Creciente competencia y la baja demanda ejercen presión en las MYPE salvadoreñas
El aumento en la creación de empresas y los cambios en el consumo están creando un escenario más competitivo para las micro y pequeñas empresas en el país. Según FUSAI, el pasar de un empleo formal hacia un emprendimiento podría ser una de las causas.
Por Juan Carlos Mejía
Publicado el 24 febrero 2026 - 9:01
En el sector comercio se concentran la mayoría de los micro y pequeños negocios en El Salvador. |Foto EDH/Archivo.
Javier es un emprendedor salvadoreño que desde hace varios años ha tenido que ir adaptándose a los cambios del mercado para mantener a flote su negocio, el cual consiste en una venta de accesorios como relojes, billeteras y lentes, y aunque ha logrado mantenerse activo hasta la fecha, asegura que, actualmente, emprender se siente distinto a como era hace algunos años, pues ahora hay más competencia, los clientes tienen distintos hábitos de consumo y comercializar sus productos amerita más ajustes y esfuerzo.
“Antes la gente decía ‘está bien, yo llego tal día’, y llegaban, pero ahora te dicen que van a venir y no llegan porque prefieren que todo sea envío”, señala, al mismo tiempo que explica que, según su experiencia, muchos clientes ya no se desplazan hasta los puntos de venta y optan por comprar en línea, algo que ha obligado a los pequeños comerciantes y emprendedores, como él, a cambiar la forma en que trabajan.
La experiencia de Javier coincide con los resultados del informe Dinámica Empresarial MYPE, que presentó el Observatorio MYPE de la Fundación Salvadoreña de Apoyo Integral, y el cual muestra un escenario cada vez más común entre las micro y pequeñas empresas (mypes) del país, es decir que mientras por un lado la cantidad de negocios va en aumento, las ventas o la demanda no necesariamente crecen de forma paralela.
Puntualmente, el estudio señala que el principal obstáculo al que se enfrentaron las mypes al cierre del año pasado fue el aumento de la competencia pues hasta un 48.2 % de los microempresarios encuestados en el informe señaló este factor “inhibidor”. Dentro de ese grupo afectado por ese aumento en el número de nuevos negocios, hasta un 33.8 % opinó que esto les afecta porque son negocios que ofertan productos o servicios similares.
Por otro lado, el 12.6% de estos microempresarios afirmaron que las afectaciones se deben al ingreso de empresas o negocios más grandes. Según el informe, este aumento de nuevos negocios “puede responder a distintos factores. Por un lado, podría estar asociado a una mayor actividad económica y a un dinamismo emprendedor más intenso, particularmente en períodos de recuperación y cierre de año. Por otro lado, también podría reflejar que algunas personas han pasado de una situación de empleo formal a emprender como alternativa de generación de ingresos”.
Según datos recientes del Centro Nacional de Registros, durante el 2025 hasta 7,274 sociedades o negocios nuevos se inscribieron en el Registro de Comercio de esa entidad.
Asimismo, el informe de FUSAI apunta que “el aumento de la competencia configura un entorno más exigente para las MYPE, en el que la eficiencia operativa, la diferenciación y la capacidad de adaptación adquieren más importancia”.
A propósito de esto, Javier reconoce que su negocio ha logrado sostenerse por estrategias como traer producto desde otros países, algo que no está al alcance de todas las mypes. “Nosotros traemos productos directos de China o Panamá y eso ayuda, porque hay otros que tienen que comprar aquí mismo y sus márgenes son más pequeños”, sostiene, algo que se relaciona directamente con esa necesidad de diferenciación que menciona el informe.
Además de estas dificultades, el informe advierte que la disminución de la demanda es otro inhibidor al que se están enfrentando las micro y pequeñas empresas, pues según los encuestados, hasta un 29.4% señaló este factor como una dificultad importante durante el cuarto trimestre de 2025. En este sentido, hasta un 12% de ese grupo atribuyó esa disminución a cambios en las preferencias de los clientes, mientras que un 9.9 % afirmó que la razón es la situación económica del país en general.
Debido a lo anterior, Javiera se cuestiona si las personas no tienen tanto tiempo para salir a comprar o si simplemente prefieren no salir, pues coincide en que la forma de comprar ha cambiado. Por ello, ha tenido que hacer uso de las herramientas de redes sociales, como TikTok, para posicionarse entre sus públicos objetivo.
Ese tipo de ajustes refleja lo que también muestran los datos del informe pues, aunque el Índice de Confianza Empresarial de FUSAI alcanzó niveles positivos (108.8 puntos al cierre del cuarto trimestre de 2025), los empresarios siguen enfrentando un entorno que exige adaptarse constantemente.
De hecho, el mismo informe arroja que hasta un 63.6 % de los micro y pequeños empresarios espera que sus negocios tengan un comportamiento favorable al inicio de 2026, aunque el optimismo se moderó ligeramente frente al trimestre anterior, lo que significa que hay expectativas positivas, aunque con mayor cautela.
Los otros factores inhibidores
Además del aumento en la competencia o la disminución de la demanda, las dificultades financieras también son un inhibidor para las mypes, pues el informe indica que hasta un 31.2 % de los microempresarios encuestados enfrenta problemas de este tipo, principalmente por la disminución de ingresos y la aparición de gastos imprevistos.
En el caso de Javier, uno de los retos a los que se enfrenta se relaciona más con los sistemas de pago pues, aunque señala al aumento del turismo en el país como algo positivo y como una posibilidad de tener nuevos clientes, muchos de estos turistas no utilizan efectivo y él aún no puede asumir el costo de un sistema de cobro digital. “El POS te quita entre 3 % y 7 %, y hay productos a los que les ganamos muy poco. He dejado ir clientes porque no puedo aceptar tarjeta”, explica.
La situación refleja una realidad muy común entre las micro y pequeñas empresas, como lo es el operar con márgenes reducidos que dificultan invertir en herramientas que podrían ampliar las ventas, pero que implican costos adicionales difíciles de absorber.
A pesar de todo, el sector muestra señales de resistencia pues, puntualmente, el informe indica que el empleo dentro de las mype, durante el cuarto trimestre del año pasado, mantuvo una tendencia positiva con respecto al trimestre anterior, pues el 26.4 % de empresas aumentó su número de empleados, mientras que el porcentaje que redujo trabajadores bajó al 16.2 %.
Para Javier, el reto ahora no es solo vender más, sino mantenerse vigente. “Todo emprendedor quiere crecer, aprender nuevas formas de vender, conocer productos nuevos. A veces es demasiada información, pero toca adaptarse”, concluye.