Cientos de haitianos han comenzado a recibir citatorios de el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) para colocarles brazaletes electrónicos para mantenerlos localizados mientras se define su situación migratoria, con mayor probabilidad hacia un proceso de deportación, informaron la cadena hispana de noticias Univisión y el diario The Washington Post.
La fuente dice que los dispositivos los condenan a estar prácticamente en sus hogares.
De acuerdo con el diario The Washington Post, los citatorios comenzaron a ser enviados a ciudadanos haitianos con el estatus de Protección Temporal (TPS) a unas semanas de que la Corte Suprema permitió a la administración de Trump poner fin a sus protecciones humanitarias.
El diario cita a Guerline Jozef, directora ejecutiva de la Haitian Bridge Alliance, quien dice que cerca de 50 habitantes de ese país fueron citados a las oficinas del ICE en Springfield, Ohio. Al llegar los arrestaron, luego les colocaron los dispositivos y los dejaron en libertad condicional. Los brazaletes no les permiten alejarse más de 75 millas de sus hogares; de lo contrario, el aparato electrónico emitirá una alerta de rastreo.
En junio, miles de haitianos se enteraron del fallo de la Corte Suprema que los obliga a irse de Estados Unidos o ser deportados, ya que el estatus de protección especial que les permitía vivir y trabajar legalmente había terminado.
Organización pro derechos civiles calculan que en Estados Unidos viven 350,000 bajo el TPS, muchos de los cuales trabajan las áreas de salud y construcción, entre otras.
A finales de julio, la cadena CBS, citando documentos internos y dos fuentes de ICE, reveló que esta agencias prepara un operativo para aumentar los arrestos y las deportaciones de migrantes haitianos al expirar el TPS.
Según el reporte, del que también informó Fox News, los planes contemplan realizar detenciones en Ohio, donde residen importantes comunidades haitianas, incluidas las de la ciudad de Springfield, y trasladar rápidamente a los detenidos en vuelos de deportación hacia Haití, un país que atraviesa una profunda inestabilidad política y social y que sufre los niveles más altos de crimen violento del continente, según datos del Banco Mundial.
Según Fox News, contemplaba redadas en el estado de Ohio, donde se concentran importantes comuidades de origen haitiano, particularmente en la ciudad de Springfield, donde inició la colocación de brazaletes.
Los planes prevén el traslado rápido de los detenidos hacia vuelos de expulsión con destino directo a Haití, un país sumido en una severa crisis política e institucional y golpeado por los índices de violencia criminal más altos del continente, de acuerdo con registros del Banco Mundial.
De acuerdo con CBS, quienes pierdan el TPS dejarán de tener autorización para trabajar y podrán ser arrestados por ICE para iniciar su proceso de deportación, aunque quienes no tengan una orden previa de expulsión conservan, por regla general, el derecho a comparecer ante un juez de inmigración antes de su expulsión del país.
Springfield, el epicentro del temor
La agencia EFE recordó que Springfield, en el estado de Ohio, se convirtió durante la campaña presidencial de 2024 en uno de los focos del debate migratorio después de que Trump difundiera afirmaciones falsas de que inmigrantes haitianos se comían las mascotas de los residentes, una acusación que se desmintió ampliamente, pero que desencadenó una oleada de ataques y amenazas contra esa comunidad.
Según Univisión, entre residentes y líderes comunitarios predomina la preocupación por el futuro de las familias que durante años han construido su vida en esta ciudad. Ciudadanos estadounidenses de padres haitianos aseguran que la situación es cada vez más complicada para quienes dependen de esa protección migratoria. Diferentes organizaciones han pedido que regrese el programa de protección y se detengan los operativos del ICE.
El TPS es un programa humanitario que permite a ciudadanos de países afectados por guerras, desastres naturales u otras crisis extraordinarias residir y trabajar temporalmente en EE.UU.
Al inicio del segundo mandato de Trump, cerca de 1,3 millones de personas de 17 países estaban amparadas por este beneficio.
Desde entonces, su Gobierno ha puesto fin o ha intentado eliminar el TPS para 13 de esos países, una medida que podría afectar a cerca de un millón de beneficiarios.