La odisea por vacuna felina satura servicios veterinarios
Una agresiva ola de Panleucopenia Felina afecta a los gatos en El Salvador desde finales del año pasado. Organizaciones protectoras de animales y clínicas especializadas reportan una tasa de mortalidad alarmante y una escasez nacional de la vacuna Triple Felina, el único medio eficaz de prevención contra este virus.
El virus Panleucopenia está afectando a los gatos. Cat Home ha aplicado varias vacunas.
Foto EDH / Miguel lemus
Antonio espera impaciente a su hermano a la salida de la veterinaria Cat Home. En sus brazos y al interior de una caja de cartón perforada su gato «Peligro» maúlla en sintonía con la impaciencia de su dueño.
«Vinimos anoche y ya no alcanzamos a pasar, hoy nos tocó madrugar; pero gracias a Dios ya nos vamos», comenta este hombre quien suspira con cierto alivio. Su gato, impaciente, se menea de lado a lado como si supiera que está cerca de terminar la odisea de este día, su viaje de regreso al interior del país es lo de menos.
Este es uno de los casos que se repiten a diario desde las últimas semanas, ya que cientos de personas salen a buscar asistencia veterinaria, específicamente la aplicación de la vacuna triple, un fármaco que previene las enfermedades: Rinotraqueítis Viral, Calicivirus y Panleucopenia, esta última es la que ha provocado las alertas en los propietarios de felinos.
Antonio lleva a su gato «Peligro» a la consulta en una caja de cartón. Foto EDH/Miguel Lemus
Ya en la entrada de la veterinaria hay personas que conversan entre sí, probablemente ya han pasado varias horas juntos o han cotizado el día anterior, todos con elementos comunes: uno o más gatos en una caja especial y la paciencia como elemento indispensable.
La puerta se mantiene cerrada y bajo llave, no importa cuanta veces ingrese alguien el protocolo debe ser el mismo: un proceso de sanitización de zapatos y todo artículo que haya estado en contacto con el exterior. Adentro un sistema de luces ultravioleta se mantiene encendido, tecnología que permite constantemente la desinfección de la clínica.
El lugar se ve dominado por los felinos, piezas de motos, gatos en la televisión, fotos de gatos, una pecera, ilustraciones de gatos y artículos varios para gatos. Y es que esta veterinaria justamente se especializa en estas mascotas y una de las pocas opciones para la aplicación de «la triple».
El lugar no deja de estar lleno, es difícil conseguir un lugar para sentarse en las tres áreas de espera de la clínica. Mientras tanto los propietarios de los gatos buscan distraerse en sus teléfonos, quedarse dormidos o ver televisión. Y en otra área aislada se hacen los análisis a los pacientes felinos para determinar si son candidatos a recibir la vacuna.
Un virus letal
Tania Tóchez, administradora de la Veterinaria Cat home y presidenta de la Fundación Hogar Felino, menciona que la situación es compleja, que aunque la panleucopenia ha existido por décadas, el brote actual destaca por su agresividad.
«Desde septiembre y octubre empezamos a recibir reportes. Se sospechaba de envenenamiento por la rapidez de las muertes, pero los síntomas eran claros: vómito y diarrea», comenta Tóchez.
El virus, a menudo comparado con el parvovirus canino por su sintomatología, ataca los glóbulos blancos y puede causar la muerte en un lapso de 24 horas a una semana.
Según cifras de la Fundación, la tasa de supervivencia es de apenas el 2%. «Hemos recibido reportes de hasta 700 gatitos positivos en un solo día en instituciones como Chivopet; los hospitales, tanto públicos como privados, están explotados», añadió.
San Salvador 10/01/2026
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Foto EDH / Miguel lemus
Demanda de vacunas
La alta demanda ha provocado una crisis de suministros, Tania menciona que se aplicaron más de 1,000 vacunas en un solo fin de semana, agotando el stock disponible. «La gente viene aquí porque sabe que somos especialistas, pero cada día es más difícil abastecerse», lamenta.
la vacuna se acaba más rápido.
Mientras tanto no dejan de ingresar personas con sus pacientes peludos, con rapidez se llenan fichas de control y datos, minuciosamente se les consulta si han visto a sus gatos con un comportamiento diferente, temperatura elevada o vómitos.
Luego se les explica que la vacuna solo se aplica a gatos sanos, todos asienten con el rostro pareciendo entender los requisitos y condiciones.
Cada gato es registrado en la veterinaria. Foto EDH/Miguel Lemus
Pese a que el Ministerio de Salud mostró interés inicial tras los reportes de muertes masivas, la Fundación Hogar Felino señala que aún no existe un apoyo gubernamental concreto para facilitar el acceso a vacunas a precios accesibles.
«La vacuna es la prevención, no la cura. Necesitamos que la población entienda la importancia de vacunar antes de que el virus llegue a sus hogares», concluyó Tóchez.