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Hospital Rosales ofrecerá trasplantes gratis de médula ósea, que puede costar desde $9 mil a $174 mil

Sólo 13 países del continente ofrecían este tratamiento, que va desde los 9,000 dólares y que, en muchos casos, de no ser tratado deriva en la muerte del paciente. Esta es una de las grandes novedades del nuevo Rosales

Hospital Rosales
Vista aérea del nuevo Hospital Rosales. Foto EDH/Cortesía Secretaría de Prensa.

El nuevo Hospital Nacional Rosales marcará un antes y un después en la atención de enfermedades complejas en El Salvador al incorporar, por primera vez en el sistema público nacional (no existe en el privado según información del gobierno), la realización de trasplantes de médula ósea o trasplantes de células hematopoyéticas, un procedimiento altamente especializado que hasta ahora obligaba a muchos pacientes salvadoreños a buscar tratamiento en el extranjero.

Durante la inauguración del moderno centro hospitalario, que brindará servicios gratuitos, el presidente Nayib Bukele destacó que esta prestación médica nunca había estado disponible en el país debido a la falta de especialistas capacitados para realizarla.


“Por ejemplo, el trasplante de médula ósea nunca se ha hecho aquí porque no había nadie que lo pudiera realizar. Si queremos brindar ese servicio al pueblo, tenemos que traer gente que lo pueda hacer y ponerles salvadoreños a la par para que aprendan y, en unos años, también puedan hacerlo”, afirmó el mandatario.

El director del hospital, Marvin Aguilar, confirmó que entre los nuevos servicios de alta complejidad se encuentra el trasplante de médula ósea, además de cirugía robótica, un quirófano híbrido y tecnología médica de última generación.

“Esto representa una esperanza para nuestra población, para aquellos que padecen de estas enfermedades complejas, pues les vamos a poder dar ese tratamiento”, expresó Aguilar.

Hasta ahora, pacientes salvadoreños que requerían este procedimiento debían viajar a países como Brasil, Estados Unidos u otras naciones de Sudamérica, lo que implicaba gastos que podían ascender a decenas o incluso cientos de miles de dólares, y que se incrementaban si se realizaba en Europa.

“Yo recuerdo que cuando había alguien que necesitaba un trasplante de médula ósea lo que se hacía era una colecta para poderle pagar el tratamiento en Brasil, o en Estados Unidos, o en países donde se podía tener un tratamiento de esos; ahora lo podemos tener acá”, sostuvo Bukele.

Dentro de las novedades el Hospital Rosales incorpora dos robots quirúrgicos. Foto EDH/Cortesía Secretaría de Prensa de la Presidencia.

Un tratamiento vital para enfermedades graves

El trasplante de médula ósea, también conocido como trasplante de células hematopoyéticas, consiste en reemplazar la médula ósea dañada o enferma por células madre sanas capaces de restaurar la producción normal de células sanguíneas, según MedlinePlus.

La médula ósea es un tejido esponjoso localizado en el interior de huesos como la cadera, el esternón y los fémures. Allí se producen los glóbulos rojos, encargados de transportar oxígeno; los glóbulos blancos, que combaten infecciones; y las plaquetas, esenciales para la coagulación.

El procedimiento se utiliza principalmente para tratar enfermedades hematológicas y oncológicas como leucemias, linfomas, mieloma múltiple, anemia aplásica, talasemia y algunos trastornos autoinmunes. También puede ser necesario cuando tratamientos agresivos de quimioterapia o radioterapia dañan la capacidad de la médula ósea para producir células sanguíneas, añaden Tua Saúde y Medical News Today.

«Qué alegría poderle dar esto a la gente; en otros países, el que tiene dinero puede tener algo bueno. Acá, en El Salvador, estos aparatos no los tiene un hospital privado; alguien con dinero no puede pagar esto, tiene que venir aquí, al nuevo hospital Rosales», dijo Nayib Bukele.

MedlinePlus explica que existen dos modalidades principales. El trasplante autólogo utiliza células madre del propio paciente, recolectadas previamente y reimplantadas después del tratamiento. El trasplante alogénico emplea células provenientes de un donante compatible, ya sea un familiar o una persona no emparentada. Ambas modalidades implican distintos procedimientos, distintos cuidados y también distintos costos, siendo la segunda la más cara en cualquier parte del mundo.

Aunque puede ofrecer posibilidades de curación o aumentar significativamente la supervivencia de los pacientes, se trata de un procedimiento complejo que requiere infraestructura especializada, personal altamente capacitado y un seguimiento médico riguroso para prevenir complicaciones como infecciones o rechazo inmunológico.

Imagen cortesía de la Secretaría de Prensa de la Presidencia.

América Latina aún presenta rezagos

La incorporación de este servicio en El Salvador ocurre en un contexto regional donde el acceso a los trasplantes hematopoyéticos sigue siendo limitado.

Un estudio publicado en la revista científica The Lancet Haematology por los investigadores Gregorio Jaimovich, Robert Peter Gale, Ignacio Hanesman y Juliana Martínez Rolón analizó la situación de estos procedimientos en América Latina en 2021 y encontró profundas desigualdades entre los países de la región.

Según la investigación, los programas de trasplante comenzaron a desarrollarse en América Latina a principios de la década de 1980. Sin embargo, solo 13 de los 28 países latinoamericanos cuentan con programas establecidos, mientras que el 54 % aún carece de ellos.

La encuesta del Grupo Latinoamericano de Trasplante de Médula Ósea (LABMT), utilizada por Jaimovich y compañía para su escrito científico, reportó 4,513 trasplantes realizados, de los cuales 2,771 fueron autólogos y 1,742 alogénicos.

Los investigadores encontraron que la tasa mediana regional era de apenas 58 trasplantes por cada 10 millones de habitantes, muy por debajo de América del Norte y la Unión Europea, donde las tasas alcanzaban 393 y 450 trasplantes por cada 10 millones de habitantes, respectivamente. El estudio concluye que la tasa latinoamericana es aproximadamente siete veces menor que la observada en esas regiones desarrolladas.

Asimismo, identificó que factores como el gasto en salud, la disponibilidad de médicos especializados y el número de equipos de trasplante influyen directamente en el acceso de los pacientes a estos procedimientos.

Tasa de trasplante de médula ósea en los países latinoamericanos en donde existe dicha tecnología por cada 10 millones de habitantes, basado en el estudio El estado del trasplante de células hematopoyéticas en América Latina, disponible en https://www.thelancet.com/journals/lanhae/article/PIIS2352-3026(20)30410-5/fulltext



Las tasas de trasplante están influenciadas por las desigualdades socioeconómicas. El coeficiente de Gini, una medida estadística de la desigualdad económica y la dispersión de ingresos dentro de un país, indica si la riqueza de una nación se distribuye equitativamente entre sus habitantes (coeficiente de Gini = 0) o si, en una situación de desigualdad máxima, una sola persona posee toda la riqueza del país (coeficiente de Gini = 100), señala el estudio.

Según un documento de UNICEF, América Latina tiene uno de los índices de Gini neto regional más alto (48.3 – dicho valor puede haber variado en los últimos años), pero el informe señala que «curiosamente, las tasas de trasplante en América Latina son entre siete y ocho veces menores que en Estados Unidos, a pesar de tener un coeficiente de Gini similar, incluso después de ajustar por el PIB per cápita».

«En los datos obtenidos del cuestionario complementario de LABMT encontramos una gran variación en las tasas de trasplante según la fuente de financiamiento y el tipo de hospital. En algunos países latinoamericanos, incluidos México, Uruguay, Costa Rica, Cuba, Panamá y Uruguay, los trasplantes son financiados principalmente con fondos públicos, mientras que en otros países (por ejemplo, Argentina) son financiados principalmente por el sector privado. A menudo opera un sistema mixto de financiamiento. En teoría, todos los países latinoamericanos participantes en LABMT, excepto Paraguay y Venezuela, tienen acceso universal al trasplante. Sin embargo, es cuestionable si este sistema funciona de manera efectiva», menciona.

Costos que pueden superar los $170,000

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio está relacionado con el elevado costo de los trasplantes en la región.

Los investigadores encontraron diferencias significativas entre países latinoamericanos dependiendo del tipo de procedimiento.

Los trasplantes autólogos registraron costos que oscilaron entre los $9,000 en Panamá y los $65,000 en Costa Rica.

En el caso de los trasplantes alogénicos con donante familiar compatible, los costos variaron desde $15,000 en México hasta $86,000 en Uruguay.

Las cifras más elevadas correspondieron a los trasplantes con donantes no emparentados compatibles, cuyos costos fluctuaron entre $18,000 en Panamá y $174,000 en Chile, sin incluir los gastos asociados a la obtención del donante.

Los autores destacan que estas diferencias económicas reflejan las desigualdades existentes en los sistemas de salud latinoamericanos y explican por qué miles de pacientes no logran acceder a tratamientos potencialmente curativos.

“Estos datos sugieren que muchas personas que podrían beneficiarse de un trasplante no están recibiendo uno”, concluye el estudio publicado en The Lancet Haematology.

Tecnología de alta especialización

Además del programa de trasplante de médula ósea, el nuevo Hospital Rosales incorpora dos robots quirúrgicos, nueve quirófanos multifuncionales, un quirófano híbrido de alta especialización, tres tomógrafos estratégicamente distribuidos y una Sala de Hemodinamia Avanzada equipada con un angiógrafo que, según las autoridades, es único en Centroamérica. Un angiógrafo, según la clínica especializada INDISA (Chile) «es un equipo que emite rayos X y que permite observar los vasos sanguíneos. Para lograr esto se usa una sustancia llamada “medio de contraste”, que al inyectarla en un vaso sanguíneo (arteria o vena) permite hacer visible la anatomía vascular y los defectos de ella en una pantalla de alta resolución mediante el procesamiento por un computador.

El hospital también contará con áreas especializadas para hemato-oncología, nefrología, urología y una unidad de hemodiálisis equipada con 140 máquinas capaces de atender a más de 400 pacientes diariamente.

Otro de los servicios incorporados es un Centro de Atención a la Primera Infancia (CAPI), destinado a niños entre cuatro meses y tres años de edad, con espacios para estimulación temprana, actividades educativas y atención especializada para lactantes.

El Centro de Atención a la Primera Infancia (CAPI) del nuevo Hospital Rosales. Foto EDH/Cortesía Secretaría de Prensa de la Presidencia.

Durante el recorrido por las instalaciones, Bukele reiteró que todos los servicios del hospital serán gratuitos para la población.

“Financiado por los mismos impuestos que los salvadoreños ya estaban pagando, no por impuestos más altos”, afirmó el mandatario.

La incorporación del trasplante de médula ósea representa uno de los avances más significativos anunciados para el nuevo Hospital Rosales, al abrir la posibilidad de que pacientes con enfermedades hematológicas complejas puedan recibir en el país un tratamiento que históricamente ha estado fuera del alcance de la mayoría de los salvadoreños debido a su elevado costo y a la falta de infraestructura especializada.

El costo total de esta infraestructura nueva así como el de mantenimiento no ha sido develado.

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