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Búsqueda desesperada de supervivientes en Venezuela

La zona más castigada fue La Guaira, población costera vecina a Caracas y donde está el aeropuerto más importante del país, inhabilitado por el sismo. 

Desesperados, venezolanos escarbaban el jueves los escombros de edificios que colapsaron para intentar rescatar a sus seres queridos, tras dos potentes terremotos que dejaron al menos 188 muertos.

Edificios quedaron hechos polvo, otros fracturados y la gente corrió en pánico para resguardarse tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que golpearon el norte del país el miércoles, con menos de un minuto de diferencia.


La zona más castigada fue La Guaira, población costera vecina a Caracas y donde está el aeropuerto más importante del país, inhabilitado por el sismo. 

La presidenta Delcy Rodríguez, que asumió el poder de forma interina tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos, visitó el jueves esta región que declaró «zona de desastre» y donde la AFP constató saqueos.

Su hermano, el jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, informó el nuevo balance de muertos y dijo que 1.520 personas están heridas.

En redes sociales abundan pedidos de información por desaparecidos, muchos en La Guaira. Las personas consultan listados que despliegan los hospitales públicos con nombres de heridos.

Entre los heridos hay varios niños que fueron rescatados. Algunos llevan su nombre escrito en marcador en una cinta atada a la muñeca y no saben su apellido ni el nombre de sus padres.

«Fue terrible. Todo, todo se desplomó», dijo a la AFP Yilsmaris Blanco mientras observa el caos a su alrededor en Catia La Mar, un sector del estado costero. «Estamos vivos, pero hay personas que están ahorita sufriendo con sus familiares tapiados, con sus familiares pisados que no los pueden sacar».

El mundo en solidaridad ha ofrecido enviar equipos de socorristas para apoyar a las desbordadas autoridades locales. El papa León XIV informó que asignó una ayuda de emergencia de más de 100.000 dólares.«Vengan a ayudar»

En el caos de Catia La Mar, los vecinos escuchaban desde hacía horas a una niña atrapada con vida. «¡Se necesita gente que venga a ayudar, militares, que vengan a ayudar!», dijo desesperado Dani Rizo, de 48 años. «Si vienen la podemos sacar».

Falleció a los minutos, solo su perro se salvó.

«Mi casa se cayó completa, perdí familia, se murió mi suegra, tengo a mi hija desaparecida, no la consigo», dijo Jean Alexander Capote, de 48 años, frente a un edificio de más de 15 pisos que perdió varias paredes en los temblores.

Cerca de ahí, hombres y mujeres salían de un comercio saqueado con bolsas llenas de productos.

El primer sismo ocurrió a las 18H04 locales del miércoles, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Le siguió casi un minuto después el de 7,5, el más potente que ha sacudido Venezuela desde 1900.

La fuerza de estos terremotos fue tal que se sintieron hasta en Colombia, donde sonaron algunas alarmas. Desde entonces se reportaron más de 130 réplicas.

El sismo se sintió también en otros estados.

Venezuela es un país sísmico, aunque desde 1997 no se registraba un gran terremoto. El último de gran magnitud fue en Cariaco, población costera al noreste, y dejó 73 muertos. El último en Caracas fue en 1967 con 236 fallecidos.

Rescatistas en camino

El gobierno interino decretó el estado de emergencia nacional y declaró La Guaira como una «zona de desastre».

Un médico en un hospital caraqueño dijo que recibieron desde muy temprano heridos trasladados desde el balneario, donde los centros asistenciales están colapsados.

La presidenta dijo que habló con el coordinador de la ONU en el país y que ya hay «rescatistas especializados» en camino para apoyar en la búsqueda de supervivientes.

El presidente estadounidense, Donald Trump, prometió ayudar a sus «nuevos y grandes amigos». Su secretario de Estado anunció posteriormente se enviarán «de inmediato» equipos de búsqueda y rescate, recursos médicos y asistencia humanitaria.

La mayor parte de los países de América Latina también manifestaron su solidaridad y ofrecieron ayuda. Chile y México, países con probada experiencia en el manejo de terremotos, anunciaron el envío de socorristas.

España, Alemania, Italia, Suiza, China, India y la Unión Europea también ofrecieron ayuda.

El aeropuerto internacional está cerrado, pero Caracas cuenta con una base aérea en plena ciudad.

Pánico en Caracas

Las escenas de destrucción y pánico se reprodujeron igualmente en Caracas.

En el acomodado barrio de Altamira, de los más sísmicos de la capital, un edificio de 22 plantas se vino abajo. Poco después de las sacudidas, vecinos gritaban los nombres de sus familiares con la esperanza de recibir alguna respuesta.

En otros barrios lo mismo: casas destruidas, edificios agrietados.

«¡Ay Dios, ¿por qué ocurre esto? Ay padre!», se lamentaba una mujer frente a otros edificios convertido en escombros. Un hombre la abrazó para calmarla.

Muchos durmieron en la calle o en autos. El jueves por la mañana no había prácticamente ningún comercio abierto, aunque sí había gran movimiento de vehículos.

«Está temblando, está temblando ahorita», alertaban los vecinos durante las réplicas cerca de un edificio que ya estaba destruido. 

Algunos se trasladaron a zonas más seguras mientras otros observaban cómo equipos de rescate movían los escombros con una máquina.

Saquean comercios en zonas de la costa central de Venezuela afectadas por terremotos

Decenas de personas asaltaron este jueves en la localidad venezolana de La Guaira (norte) varios de los comercios destruidos por dos terremotos ocurridos el miércoles en este país suramericano, que ha vivido en las últimas horas una treintena de réplicas.

Montándose sobre los techos de varios establecimientos desplomados y hasta atravesando calles totalmente rotas, grupos de personas ingresaron, como pudieron, a estos locales para llevarse alimentos, medicinas y hasta electrodomésticos como televisores, lavadoras o aires acondicionados.

Algunos sacaban los productos de sus cajas y se los llevaban en bolsas.

EFE pudo ingresar a una de las sedes de las franquicias de farmacias del país, Farmatodo, en la zona conocida como Caribe y observó cómo sus anaqueles quedaron totalmente vacíos.

«De un momento a otro (…) Comenzaron a romper una pared que es donde estaban chucherías (golosinas), refrescos y demás (…) y yo estaba aquí cargando mi teléfono», contó a EFE Gabriel Aldana, de 18 años y residente de la ciudad de Caraballeda.

Equipos antimotines bajaban por la vía que comunica a La Guaira con Caracas mientras ocurrían estos saqueos.

El Caribe venezolano fue sacudido este miércoles por dos fuertes terremotos con apenas 39 segundos de diferencia, de magnitud 7,2 y 7,5, respectivamente, según informó el sistema oficial de alerta de tsunamis de Estados Unidos.

El Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos explicó que ambos temblores conformaron un «doblete sísmico», un fenómeno en el que dos terremotos de gran magnitud ocurren con pocos segundos de diferencia en la misma zona. 

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