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Igor Scalisi Palminteri, el pintor de barrio que convirtió a Rosalía en la nueva «Santuzza» de Palermo

Cuál es la historia detrás de Igor Scalisi Palminteri, el muralista que revolucionó el arte urbano en Italia al fusionar la estética de la cantante Rosalía con la devoción por la milagrosa patrona de Palermo.

Igor Scalisi Palminteri el muralista de Rosalia
Igor Scalisi Palminteri, el muralista que sorprendió al mundo con su mural de Rosalía como una santa, en foto compartida en su Facebook el 21 de noviembre de 2024. Foto: imagen de carácter ilustrativo y no comercial / https://www.facebook.com/photo.php?fbid=919070656988058&set=pb.100066553971452.-2207520000&type=3

El nuevo mural que adorna las calles de Palermo ha desatado un fenómeno mediático global. Titulada Estasi (Éxtasis), la obra muestra a la superestrella de la música urbana española, Rosalía, envuelta en la mística iconografía de una santa.

Sin embargo, para entender el alma de esta pintura no basta con mirar a la celebridad; es necesario conocer la profunda trayectoria vital y espiritual de su creador, Igor Scalisi Palminteri.


Nacido en Palermo en 1973, Palminteri se autodefine como un «pintor de barrio». Su propuesta artística actual no es un acto de provocación fortuito, sino el fruto directo de sus experiencias de vida. A los 20 años, el artista ingresó a la Orden Capuchina, donde permaneció durante siete años en un entorno de profunda reflexión espiritual.

Tras esta etapa, se graduó en Pintura en la Academia de Belle Artes de Palermo y decidió adoptar el apellido de su madre tras su prematura muerte. Pero su carrera tomó un rumbo definitivo cuando comenzó a dirigir talleres de artes visuales para niños y adolescentes en riesgo de exclusión social.

Igor Scalisi Palminteri el muralista de Rosalia
El artista Igor Scalisi Palminteri junto a un grupo de jóvenes, en foto compartida en su cuenta de Facebook, el 8 de mayo de 2025. Foto: imagen de carácter ilustrativo y no comercial / https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1037755555119567&set=pb.100066553971452.-2207520000&type=3

Fue con ellos, en las periferias y calles vulnerables, donde pintó sus primeros murales y descubrió su verdadera vocación: un arte con enfoque social vinculado a las personas que habitan los muros.

«Lo que hago es fruto de mi trayectoria vital, desde mi encuentro con los frailes capuchinos hasta los años en la Academia y el trabajo con los niños… Mis raíces están en la calle», afirma el autor en su sitio oficial, cuya obra explora de forma constante y ambigua la naturaleza humana a través de lo sagrado.

¿QUIÉN ES SANTA ROSALÍA Y POR QUÉ ES PATRONA DE PALERMO?

Para los palermitanos, Santa Rosalía —cariñosamente llamada «La Santuzza»— es mucho más que una figura religiosa; es el símbolo máximo de la identidad y resiliencia de la ciudad. Según la tradición, esta noble del siglo XII renunció a las riquezas para vivir como ermitaña en una cueva del Monte Pellegrino.

En 1624, mientras Palermo era diezmada por una devastadora epidemia de peste, el espíritu de Rosalía se apareció a un cazador para revelarle dónde estaban sus restos fósiles.

Igor Scalisi Palminteri el muralista de Rosalia
Versión de Santa Rosalía de Igor Scalisi pintada en la Lanza, Palermo. La postal fue compartida por el artista en sus redes sociales. Foto: imagen de carácter ilustrativo y no comercial / https://www.instagram.com/p/DW_1FZAiNNr/
Igor Scalisi Palminteri el muralista de Rosalia
Detalle del mural que fusiona a la cantante urbana Rosalía con la santa patrona de Palermo, captado por la lente de @vedi_palermo. Foto: imagen de carácter ilustrativo y no comercial / https://www.instagram.com/p/DZ5FStkiChN/?img_index=1

La leyenda cuenta que, al pasear sus huesos en procesión por la ciudad, la peste cesó milagrosamente. Desde entonces, el pueblo le rinde una devoción inquebrantable, celebrando cada año su liberación.

La decisión de Palminteri de fusionar a la cantante española con la patrona milenaria nació de una conexión cultural contemporánea. En su álbum Lux, Rosalía incluyó el tema Focu ‘Ranni, donde canta versos en dialecto siciliano y rinde homenaje directo a la santa.

Al escuchar la frase «mi jittaiu nta lu nenti pi nun pèrdiri a libbirta» (Me lancé al vacío para no perder mi libertad), el muralista conectó la búsqueda de libertad de la artista urbana española con la de la joven ermitaña del siglo XII.

Reelaborando el icono sin despojarlo de su carácter sagrado, Igor pintó a la estrella de la música ibérica sobre fondos dorados que emulan los mosaicos bizantinos locales y las luminarie del tradicional Festino de Palermo.

Así, transformó un muro de ladrillos en un espacio de diálogo comunitario donde el pasado y el presente de Sicilia se abrazan, uno que se hizo viral y que ha generado reacciones encontradas.

Pero eso es lo que hace el arte: dialogar, cuestionar, transformar.

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