Light
Dark

Un papel no reconocido de la madre

Para este Día de la Madre, pido a los hijos (también a los esposos) que mediten un poco en este papel que la madre desempeña, que no se publicita como todas sus otras virtudes, pero que tiene un valor inmenso

El papel de la madre ha cambiado muchísimo a través de los años. Imposible comparar el desempeño de mi madre, con el de mis nietas que ya tienen hijos. Pero las madres de todas las épocas y de todos los tiempos convergen en que son insustituibles. Y, con las lógicas diferencias por lo que cada una ha vivido, sus tareas (con tecnología o sin ella), siguen siendo las mismas. Igualmente, su misión: dar a luz, proteger, educar, formar y hacer de sus hijos unos excelentes seres humanos.

Se reconoce que una madre, aunque también trabaje fuera de casa, realiza infinidad de tareas para cumplir su misión: debe desempeñarse como esposa, ama de casa (trabajos ambos, de por sí, interminables), guardiana de la fe (Ángel de mi Guarda, dulce compañía…), maestra (los quebrados se suman así), psicóloga (¿estás triste, enojada?), terapeuta (la vida no es justa, pero debemos seguir adelante), enfermera (tenemos que curarte esa herida, aunque duela un poco), mecánica (trataré de repararlo), costurera (te hago el ruedo en un momentito, hija) decoradora (remodelé tu cuarto como tú lo querías), organizadora de eventos (¿una excursión para mañana? ¿para 40 niños?), experta en protocolo (sí, todo salió bien con la mamá del niño que trompeaste), consoladora (también esto va a pasar, ya verás), adivinadora (mamá, ¿dónde dejé mis zapatos de deporte?), generala (esto debe cumplirse, y punto) y un inmenso etcétera.

Pero hay una tarea que rara vez se menciona, y que definitivamente es la más difícil e incomprendida: el ser el parachoques, el “bumper”, tratando, por sobre todo, de mantener muy unida a la familia.

La madre siempre, cuando surge una diferencia entre el padre y los hijos o entre los hermanos, se sitúa en medio, procurando recibir ella los disgustos y malos entendidos, para que los demás no resulten lastimados. Y, generalmente, ella queda mal con todos. Porque el padre cree que se pone en su contra, tomando partido por el hijo. El hijo, salta con un “a mí nunca me haces caso y siempre estás del lado de papá”. Pero la madre, aunque con dolor y dificultad, ha cumplido su función: hizo ver al padre el punto de vista del hijo, y a éste el punto de vista del padre, acercando las posiciones. Lo mismo cuando las diferencias son entre hermanos: “sí, siempre estás de su parte” exclama cada uno de los hijos por su lado. Y, en el día a día, los obstáculos se van superando, las dificultades se van zanjando y la familia se mantiene unida.

Y la madre dará gracias a Dios por esa unidad, aunque muchas veces, en su afán de molestar a nadie, se tardará más tiempo en la ducha, porque allí es el único lugar en el que puede llorar sin ser vista,

Por esto, para este Día de la Madre, pido a los hijos (también a los esposos) que mediten un poco en este papel que la madre desempeña, que no se publicita como todas sus otras virtudes, pero que tiene un valor inmenso. Yo misma, con todo mi corazón, agradezco a mi madre y recuerdo cada una de las circunstancias en las que, siendo ella el parachoques, el bumper, recibió malos entendidos, reclamos injustos y muy malos momentos. Pero la unidad familiar sobrevivió intacta.

Dios bendiga a todas las madres.

Empresaria.

Legales Obituarios Epaper
Patrocinado por Taboola