«Hoy no está muy feliz, pero aun así te quiero, campeón»: el emotivo descargo de Marcelo Arévalo hacia su hijo
Marcelo «Chelo» Arévalo dialogó con la concurrencia del Centre Court posterior a la caída en el encuentro decisivo de Dobles Masculinos frente a Harri Heliövaara y Henry Patten (7-6, 7-6). Durante el acto de premiación, el deportista centroamericano enalteció el desempeño de los vencedores, reivindicó la entrega compartida con Mate Pavic y clausuró su alocución con una dedicatoria entrañable hacia su hijo, quien contemplaba las acciones desde las tribunas
El raquetista salvadoreño no logró clausurar una quincena memorable en el césped londinense con una segunda consagración.
Quien el pasado jueves alzara el galardón de Dobles Mixto en compañía de la letona Jelena Ostapenko, se vio superado este sábado en el certamen varonil junto a su colega croata Mate Pavic.
La dupla sucumbió ante los principales preclasificados, el británico Henry Patten y el finlandés Harri Heliövaara, mediante un marcador sumamente reñido de 7-6 y 7-6, dirimido en sendos parciales a través de la instancia del desempate.
Caballerosidad y entereza ante la adversidad
Con el dispositivo de audio en su poder sobre el césped de la mítica pista central, Arévalo asimiló el revés con hidalguía.
El jugador admitió que en esta disciplina las vicisitudes no siempre se alinean con las expectativas personales, y adjudicó el éxito de sus contrincantes a la pericia que exhibieron al disputar las unidades cruciales, ensalzando la consideración que justamente se ganaron.
Bajo esa misma premisa, aseveró que junto a Pavic carecían de recriminaciones mutuas, manifestando que volcaron hasta el último ápice de energía en el rectángulo de juego; por consiguiente, se retiraron del imponente escenario con una postura serena, conscientes de haber agotado todos los recursos a su alcance.
Previo a abandonar el recinto, el competidor de treinta y cinco años destinó un tramo considerable de su discurso a retribuir el sostén de su círculo íntimo.
Reservó expresiones de profundo afecto para sus progenitores y hermanos, al tiempo que congratuló a su cónyuge, elogiando su abnegada labor cotidiana.
El pasaje de mayor sensibilidad aconteció sobre el cierre, cuando interpeló de forma directa a su retoño, el cual se encontraba con su madre en los palcos notoriamente compungido por el resultado adverso.
Tras valorar su incondicional compañía, le manifestó mediante un gesto tierno: «Hoy no está muy feliz, pero aun así te quiero, campeón».
Foto: AFP
Un balance de luces y sombras en el All England Club
A raíz de este desenlace, Arévalo concluye su periplo en Wimbledon 2026 exhibiendo un registro de marcados contrastes.
Por un lado, atesora la obtención de la corona en Dobles Mixtos —hito fundacional para el deporte de su nación en los anales de este Grand Slam—; por otro, se adjudica el subcampeonato en la categoría de caballeros, representando la segunda definición dominical que afronta en la capital británica junto a Pavic sin conseguir, por el momento, la esquiva recompensa máxima en dicho cuadro.