Los objetivos del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular incluyen: (1) recopilar datos exactos para formular políticas públicas; (2) minimizar “los factores adversos y estructurales que obligan a las personas a abandonar su país de origen”; (3) proporcionar información sobre todas las etapas de la migración; (4) reducir las vulnerabilidades de la migración; (5) salvar vidas y tomar medidas para buscar a los migrantes desaparecidos; (6) “prevenir, combatir y erradicar la trata de personas en el contexto de la migración internacional”; (7) utilizar la detención de migrantes como último recurso; (8) proporcionar servicios básicos; (9) facilitar las transferencias de remesas; (10) “facilitar el regreso y la readmisión en condiciones de seguridad y dignidad, así como la reintegración sostenible”; y (11) fortalecer la cooperación internacional, entre otros.
La manera de abordar la realidad de las migraciones se desarrolla más claramente en el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, que, pese a no ser un documento jurídicamente vinculante, se basa en compromisos acordados por los Estados Miembros de la Organización de las Naciones Unidas, y “Su propósito es fomentar la cooperación internacional sobre la migración entre todas las instancias pertinentes, reconociendo que ningún Estado puede abordar la migración en solitario, y respetar la soberanía de los Estados y sus obligaciones en virtud del derecho internacional”.
El Pacto establece varios principios fundamentales:
- La concepción común, ya que “es el resultado de un examen sin precedentes de las pruebas y los datos reunidos durante un proceso abierto, transparente e inclusivo”.
- La responsabilidad compartida, porque “ofrece un panorama completo de la migración internacional y reconoce que es necesario aplicar un enfoque integral para optimizar los beneficios generales de la migración, abordando al mismo tiempo los riesgos y desafíos a que se enfrentan las personas y las comunidades en los países de origen, tránsito y destino”, enfatizando que “ningún país puede encarar los retos de este fenómeno mundial y aprovechar sus oportunidades en solitario.
- La unidad de propósito, pues “reconoce que la migración segura, ordenada y regular funciona para todos cuando se basa en buena información, se planifica y es objeto de consenso”.
Con esos criterios, el Pacto establece diez principios rectores transversales e interdependientes y un marco de cooperación con veintitrés objetivos.
Los principios rectores son:
- Centrarse en las personas: “tiene una importante dimensión humana, que es inherente a la experiencia misma de la migración. Por ello promueve el bienestar de los migrantes y los miembros de las comunidades en los países de origen, tránsito y destino”.
- Cooperación internacional: establece “un marco de cooperación no vinculante jurídicamente que reconoce que ningún Estado puede abordar la migración en solitario por ser esta un fenómeno intrínsecamente transnacional que requiere cooperación y diálogo a nivel internacional, regional y bilateral.”
- Soberanía nacional: “reafirma que los Estados tienen el derecho soberano a determinar su propia política migratoria y la prerrogativa de regular la migración dentro de su jurisdicción, de conformidad con el derecho internacional.”
- Estado de derecho y garantías procesales: “reconoce que el respeto del estado de derecho, las garantías procesales y el acceso a la justicia son fundamentales para todos los aspectos de la gobernanza migratoria”.
- Desarrollo sostenible: “se basa en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, donde se reconoce que la migración es una realidad pluridimensional de gran pertinencia para el desarrollo sostenible de los países de origen, tránsito y destino que exige respuestas coherentes e integrales. La migración contribuye a lograr resultados positivos en materia de desarrollo y a alcanzar los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, especialmente cuando se gestiona bien”.
- Derechos humanos: “se basa en el derecho internacional de los derechos humanos y defiende los principios de no regresión y no discriminación” y ha de asegurar “el respeto, la protección y el cumplimiento efectivos de los derechos humanos de todos los migrantes, independientemente de su estatus migratorio, durante todas las etapas del ciclo de la migración”.
- Perspectiva de género: “garantiza que se respeten los derechos humanos de las mujeres, los hombres, las niñas y los niños en todas las etapas de la migración, que se comprendan y satisfagan adecuadamente sus necesidades específicas, y que se los empodere como agentes de cambio”.
- Perspectiva infantil: “promueve las obligaciones jurídicas internacionales vigentes en relación con los derechos del niño, y defiende el principio del interés superior del niño en todo momento, como consideración primordial en cualquier situación que afecte a los menores en el contexto de la migración internacional, incluidos los menores no acompañados y separados”.
- Enfoque pangubernamental: “considera que la migración es una realidad pluridimensional que no puede ser abordada por un solo sector normativo del gobierno”, y que para “formular y aplicar políticas y prácticas migratorias eficaces, es necesario adoptar un enfoque pangubernamental que asegure la coherencia normativa horizontal y vertical en todos los sectores y niveles del gobierno”.
- Enfoque pansocial: “promueve una amplia colaboración entre múltiples interesados para abordar la migración en todas sus dimensiones mediante la inclusión de los migrantes, las diásporas, las comunidades locales, la sociedad civil, los círculos académicos, el sector privado, los parlamentarios, los sindicatos, las instituciones nacionales de derechos humanos, los medios de comunicación y otros interesados en la gobernanza migratoria”.
El Pacto es un documento integral que considera que:
- La responsabilidad de los países de origen es incuestionable al señalar “los factores adversos y estructurales que obligan a las personas a abandonar sus países…”
- La responsabilidad de los países receptores es clara, pues si bien no tienen la obligación de aceptar extranjeros en sus territorios, sí tienen la obligación de tratarlos con dignidad de acuerdo con las normas del derecho positivo.
- Los migrantes son titulares de derechos en todo lugar y en toda circunstancia, independientemente de su condición migratoria.
- La cooperación internacional es fundamental, pues la migración no puede tratarse de manera unilateral, y ni siquiera bilateral, para lograr su manejo integral.
Así las cosas, el Pacto es un documento valioso documento para el manejo de las migraciones, cuyo éxito depende de la voluntad de aplicar sus disposiciones.
Abogado y diplomático salvadoreño