe. Que atesoren como un bien muy, muy, muy preciado el vínculo con la música y lo que les hace felices.

Porque van haber momentos difíciles, van haber momentos de dudas, van haber momentos donde la cosa se ponga muy cuesta arriba. Pero (ante todo) estar muy, muy, muy conectado con esa sensación de intimidad con el instrumento, con la composición. Eso es una especie de salvavidas, una especie de protección ante la duda.

Es decir, estar muy conectado con el acto de hacer música, de la misma manera que un niño está conectado con el juego y se olvida (de todo). Creo que muchas veces podemos retrotraernos a esa infancia en donde el niño simplemente jugaba con la música. Jugaba con el instrumento y jugaba a hacer sonidos. Y esa primera experiencia que todos tenemos con la músic, atesorarla; y en caso de duda, volver siempre a ella.

Y perseverar…
Sí, perseverar.

El pianista español recomienda a las personas que asistan al concierto que ofrecera en la BINAES este jueves, a las 7:00 p.m., llegar sin prejuicios para dejarse llevar por los sonidos y disfrutar de las emociones que estos generan en su interior. «No hay que valorar. Hay que sentir, hay que escuchar y hay que dejar de pensar. Porque la música así es cuando conecta».

Pianista español Javier Negrín posa para eldiariodehoy.com en Plaza Kalpataru, San Salvador.
Pianista español Javier Negrín posa para eldiariodehoy.com en Plaza Kalpataru, San Salvador. Foto Miguel Lemus / EL DIARIO DE HOY

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