Los comerciantes y microempresarios del occidente del país ya afinan detalles y preparan sus espacios con la expectativa de que la Semana Santa, que ya empezó, traiga consigo un repunte en las ventas, sobre todo por el denominado turismo religioso, el cual se traduce en una buena oportunidad de ingresos para los comercios en zonas como Santa Ana o Nahuizalco, en Sonsonate.
En Nahuizalco, por ejemplo, donde las artesanías forman parte de la identidad del municipio, los puestos exhiben productos elaborados con madera, fibras naturales y técnicas heredadas desde hace tiempo, algo de lo que forma parte Jennifer Peña, una comerciante de artesanías que explica que la temporada representa una oportunidad de mucha importancia para los negocios como el de ella, y afirma: “Nos estamos preparando con toda la variedad de productos trabajados acá mismo. Entonces nosotros como diversidad nos estamos preparando para que esta semana por lo menos la veamos una semana próspera para nosotros”.
No obstante, Peña señala que el año pasado las ventas no fueron tan altas como esperaban y, aunque logró estabilizarse, espera que el turismo local tenga un mayor peso durante la vacación actual, sobre todo porque es el visitante nacional quien suele valorar los productos con identidad cultural.
“Esperamos que mejore bastante con lo que es el turista salvadoreño que viene desde el exterior, porque prácticamente es el que más viene a traer lo que le recuerda su país”, agrega, al mismo tiempo que considera que el comportamiento del turismo es de mucha importancia para la sostenibilidad de los comercios en Nahuizalco.
Una expectativa similar comparten otros emprendimientos artesanales de la zona, pues en uno de ellos Zoila Gómez, quien forma parte de una asociación productores, señala que desde antes de que iniciara la Semana Santa ya se habían enfocado en producir y ofrecer variedad en artículos elaborados a mano, desde piezas de tule hasta productos de mimbre, entre otros materiales.
“Estamos esperando con ansia a los visitantes para poder entregar más mercadería y que nuestros negocios puedan tener mejores ventas”, afirma. Además, destaca que el turista no solo compra, sino que valora el proceso detrás de cada pieza, pues “son productos elaborados con técnicas ancestrales, y el turista viene y quiere encontrar algo identitario”, dice la comerciante.
En este sentido, la opinión de ambas comerciantes da cuenta de la importancia que el turismo tiene en esta época para los municipios de larga tradición religiosa, ya que muchos de estos comercios logran financiarse o reunir las ganancias suficientes durante la Semana Santa para poder sostenerse el resto del año. Según Gerardo Galdámez, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador (Camarasal) filial Santa Ana, la temporada suele traducirse en un incremento significativo de la actividad económica, especialmente en sectores vinculados al turismo.
“Según la estimación de los empresarios, siempre hay un 50 o 60% más de venta en la época de vacaciones”, indica, al referirse al comportamiento que tienen los turistas con respecto a los comercios durante estos días. Además, destaca que el occidente del país ofrece una diversidad de destinos que pueden atraer tanto a turistas nacionales como internacionales, lo que incluye desde el lago de Coatepeque hasta el Cerro Verde, pasando por sitios de interés cultural y religioso como Chalchuapa y Metapán, ambos en Santa Ana
Por su parte, Rosa María Archila, presidenta de Camarasal en su filial de Sonsonate, afirma que “siempre la Semana Santa es una época con bastante afluencia de turismo y este año se va a triplicar”, al mismo tiempo que subraya que este incremento ya se refleja en la ocupación hotelera, por ejemplo, rubro en que, según indica, desde la semana pasada ya se observaba entre el 90% y el 100% de la capacidad ya reservada.
Archila añade que el turismo religioso, impulsado por las tradicionales procesiones y actividades litúrgicas, genera un efecto positivo para las microempresas, pues “la influencia del turismo ayuda mucho al crecimiento de la economía, porque los visitantes prueban nuestros productos y la actividad empieza a subir”, explica.
Asimismo, el alcalde de Sonsonate Norte, Hugo Ernesto Zavaleta, señala que el turismo religioso durante esta época, así como el turismo en general, es de suma importancia para los municipios y distritos del occidente del país, y señala que, para el caso de Nahuizalco “el turismo es el que mueve la economía”.
Las expectativas de las comerciantes coinciden con los datos que presentó Camarasal la semana pasada en una conferencia realizada en Nahuizalco, los cuales apuntan que la Semana Santa 2026 será una de las temporadas más dinámicas para el turismo en El Salvador, ya que, según la entidad, el rubro del turismo, precisamente, representa cerca del 10% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, algo que incluso muestra señales de que podría crecer más.
Según la Cámara, para esta Semana Santa se proyecta recibir alrededor de 145,000 turistas internacionales, junto con una movilización interna estimada en 1.7 millones de salvadoreños.
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