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Conflicto en Irán podría provocar aumento en los precios de las mercancías en el país

Aunque el conflicto ocurre al otro lado del mundo, sus efectos ya comienzan a sentirse en el país, pues el alza internacional del petróleo derivada de la crisis en Irán impulsó los aumentos en la gasolina en el país, lo que podría influir en los incrementos en los costos logísticos y comerciales.

Precios de los combustibles
1. El aumento en el precio de los combustibles, impulsado por la crisis en Irán, amenaza con disparar los costos logísticos y el valor de los productos importados en El Salvador.

El estallido del nuevo conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán el pasado sábado ya está generando impactos directos en la economía global, principalmente, en el rubro del petróleo debido a que ese país de Medio Oriente es uno de los principales productores del crudo a nivel mundial, por lo que una disminución en su producción diaria influiría directamente en la dinámica energética en la mayoría de los países.

Puntualmente, para el caso salvadoreño, la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM), del Ministerio de Economía, anunció ayer los nuevos precios de referencia de los combustibles para la quincena del 3 al 16 de marzo, y con ello un aumento de hasta $0.05 por cada galón de diésel y de gasolina regular y superior. El aumento es igual para todas las zonas del país.

Según la institución, dos de los tres principales factores que han impulsado el incremento obedecen a la crisis que se está viviendo actualmente en Irán, pues señala que “los ataques de Estados Unidos e Israel a ese país generan alzas del precio internacional del petróleo y sus derivados”.

A propósito de esto, es importante analizar cuáles podrían ser las implicaciones para la economía salvadoreña en lo que se refiere a las mercancías, pues un aumento en combustibles como el diésel impacta de manera significativa en los precios de la mayoría de productos que se mueven a lo largo del país y de la región centroamericana.

Según Ricardo Ballesteros, miembro de la junta directiva de la Asociación Salvadoreña de Empresarios de Transporte de Carga (ASETCA), ya hay preocupaciones en cuanto al comercio internacional, por lo que considera necesario estar pendiente del avance que tenga el conflicto en Irán y de las repercusiones que podría ir presentando, ya que “no sabemos cuánto tiempo va a durar”, sostiene.

En este sentido, el empresario también apunta que “los efectos del aumento en los precios del petróleo no solo tienen que ver con los combustibles, sino con una serie de productos derivados y que son importantes para la industria, así como el transporte marítimo”, y agrega que “con el conflicto, los buques tendrán que consumir combustible más caro y todo lo que uno traiga importado podría traer esos ajustes en las tarifas”, explica.

Precio de canasta básica
Transportistas salvadoreños advierten sobre un «efecto cascada» en la economía: el alza en el diésel encarece el flete y, eventualmente, el precio final de los alimentos y mercancías.

Aún así, considera que por el momento el aumento en el precio del diésel todavía es “tolerable”, ya que solo es de $0.05, pero de continuar la situación “vamos a empezar a ver repuestos más caros, llantas más caras, aceites y todo tipo de lubricantes más caros y ahí viene una cadena interminable de cosas”, advierte.

Esta “cadena interminable” es lo que se denomina como efecto cascada, pues un incremento en los costos de operación para el sector transporte significa un aumento en el flete, el cual, por lo general, es absorbido siempre por el consumidor final, pues las empresas suelen trasladar ese costo logístico al precio de los productos terminados y distribuidos.

Por otro lado, el presidente de la Asociación Salvadoreña de Transportistas Internacionales de Carga (ASTIC), Raúl Alfaro, considera que el aumento de precios que anunció ayer la DGEHM obedece a las especulaciones del mercado, pues el combustible que actualmente se está comercializando en el país debió haber entrado desde semanas atrás, lo que implica que las alteraciones en los precios internacionales aún no tendrían que trasladarse a los consumidores locales, pero explica que en el mercado internacional los precios se modifican según los escenarios que podrían ocurrir en las siguientes 4 o 6 semanas.

No obstante, también hace mención a que el incremento de cinco centavos para esta quincena no es muy alto y, debido a que los transportistas que representa trabajan con base a una tabla de cálculo por rangos de precio, todavía tienen un margen para operar sin incrementar sus tarifas de manera significativa.

Por ejemplo, si los precios del diésel se mantienen en el rango de los $3.30 a $3.40 por galón, los transportistas de la ASTIC cobran un flete de hasta $630 por recorrer los 600 kilómetros que hay entre San Salvador y Ciudad de Guatemala (ida y vuelta) con un camión de 20 toneladas. Si el precio del diésel sobrepasa los $3.50, entonces el costo del flete aumenta hasta los $640 por viaje.

Lo anterior implica, además, que los transportistas requieren hasta 80 galones de diésel para completar ese tramo, lo que equivale a una inversión de hasta $280 solo en combustible con los precios actuales, pero si los precios de petróleo se disparan y el diésel alcanza los $5.68, tal como lo hizo en 2022 en el contexto del estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania, los costos para los transportistas se duplicarían.

En este último escenario, las repercusiones podrían ser más fuertes para la economía de los consumidores finales, sobre todo por el alto nivel de dependencia que tiene el país de las importaciones, especialmente de alimentos.

Por su parte, Juan Valiente, encargado de comunicaciones de la Cámara de Logística de El Salvador, señaló que, pese a que los efectos directos caerán sobre el sector transporte por el alza en los combustibles, sí considera el cierre del estrecho de Ormuz y los ataques en la zona del Golfo Pérsico tendría repercusiones en la cadena internacional de suministros, aunque todavía no se han registrado efectos palpables.

FURGONES
A pesar del incremento de $0.05 en el galón de diésel para esta quincena, gremiales de transporte aún lo consideran «tolerable», aunque alertan que la tendencia podría cambiar si se intensifica la crisis.

El gas también se disparó de precio

Además del precio del petróleo, el gas también tuvo un repunte, a la vez que las bolsas cayeron este lunes a raíz del conflicto en Oriente Medio desatado por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la respuesta de Teherán.

En las bolsas, el gran perjudicado fue el sector aéreo y del turismo, cuyas empresas registraron importantes caídas.

El precio del barril de petróleo Brent llegó a dispararse casi un 14% y el de West Texas Intermediate, mercado de referencia para el petróleo consumido en El Salvador, cerca de un 12% en la apertura de los mercados tras el ataque que mató al guía supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, y a otros altos cargos.

El conflicto regional compromete el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor del 20% del petróleo mundial.

El Brent, referencia internacional del oro negro, ya había incorporado progresivamente una prima de riesgo geopolítico hasta situarse en 72 dólares el viernes, lejos de los 61 dólares del inicio del año.

En torno a las ocho horas del lunes, el barril de Brent del mar del Norte subía 9.7% y se situaba en $79.95, y el de WTI norteamericano ganaba 9%, hasta los $73.04.

El precio del gas europeo se disparó más del 20%, pues la guerra pone en peligro las exportaciones de gas natural licuado del Golfo, en particular las cataríes.

¿Romperá la barrera de los 100 dólares?  

Tras el ataque del domingo a varios buques en la zona del Golfo, la Organización Marítima Internacional (OMI) llamó a las navieras a «evitar» la región.

El precio de los seguros se ha vuelto prohibitivo y las principales compañías han confirmado la suspensión de su paso por la zona.

Las principales navieras anunciaron que están suspendiendo el paso de sus flotas por el estrecho de Ormuz.

FURGONES
El conflicto en Medio Oriente mantiene en vilo al sector de carga, que teme que el costo del crudo supere los $100 por barril, duplicando sus gastos operativos como ocurrió en 2022.

En teoría, los países importadores de petróleo disponen de reservas, ya que los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) deben mantener 90 días de existencias de crudo, pero no se descarta que los precios superen los $100 por barril.

«En caso de una interrupción prolongada de los suministros a través de Ormuz, el petróleo crudo podría subir rápidamente hasta los 100 dólares por barril (…) especialmente si se produjeran ataques contra las instalaciones petroleras de la región», subraya Eurasia Group.

La última vez que los precios del crudo superaron los 100 dólares fue al inicio de la guerra en Ucrania, al unísono con los precios del gas, lo que contribuyó a un ciclo inflacionista prolongado.

En respuesta a la guerra en Irán, Arabia Saudita, Rusia y otros seis miembros de la OPEP+ aumentaron el domingo sus cuotas de producción de petróleo en 206,000 barriles diarios para el mes de abril, un volumen superior al previsto.

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