El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, alertó este martes de «la amplitud y la rapidez» de la epidemia de ébola que azota la República Democrática del Congo (RDC), que se estima que ha provocado más de 130 muertos.
El ébola provoca una fiebre hemorrágica con una alta tasa de mortalidad y ha causado más de 15.000 fallecidos en África en el último medio siglo. Sin embargo, los expertos señalan que es una enfermedad relativamente menos contagiosa que el covid-19 o el sarampión, ya que no se transmite por vía aérea.
La OMS declaró el domingo una alerta sanitaria internacional para hacer frente a la epidemia desatada en la RDC, un extenso país del centro de África de más de 100 millones de habitantes.
De momento, se han analizado pocas muestras en laboratorio y los balances se apoyan principalmente en casos sospechosos.
El director general de la OMS se declaró «profundamente preocupado por la amplitud y la rapidez» de la epidemia.
El ministro de Salud congoleño, Samuel Roger Kamba, reportó este martes que hay 136 muertes presuntamente relacionadas con el brote y cerca de 543 casos sospechosos.
El epicentro de la epidemia se encuentra en Ituri, una provincia del noreste de RDC, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur.
En el Hospital de Rwampara, uno de los focos de la epidemia, una simple cinta de plástico delimita el área reservada para recibir a los casos sospechosos.
«Cavamos tumbas y enterramos a los fallecidos sin guantes ni ningún tipo de protección. Estamos muy expuestos», relató a AFP Salama Bamunoba, representante de una organización juvenil local.
Un responsable hospitalario declaró que hasta el lunes no tuvieron un lugar adecuado para hacer el triaje y «aislar a los casos sospechosos».
Anne Ancia, representante de la OMS en la RDC, afirmó que no cree que esta epidemia vaya a terminar en dos meses y recordó que un brote anterior duró dos años.
«La amplitud de la epidemia dependerá de la rapidez de nuestra respuesta», agregó, y dijo que se han enviado a la zona toneladas de material, incluidos tests y equipos de protección individual.
No hay vacuna ni tratamiento específico para la cepa responsable del actual brote, llamada Bundibugyo.
La OMS dijo el martes que está comprobando si alguna vacuna o tratamiento podrían usarse contra esta variante.
Para intentar atajar la propagación, las autoridades están intentando detectar rápidamente los casos, para limitar los contactos, y también están llamando a la población a cumplir con las medidas de contención.
El presidente congoleño, Felix Tshisekedi, pidió a la población que mantenga «la calma» y dijo que se pondrán en marcha «todas las medidas necesarias para reforzar la respuesta».
EEUU critica a la OMS
En la región de Ituri, rica en oro, se producen intensos movimientos de población a causa de la actividad minera. El virus ya se ha propagado más allá de Ituri y de las fronteras de RDC.
El ministro de Salud Kamba explicó que mucha gente de la comunidad afectada pensaba «que era una enfermedad mística» y por ello «los enfermos no fueron llevados al hospital», lo cual contribuyó a que los contagios repuntaran.
Según el ministro, se han notificado casos sospechosos en Butembo, en la provincia de Kivu Norte, a unos 200 km del foco de la epidemia.
También se reportó un caso en Goma, una gran ciudad del este de la RDC, capital de Kivu Norte, en manos del grupo armado antigubernamental M23.
También se ha reportado un caso y un deceso en Uganda, según el gobierno. Se trata de personas que habían viajado desde RDC, sin que se haya señalado ningún foco epidémico local.
El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Marco Rubio, criticó este martes a la OMS y afirmó que «reaccionó un poco tarde», en un contexto en que su país se retiró de esta agencia de la ONU.
Estados Unidos anunció el lunes la puesta en marcha de controles sanitarios para los viajeros que lleguen, por avión, desde países afectados por la epidemia y también que restringirá temporalmente la concesión de visados para los extranjeros que hayan viajado a esas zonas.
Alemania indicó que «acogerá y tratará» a un médico estadounidense que se contagió de ébola en la República Democrática del Congo.