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El secreto familiar en la violencia de género perpetúa control e impunidad del maltratador, advierte la CSJ

La CSJ advierte que el silencio familiar perpetúa el abuso y la impunidad, actuando como una ley implícita que protege al agresor

Ilustración sobre acoso sexual de Pexels
La CSJ indica que romper el silencio se percibe como una «traición» a la familia, situación que no debería de ocurrir. Foto Rocketmann Team / Pexels

El secreto familiar no existe para cuidar a la familia, sino para perpetuar el control y la impunidad del maltratador. Así lo sostiene la Unidad de Género de la Dirección de Atención Integral a las Mujeres y Acceso a la Justicia de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en su boletín N.º 17 de agosto de 2026, titulado «El silencio familiar en la violencia de género»

La publicación institucional explica que el secreto en estos contextos funciona como una ley implícita de silencio que protege al agresor, aísla a la víctima y normaliza situaciones de abuso bajo el pretexto de «proteger la honra» o «mantener la unidad del hogar».

Dinámica del silencio

El informe detalla la manera en que opera esta problemática dentro del hogar:

  • Normalización del abuso: Se enseña a los integrantes de la familia a minimizar conductas violentas o a justificarlas («así es su carácter», «está bajo mucho estrés»).
  • Transferencia de culpa: La víctima asume la responsabilidad del conflicto para no quebrantar la imagen externa del hogar.
  • Lealtad invisible: Romper el silencio se percibe como una «traición» al núcleo familiar, lo que genera un profundo sentimiento de culpa.
  • Aislamiento social: El temor a que la red externa descubra la realidad reduce el contacto con amigos, vecinos y profesionales.

Impacto en el entorno familiar

De acuerdo con la CSJ, el secreto afecta directamente a los miembros del núcleo familiar:

  • Víctima principal: Pérdida de la red de apoyo, deterioro de la salud mental, invalidación emocional y sumisión progresiva.
  • Hijos e hijas (testigos): Aprendizaje de roles de género asimétricos, normalización del conflicto y afectación emocional no procesada.
  • Entorno extendido: Complicidad involuntaria al omitir señales de alerta o evitar intervenir.

Estrategias para romper el secreto

Para superar esta barrera, la Unidad de Género plantea cuatro acciones clave:

  1. Reconocer el abuso: Identificar las formas de violencia (física, psicológica y económica) sin matices ni justificaciones.
  2. Validar la experiencia: Entender que buscar ayuda fuera del hogar no es una traición, sino un acto de protección y cuidado.
  3. Construir redes seguras: Contactar con profesionales, líneas de atención de emergencia o grupos de apoyo especializados.
  4. Desvincular la vergüenza: La responsabilidad del abuso recae exclusivamente en quien lo ejerce, nunca en quien lo sufre o lo revela.

Atención y contacto institucional

La Dirección de Atención Integral a las Mujeres y Acceso a la Justicia ofrece servicios de asistencia técnica, análisis y seguimiento, así como formación y sensibilización.

Las consultas se atienden en el primer nivel de las Oficinas Administrativas y Jurídicas de la Corte Suprema de Justicia, o vía telefónica al 2231-8407 y fax 2231-8300, ext. 3477.

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