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Advierten que nuevos controles bancarios de EE. UU. afectarán a inmigrantes y tepesianos salvadoreños

Los salvadoreños amparados bajo el TPS podrían enfrentar mayores obstáculos para mantener empleos formales y operar dentro del sistema bancario estadounidense tras las nuevas medidas anunciadas por la Casa Blanca. (Fotos EFE).

La reciente medida anunciada por el gobierno de Donald Trump en Estados Unidos, y que incluye mayores controles en el sistema financiero de ese país, podría agregar más dificultades para la complicada situación de los migrantes salvadoreños que dependen del empleo formal para subsistir y para enviar remesas a sus familias, según dijo Salvador Sanabria, director de la organización El Rescate, a El Diario de Hoy.

Esta es una entidad con más de 40 años de existencia y que se dedica a brindar asistencia a la comunidad migrante en territorio nortemaricano, pero sobre todo a salvadoreños.


El planteamiento de Sanabria surge luego de que la Casa Blanca anunciara ayer estas medidas, las cuales están orientadas, según el gobierno estadounidense, a reforzar controles financieros relacionados con fraude, lavado de dinero y uso indebido de identificaciones tributarias.

No obstante, y aunque el comunicado se enfoca en “la seguridad y solidez del sistema bancario” de ese país, el director de El Rescate apunta que, de forma implícita, “lo que busca es poner obstáculos mayores para los migrantes, especialmente aquellos que se encuentran en una situación irregular en este país”, y agrega que, en realidad, “busca desesperar a estas personas para que no vean a este país como una alternativa eh de prosperidad y progreso para ellos como individuos y sus familias”.

Lo anterior a pesar de que Sanabria reconoce que muchos migrantes, incluyendo los salvadoreños, han logrado integrarse a la economía estadounidense a pesar de su situación irregular mediante pequeños negocios familiares y actividades de servicios. “Verdaderamente la pujanza que estos migrantes brindan a la economía de Estados Unidos, especialmente las economías locales como la de California, es grande”, expresa.

Tepesianos

Sin embargo, hay un grupo de salvadoreños que cuentan con el beneficio de Estatus de Protección Temporal (TPS), y según el representante de El Rescate, es uno de los sectores que más riesgo corre con las nuevas medidas implementadas debido a que en septiembre vencerá el período vigente. Sanabria apunta que tienen reportes de muchos de estos beneficiarios que, a pesar de que ya pagaron e hicieron sus trámites de renovación, aún no reciben la confirmación y tampoco explicaciones de por qué el retraso.

“Muchos de ellos, aunque aplicaron y pagaron para obtener la renovación de su permiso de trabajo (…) no han recibido esas nuevas tarjetas de autorización de empleo”, indica Sanabria, al mismo tiempo que subraya que perder el TPS implicaría también perder la autorización legal para trabajar, lo que podría empujar a muchas personas hacia formas de empleo informal, o a operar “fuera del radar”, indica.

Lo anterior es grave por que, de acuerdo con lo que dice la nueva política, si una persona inmigrante no cuenta con mecanismos formales para mover y administrar su dinero, podría ser acusado de evasión de impuestos o, en el peor de los casos, de lavado de dinero, matiza Sanabria, ya que contar con una cuenta bancaria le permitía a los salvadoreños en el exterior poder hacer negocios con sus clientes a la hora de prestar servicios.

¿Pero cómo funcionaba antes de las medidas anunciadas por la Casa Blanca? De acuerdo con el director de El Rescate, antes del endurecimiento de los controles sobre el sistema bancario “la persona migrante solo iba a una unión de crédito o un banco y presentaba el número de identificación tributaria, que es un número que sustituye al número del seguro social”. Esto, detalla, le permitía abrir cuentas de ahorro o de cheques y también declarar impuestos.

Se dificultan operaciones

Sin embargo, Sanabria considera que este aumento en las verificaciones financieras podría dificultar esas operaciones y generar mayores obstáculos para quienes dependen de los servicios bancarios para trabajar, administrar pequeños negocios o enviar remesas familiares, que es el punto más importante debido al gran peso que tienen estas transacciones en la vida familiar de los migrantes.

“Si alguien pierde un empleo formal, tiene que tiene que valerse de una u otra forma para poder sostener el costo de su vida y su grupo familiar en Estados Unidos y, al mismo tiempo, seguir manteniendo el flujo de remesas familiares que envía a su nación de origen”, explica el experto.

Solo en el primer trimestre del año, las remesas familiares que envían los salvadoreños en el exterior alcanzaron los $2,435.5 millones, una cifra histórica y que superó hasta en un 7.3% al total que se enviaron en el mismo período de 2025. Al cierre del año pasado, por ejemplo, los salvadoreños en el exterior, y principalmente los que viven en Estados Unidos, acumularon hasta $9,987.9 millones en remesas enviadas a sus familias en el país, quienes en su mayoría utilizan dicho ingreso para el sustento diario, pagar servicios u otros gastos como educación y salud.

Para Sanabria, la medida anunciada ayer por la Casa Blanca, en un contexto ya difícil por la persecución que la comunidad migrante vive a diario por parte de las autoridades, “es una excusa más para crear y seguir impulsando esa política migratoria caracterizada por su nivel de crueldad”, concluye.

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