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Movilidad humana: El impacto de la economía en las sombras en el desarrollo económico y en el ejercicio del derecho a permanecer

A la larga, paga ser honesto

Mauricio Borgonovo Pohl

En el mundo contemporáneo existe una economía sumergida de deslumbradoras proporciones con un valor promedio del 34,5% del PIB oficial de 162 países entre 1999 y 2006/2007, de acuerdo con Amit K. Biswas, Mohammad Reza Farzanegan y Marcel Thum en su artículo Pollution, Shadow Economy and Corruption: Theory and Evidence (Contaminación, economía sumergida y corrupción: teoría y evidencia).

Para Henry S. James en su artículo The Price of Offshore Revisited: New Estimates for Missing Global Private Wealth, Income, Inequality, and Lost Taxes (El precio de los paraísos fiscales revisado: Nuevas estimaciones sobre la riqueza privada global faltante, los ingresos, la desigualdad y los impuestos perdidos), el problema es que los activos de esos países están en manos de un pequeño número de individuos, mientras que las deudas recaen sobre la gente común de esos países a través de sus gobiernos.

Henry S. Jame también hace hincapié en que el hermético sector offshore, especializado esencialmente en la evasión fiscal y el blanqueo de fondos, no es un archipiélago de paraísos fiscales exóticos e independientes, como generalmente se cree, sino una industria global muy lucrativa, y la banca “pirata” mundial ha sido diseñada y operada durante décadas, no por bancos desconocidos y de dudosa reputación ubicados en islas paradisíacas, sino por los bancos privados más grandes del mundo y por importantes bufetes de abogados y firmas de contabilidad.

Esto es muy significativo, pues el crecimiento de la economía sumergida reduce los ingresos estatales, lo que, a su vez, reduce la calidad de los bienes y servicios públicos. Esto puede traducirse en el deterioro de la calidad y administración de los bienes públicos -como carreteras y hospitales- proporcionados por el gobierno y, en última instancia, puede conducir a un aumento de las tasas impositivas para empresas y particulares.

Sea como fuere, pasando del nivel mundial al regional vale preguntase: ¿Y los países de América Latina en esta economía sumergida? De acuerdo con Klelia Guerrero García en su artículo titulado Radiografía de la evasión: los países donde se esconde el dinero de América Latina según el ISF [Índice de Secreto Financiero] 2025, cada año en América Latina y el Caribe “más de 1.100 millones de dólares no son recaudados por patrimonio offshore, y otros 10.000 millones…se pierden por el desvío de beneficios de multinacionales, sumando alrededor de 12 000 millones de dólares anuales que dejan de recaudarse en la región”. En ese mismo artículo afirma también que, de acuerdo con el ISF, en varios países de la región ha aumentado la opacidad de sus sistemas financieros.

Por su parte, Jokin de Carlos Sola en su escrito The other “pirates of the Caribbean”: Caribbean tax havens and their impact of Latin America (Los otros “piratas del Caribe”: los paraísos fiscales del Caribe y su impacto en América Latina), cita un estudio del Boston Consulting Group (BCG) de 2017 que concluye que el 27% del patrimonio privado total de América Latina está depositado en países con tratamiento fiscal favorable, lo que la convierte en la región del mundo con la mayor proporción de capital privado en esos lugares. Además, de acuerdo con el mismo estudio, ese desvío de patrimonio privado es mayor en América Latina que en Oriente Medio y África (23%), Europa Oriental (20%), Europa Occidental (7%), Asia-Pacífico (6%), y Estados Unidos y Canadá (1%).

En el informe titulado Panorama Fiscal de América Latina y el Caribe 2019: Políticas tributarias para la movilización de recursos en el marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), ahonda en este tema y asegura que “Los ingresos fiscales de la región siguen siendo insuficientes para financiar el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Una de las principales barreras para la movilización de recursos internos es el alto nivel de evasión fiscal y los flujos financieros ilícitos. La…estimación de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) sugiere que el costo de la evasión y la elusión fiscal en América Latina alcanzó un 6,3% del PIB en 2017, cifra equivalente a 335.000 millones de dólares. La CEPAL estima también que los flujos financieros ilícitos que salen de la región como consecuencia de la manipulación de precios del comercio internacional de bienes alcanzaron los 85.000 millones de dólares en 2016, monto equivalente al 1,5% del PIB de América Latina y el Caribe”.

La fuga de capitales es una realidad de la que se habla, pero que no siempre se vincula ni con su impacto negativo en el desarrollo económico y social de los países del Sur ni con la necesidad imperiosa de muchos de sus ciudadanos de emigrar. De esta manera, es claro que avanzar hacia el desarrollo económico y social se hace muy difícil, por no decir imposible, y que la realización del derecho a permanecer se convierte en una quimera.

Abogado y diplomático salvadoreño.

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