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El nuevo Estadio Nacional de El Salvador, el grande de Centroamérica

El Estadio Nacional que construye China superará a los de la región centroamericana en capacidad, tecnología y modernidad

Estadio Nacional de El Salvador
Vista aérea del Estadio Nacional que construye China en El Salvador. Foto EDH/Steven Anzora.

El nuevo Estadio Nacional, que avanza en Antiguo Cuscatlán bajo la construcción de la empresa china China State Construction Engineering Corporation (CSCEC), tendrá capacidad para 50,000 espectadores sentados, con la posibilidad de una ampliación futura hasta unos 60,000.

Con ese aforo, el nuevo recinto se colocará inmediatamente entre los estadios más grandes de Centroamérica y quedará por encima de prácticamente todos los principales escenarios nacionales de la región.


La comparación resulta todavía más llamativa cuando se observa que el estadio estará a pocos kilómetros del actual gigante salvadoreño: el Estadio Cuscatlán.

Así queda el mapa de los grandes estadios

Tomando como referencia las capacidades actualmente reportadas, el nuevo estadio salvadoreño tendría esta posición entre algunos de los principales escenarios futbolísticos de Centroamérica:

EstadioPaísCapacidad aproximada
Nuevo Estadio NacionalEl Salvador50,000
Estadio CuscatlánEl Salvador44,836 (en el pasado, previo a reformas)
Estadio Nacional de Costa RicaCosta Rica35,000
Estadio Nacional Chelato UclésHonduras34,000
Estadio Rommel FernándezPanamá32,000*
Estadio Doroteo Guamuch FloresGuatemala26,000
Estadio Nacional SoberaníaNicaragua15,000

Las cifras pueden variar según la configuración y las remodelaciones de cada recinto. El Cuscatlán, por ejemplo, aparecía previamente con una capacidad de hasta 53,400 espectadores en diversas referencias de antaño, pero tras remodelaciones y ajustes de seguridad, así como solicitudes de FIFA, su aforo se ha ido reduciendo. Mientras que el Doroteo Guamuch Flores ronda los 26,000 asientos.

En el caso del Rommel Fernández, su capacidad histórica se ha situado en 32,000, aunque después de su remodelación más reciente también se han publicado cifras inferiores para su aforo operativo.

El dato que no cambia es la dimensión del proyecto salvadoreño: 50,000 butacas lo colocan en la parte más alta de la tabla regional.

El Salvador tendrá dos de los estadios más grandes

Hay un detalle que convierte la comparación en algo todavía más significativo.

Si se mantienen los aforos actualmente reportados, El Salvador será el único país centroamericano con dos estadios de fútbol por encima o cerca de las 40,000 localidades.

En otras palabras, El Salvador no solamente tendrá un nuevo estadio de gran capacidad: tendrá una concentración de infraestructura para grandes eventos deportivos que ningún otro país centroamericano posee actualmente. Y hay que recordar que el Mágico González fue reportado, en 2023, con capacidad para poco más de 30 mil aficionados.

Concacaf sigue utilizando el Cuscatlán como uno de los principales escenarios salvadoreños. De hecho, en agosto de 2026 el recinto albergó partidos de la Copa Centroamericana, incluido el FAS-Municipal.

Le gana ampliamente a los vecinos

El salto de capacidad se aprecia mejor al comparar al nuevo estadio con los principales escenarios nacionales.

El Estadio Nacional de Costa Rica, construido también con cooperación china, tiene capacidad para unos 35,000 espectadores.

El nuevo recinto salvadoreño tendría, por tanto, unos 15,000 aficionados más.

Es como agregar la capacidad completa de un estadio nacional de tamaño medio a las gradas del escenario costarricense.

La diferencia también será importante frente a Honduras. El Estadio Nacional de Tegucigalpa, conocido actualmente como Chelato Uclés, se encuentra alrededor de las 34,000 localidades según referencias de estadios de la región.

Panamá también quedará por debajo. El Rommel Fernández llegó a manejar una capacidad de 32,000 espectadores y sigue siendo el principal estadio futbolístico panameño; sin embargo, las cifras posteriores a su última remodelación son menores en algunas fuentes.

Vista Estadio Nacional
Vista desde un costado del Estadio Nacional que construye China. Foto EDH/Lissette Monterroza.

Guatemala también queda atrás

El contraste es todavía mayor con Guatemala. El Estadio Doroteo Guamuch Flores, el histórico escenario de la selección guatemalteca, tiene actualmente alrededor de 26,000 asientos.

El estadio guatemalteco tuvo originalmente una capacidad mucho mayor, pero la instalación de butacas redujo considerablemente el aforo.

Con 50,000 localidades, el nuevo estadio salvadoreño tendría prácticamente el doble de capacidad que el escenario nacional chapín.

La diferencia con Nicaragua será enorme

La comparación más amplia aparece con Nicaragua. El Estadio Nacional Soberanía, el principal escenario de béisbol del país, tiene capacidad aproximada para 15,000 espectadores sentados. Fue inaugurado en 2017 y está diseñado principalmente para béisbol.

El nuevo estadio salvadoreño tendrá más de tres veces esa capacidad.

Por supuesto, no se trata de recintos diseñados exactamente para la misma disciplina, pero la comparación sirve para dimensionar el tamaño que tendrá la nueva infraestructura salvadoreña dentro de la región.

No será solamente cuestión de aforo

El tamaño de las gradas es apenas una parte de la comparación. El nuevo Estadio Nacional tendrá una superficie aproximada de 57,500 metros cuadrados, además de espacios para atletas, administración de competencias, medios de comunicación y otras áreas de operación.

El proyecto también contempla zonas VIP y VVIP, tecnología para el control de accesos, pantallas, sistemas de seguridad y otros elementos destinados a convertirlo en un recinto para grandes eventos.

El objetivo es que pueda recibir partidos internacionales, encuentros de la selección, competencias deportivas, conciertos y espectáculos masivos.

Es decir, la apuesta no consiste únicamente en construir más gradas. Se busca levantar un estadio capaz de competir en infraestructura y servicios con escenarios modernos de la región.

China ya construyó otro estadio nacional en Centroamérica

La historia tiene además un antecedente directo. Costa Rica recibió de China su Estadio Nacional, inaugurado en 2011. El recinto de La Sabana tiene capacidad para aproximadamente 35,000 espectadores y fue construido por la empresa china Anhui Foreign Economic Construction Company.

Ahora, más de una década después, China participa nuevamente en la construcción de un gran estadio centroamericano.

La diferencia está en las dimensiones, pues el proyecto en El Salvador es mucho más grande, y con la posibilidad de ser ampliado en un futuro para hasta 60,000 espectadores, ya que en su diseño original está prevista esa alternativa.

Estadio Nacional que construye China
Así avanza la construcción del Estadio Nacional que construye China. Foto EDH/Steven Anzora.

La casa de la Selecta cambiará de escala

Para la selección salvadoreña, la nueva infraestructura representará un cambio importante.

El Cuscatlán ha sido durante décadas el escenario principal de la Selecta (alternando en situaciones muy puntuales con el estadio Mágico González) y mantiene una de las mayores capacidades de la región. Sin embargo, se trata de un estadio inaugurado en 1976 (más allá de varias remodelaciones durante los últimos años y de ser el que se suele utilizar para los eventos clasificatorios y partidos oficiales de Concacaf).

El nuevo recinto será concebido desde el inicio con estándares y tecnología contemporáneos. La idea es que El Salvador pueda disponer de un escenario moderno para sus partidos internacionales y, al mismo tiempo, mantener al Cuscatlán como otro gran escenario para fútbol y espectáculos, aunque este es de carácter privado, pertenece a la empresa EDESSA.

La comparación regional también permite entender por qué el proyecto genera tanta expectativa: la Selecta no solamente tendrá un nuevo estadio, sino que El Salvador contará con dos de los escenarios de mayor capacidad de Centroamérica.

La obra ya empieza a mostrar su dimensión

El tamaño que aparece en las fotografías más recientes de la construcción ya permite anticipar esa escala.

La obra civil había alcanzado más del 50 % de ejecución en mayo de 2026, según información del INDES, y posteriormente se reportó un avance superior al 60 %.

Los graderíos ya están levantados y la gigantesca estructura metálica comienza a definir la silueta definitiva del estadio.

Uno de los elementos más impresionantes es la cubierta. La estructura metálica prevista para los graderíos ronda las 14,000 toneladas, una muestra de la magnitud de la construcción.

La meta continúa siendo entregar el estadio durante el primer semestre de 2027. Si el calendario se mantiene, El Salvador tendrá entonces un nuevo gigante deportivo.

El nuevo mapa de los grandes estadios

Más allá de las cifras, el proyecto modifica la jerarquía tradicional de los escenarios de la región.

Durante décadas, el Cuscatlán fue identificado como el gran coloso centroamericano por su capacidad. Ahora tendrá un vecino que tendrá un aforo mayor, será mucho más moderno y estará diseñado desde cero para responder a las exigencias actuales.

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