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Bukele atribuye auge de pandillas a vieja Ley del Menor Infractor

La Ley del Menor Infractor establecía penas de internamiento de tres años máximo y, por tanto, excarcelables, pues la misma norma proclamaba que «la prisión debía ser la excepción y no la regla». Muchos comenzaron a llamar a dichas normativas «leyes para niños suizos»

Nayib Bukele presidente El Salvador
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele,

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, atribuyó a la desaparecida Ley del Menor Infractor el auge de las pandillas en el país desde la década de 1990 y llamó a organismos internacionales a «llevarse sus experimentos sociales a otros países», al responder a cuestionamientos de Naciones Unidas por la reforma constitucional que permite la cadena perpetua, incluso aplicándola a menores de edad.

Dicha ley, muy criticada en su momento, fue introducida entonces por entidades internacionales de Estados Unidos y otros países comprometidas con la reforma judicial de El Salvador.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) pidió este martes al gobierno de El Salvador revisar la cadena perpetua aprobada incluso para menores que cometan asesinatos, violaciones o actos de terrorismo, pues esto vulnera los derechos de la niñez.

«Instamos a las autoridades de El Salvador a revisar con prontitud los preocupantes cambios constitucionales y legales (…) que prevén la cadena perpetua para niños y niñas desde los 12 años, en contradicción con las normas internacionales de derechos humanos», dijo en un comunicado Marta Hurtado, portavoz de la OACNUDH.

La respuesta de Bukele no se hizo esperar.

«¿Recuerdan el 27 de abril de 1994? Tal vez ustedes no, pero nosotros sí. El Salvador acababa de salir de una sangrienta guerra civil que dejó 85,000 muertos. Luego, siguiendo sus recomendaciones, ese día se aprobó la Ley del Menor Infractor, bajo los mismos argumentos del escrito que ahora anexan», rememoró el mandatario.

«Tres años después, Bill Clinton deportó a los salvadoreños que habían formado pandillas en los Estados Unidos. Llegaron a El Salvador y se encontraron con una ley que prácticamente daba impunidad para cometer delitos a los menores de 18 años. Y, por supuesto, los pandilleros recién llegados empezaron a reclutar casi exclusivamente a menores de edad, todos capaces de cometer crímenes atroces con el único riesgo de TAL VEZ enfrentar una PENA MÍNIMA en un centro light, donde incluso llegaban a matar y violar a otros menores que solo habían cometido delitos menores y que sí hubieran podido ser reformados.

La Ley del Menor Infractor establecía penas de internamiento de tres años máximo y, por tanto, excarcelables, pues la misma norma proclamaba que «la prisión debía ser la excepción y no la regla». Muchos comenzaron a llamar a dichas normativas «leyes para niños suizos», que los jueces de la época defendían a capa y espada aunque los menores cometieran crímenes terribles inducidos por pandilleros adultos que querían de esa forma evadir la justicia.

Hurtado recordó que, tras los cambios efectuados por iniciativa de Bukele ahora, los casos de menores condenados a cadena perpetua serán «revisados únicamente cuando hayan cumplido 25 años de detención», lo que «contraviene la Convención sobre los Derechos del Niño» que exige priorizar «su rehabilitación y reintegración». 

«El resto de la historia ya todos la conocen: esas pandillas se convirtieron en los grupos criminales más sangrientos del mundo, mantuvieron prisionero al 80% de nuestro país, constituyeron un gobierno paralelo y dejaron un cuarto de millón de muertos y desaparecidos, además de 2 millones de desplazados, solamente en El Salvador, país al que convirtieron en “la capital mundial de los homicidios” «, escribió Bukele en la red social X.

«Así que no, muchas gracias. Llévense sus experimentos sociales a otros países que no hayan sufrido lo que nosotros hemos sufrido; tal vez ellos les crean (ojalá que no)… Nosotros no vamos a volver al pasado», enfatizó.

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