Light
Dark

Torres de auxilio: La otra cara de EE.UU. para salvar a migrantes

Ante el sol y la desorientación en la frontera sur de EE.UU., las torres de auxilio de la Patrulla Fronteriza se convierten en un rescate vital

Un total de 63 torres han sido instaladas en todo el sector del Río Grande, en EE.UU. con la finalidad de auxiliar a las personas que lo requieran. Foto EDH/Cristian Díaz

En las extensas y áridas tierras de la frontera sur de Texas, en EE.UU. la imagen de la Patrulla Fronteriza suele asociarse de inmediato con operativos de control migratorio y detenciones.

Sin embargo, en el terreno donde las temperaturas extremas y el entorno hostil no dan tregua, los agentes patrullan desempeñando también una labor de auxilio vital: la salvaguarda de vidas humanas expuestas al peligro, la deshidratación y el abandono.

En el Sector del Valle de Río Grande, una franja que abarca más de 200 millas y comprende nueve estaciones migratorias, opera el Programa de Migrantes Extraviados (Missing Migrant Program).

Esta iniciativa humanitaria de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) centra sus esfuerzos en cuatro pilares fundamentales: prevenir que la gente se dañe o lastime, localizar a quienes están perdidos en el monte o detenidos, identificar a los fallecidos a través de huellas dactilares o ADN en colaboración con agencias externas, y reunir a los seres queridos con las familias (ya sea con vida o mediante la entrega de restos).

Basta con oprimir un botón para que las personas que lo requieran sean auxiliadas por la Patrulla Fronteriza. Foto EDH/Cristian Díaz

«Nosotros no queremos que nadie se lastime, que nadie se dañe», explica el agente fronterizo Manuel Muñoz, adscrito al programa.

«No solo se trata de detener gente; este es un esfuerzo enfocado en que la gente esté bien». El agente recalca con orgullo su labor, afirmando que aunque la ley exige control, su objetivo principal es evitar que las personas sufran daños severos.

Tecnología e infraestructura de rescate en el desierto

A lo largo del sector se han instalado estratégicamente 63 torres de rescate y más de 22,000 letreros de advertencia y señalización.

Estos avisos se ubican en secciones peligrosas del río con corrientes muy fuertes —advirtiendo que no se cruce por ahí— y junto al muro fronterizo para desalentar saltos que provocan graves fracturas en piernas y brazos.

Asimismo, con el permiso de los dueños de ranchos locales, se han colocado placas numéricas en estructuras como los molinos de viento (wilmíos), permitiendo que cualquier persona que llame al 911 dé ese número exacto para facilitar su ubicación.

Las torres de auxilio funcionan como un salvavidas tecnológico en medio del monte.

Cuando una persona se queda sin batería en su teléfono celular o desorientada, basta con presionar un botón en la torre para enviar una señal de auxilio por radio a la oficina central y a los agentes más cercanos.

Para superar las barreras idiomáticas, las torres tienen capacidad para emitir mensajes en hasta 50 idiomas, destacando los más comunes como español, chino y portugués, además de incluir diagramas visuales con instrucciones claras para presionar el botón y esperar sentado la ayuda.

Agentes del CBP muestran algunas señales instaladas en una amplia zona para advertir de los peligros a las personas. Foto EDH/Cristian Díaz

Una respuesta rápida y especializada

Desde la consolidación de estos recursos a partir de 2019 tras la asignación de fondos del Congreso estadounidense, las torres han registrado más de un centenar de activaciones.

Si bien en los últimos dos años el flujo a través de este sistema específico ha variado, el agente Muñoz recuerda que una sola activación puede auxiliar a grupos numerosos, como ocurrió en un rescate previo que involucró a 21 personas simultáneamente.

El uso de esta infraestructura no es exclusivo de migrantes. En ocasiones recientes, cuatro ciudadanos estadounidenses que caminaban por parques o senderos locales sufrieron desorientación y agotamiento por el sol extremo, recurriendo al sistema para recibir ayuda.

Una patrulla recorre una zona limítrofe con México y al fondo se observa una torre donde hay cámaras que también advierten sobre la presencia de personas. Foto EDH/Cristian Díaz

Cuando se emite la alerta, la normativa exige que los agentes de respuesta cuenten con capacitación en primeros auxilios médicos y acudan equipados con mochilas de medicamentos y suministros de agua.

Mientras que en las zonas cercanas al río las personas suelen salir tras unas horas de caminata con agotamiento y deshidratación leve, aquellos que provienen de rutas más alejadas al norte a menudo requieren ser trasladados de urgencia a hospitales debido a su gravedad.

Una patrulla borra huellas de personas sobre la tierra. Es un método que utilizan para tener el control si en un próximo recorrido encuentran huellas de personas. Foto EDH/Cristian Díaz

A pesar de que el programa cuenta con estos recursos humanitarios y de que lamentablemente se siguen encontrando restos humanos en las zonas apartadas del norte, el mensaje central de los agentes hacia quienes consideran arriesgarse a cruzar de forma irregular es la prevención y la preparación extrema ante un camino donde el sol y el monte pueden ser implacables.

Agentes de CBP patrullan una de las zonas fronterizas con México. Foto EDH/Cristian Díaz

Ícono Legales, Subastas y Licitaciones

Legales, Subastas y Licitaciones

Consulte avisos notariales, convocatorias, licitaciones públicas y subastas oficiales.

Ver publicaciones
Ícono Esquelas y Obituarios

Esquelas y Obituarios

Consulte homenajes, condolencias y avisos de honras fúnebres.

Ver publicaciones
Ícono Tasas y Balances

Tasas y Balances

Interés y comisión de productos crediticios y estados financieros.

Ver publicaciones

Te puede interesar...